Javier Ordóñez

Javier Ordóñez (centro) con su equipo de trabajo, en las instalaciones de su empresa ubicada en el norte de Cuenca. Ofrece un servicio de ‘call center’ en tres idiomas para sus clientes. Fotos: Xavier Caivinagua / LÍDERES

Giovanni Astudillo (I) 
redaccion@revistalideres.ec
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Sus aplicaciones y software se cotizan en el extranjero

31 de May de 2015 15:27

Las épocas de crisis representan una oportunidad para FCProy, a diferencia de las de bonanza. Esta empresa cuencana oferta software y aplicativos para optimizar y mejorar procesos, y tomar decisiones y otros requerimientos que se pasan por alto, en aquellos períodos que existe abundancia.

Por ello, el 2008 y este año son buenos para esa firma, que se creó hace casi una década. Su dueño Javier Ordóñez, quien es ingeniero civil, vivía en Estados Unidos porque estudiaba una maestría en Gerencia de Proyectos y, luego, siguió un PhD en Ingeniería.

Se especializó en investigación de operaciones y análisis de riesgos para proyectos de infraestructura. FCProy estaba inactiva hasta volver al Ecuador, una aspiración que se concretó en el 2008.

Antes de terminar su doctorado, Ordóñez trabajó en Palisade, una firma que fabrica el software @risk y que está enfocada en el análisis de riesgos para ingeniería, mercado financiero, petroleras, industria farmacéutica...

Este cuencano laboró en el área de consultoría y entrenamiento. Allí, aplicó en varias industrias lo que aprendía en su doctorado. En Washington conoció a profesionales de sistemas ecuatorianos y comprobó que eran apreciados por sus conocimientos. Lideró un par de proyectos en los que contrató a compatriotas.

Ordóñez identificó que la compañía FCProy, que estaba inactiva, podría servir para desarrollar ese mercado. Cuando regresó al país contrató a dos personas para el desarrollo de aplicativos, para modelos matemáticos y riesgos y optimización para ingeniería.

Su negocio funcionaba en una habitación, que ahora es la gerencia de la firma, que opera en el Parque Industrial (norte de Cuenca). En la actualidad, la empresa ocupa cuatro grandes habitaciones de ese mismo edificio.

Ordóñez se encargaba de diseñar los modelos matemáticos y sus empleados de desarrollarlos para sus clientes en el exterior. Al poco tiempo, arrancó con un ‘call center’ para dar soporte técnico para los aplicativos.

Al inicio, tenía dos empleadas que laboraban durante el día y hablaban en inglés y español. Ahora tiene 10 que atienden, por turnos, 22 horas (de 04:00 a 02:00 del día siguiente) y hablan en español, inglés y portugués.

Al principio, daba servicio a Latinoamérica y luego a EE.UU., Europa y Asia.
A través del ‘call center’ también se crearon oportunidades de negocios para las consultorías, porque hay clientes que quieren personalizar los software. “La idea es que todas las aristas del negocio puedan estar ligadas”.

Desde hace tres años también desarrollan sus aplicativos para clientes del exterior. 22 empleados laboran, tres en consultoría, nueve en desarrollo de sistemas y el resto en el ‘call center’.

En el desarrollo de aplicativos tiene 20 clientes por año, que están vinculados con petróleo y gas, farmacéutica, construcción, finanzas, inversión. La mayoría de EE.UU. y Latinoamérica, incluidas empresas en el Ecuador.

Ordóñez pasa la mitad del tiempo en el exterior ofertando sus servicios y buscando socios estratégicos, que tengan necesidades de servicios económicos para el desarrollo de software y atención al cliente.

Sus conocimientos los impartió en el programa de MBA de la Universidad San Francisco. Allí, ha dictado en cuatro ocasiones clases de mercados financieros internacionales. Según su director, Fabricio Noboa, lo buscaron por sus conocimientos y práctica que tiene con su empresa.

El insignia

‘Tenemos un equipo amplio de expertos’


Diego Peralta. Desarrollador Sénior

Hace siete años ingresé a esta empresa y empecé desarrollando software. Durante este tiempo he ido complementando mi trabajo con otros ámbitos y conocimientos, como la consultoría, la modelación, el modelado y la programación. Ahora desarrollo programas y ayudo a los clientes para que sus programas sean mejores. Es un trabajo que requiere bastante investigación, porque es un ámbito muy amplio. No solo se trata de desarrollar software sino de conocer sobre finanzas, servicios, construcción… La idea es generar programas de calidad que sirvan a los clientes que están involucrados en esas áreas. Tenemos un equipo completo que con expertos en muchos ámbitos. De esa forma aprendemos y nos complementamos. Para dar un servicio más adecuado, seguí una maestría en riesgos financieros y ahora quiero hacerlo en desarrollo de software. Ahora estamos en un proyecto sobre eventos de riesgo de las empresas, desde la banca hasta el sector minero.