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Los representantes de cada país valoran las áreas sensibles al desarrollo, la importancia del aprovechamiento de los recursos tecnológicos y la integración de los jóvenes iberoamericanos. Foto: Eduardo Terán/ El Comercio

En Ecuador el 60% de la población es menor a 29 años, de ese total, el 11% no consigue trabajo. Foto: Eduardo Terán/ El Comercio

El desempleo juvenil se enfrenta con emprendimiento, educación e inclusión

9 de abril de 2015 10:17

La juventud se visibiliza a través del IV Foro de Jóvenes de las Américas. Se trata de un espacio, vinculado a la VII Cumbre que reúne a los mandatarios del continente, donde se discutirán posibles soluciones de cara a la crisis del empleo juvenil en la región.

Las cifras reflejan una problemática continental. En América Latina, ocho millones de jóvenes (entre los 15 y los 24 años) buscan empleo sin conseguirlo. Así lo indica la Organización Mundial del Trabajo (OIT por sus siglas en inglés).

Frente a ello, la ministra coordinadora de Desarrollo Social, Cecilia Vaca, sostiene que Ecuador cuenta con una de las tasas de desempleo más bajas de la región. “Incorporamos a los jóvenes al mercado laboral como parte de los procesos para eliminar la pobreza. Además, se ha reducido significativamente el subempleo, el cual está actualmente en el 4%”. La declaración corresponde a la inauguración del Foro Regional de Juventudes de América Latina y el Caribe 2014.

Rafael de Hoyos, economista Senior del Banco Mundial, citado en ‘Tres ideas para que los jóvenes tengan empleo’ de Elpais.com, indica que América Latina debe proporcionar más oportunidades de capital humano y mercado laboral a su creciente población de adultos jóvenes. Para él, la juventud está excluida de los recientes avances económicos de la región.

Sin embargo, el ministro de Relaciones laborales, Carlos Marx Carrasco, informó en septiembre de 2014 que la tasa de desempleo juvenil supera el 11% en Ecuador, dos puntos menos al promedio general de América Latina.

En el país el 60% de la población es menor a 29 años, de ese total, el 11% no consigue trabajo. La cifra puede resultar irrisoria al compararla con el 56% que afecta a países como España.

En el artículo citado, se proponen tres estrategias para apalear la crisis laboral en el entorno juvenil que como consecuencia fomenta la delincuencia y la economía informal.

Emprendimiento: Ofrecer a los jóvenes la preparación, capital, facilidades y apoyo para abrir negocios, preferiblemente dentro del sector formal para que contribuyan de manera más efectiva a la economía y el desarrollo.

Educación: Brindar acceso a la juventud a una educación de calidad, tanto en el plano de la academia como en la formación profesional. Se debieran preparar para cubrir las demandas del mercado laboral y ser competitivos.

Inclusión: Diseñar políticas públicas y programas de desarrollo específicamente orientados a que los jóvenes tengan un empleo estable y de calidad. Desarrollar planes económicos y sociales que hagan del empleo juvenil una prioridad nacional.

En esa línea, en Ecuador existe el programa Mi primer empleo, impulsado por el Ministerio de Trabajo. Es un sistema de pasantías pagadas a través del cual se inserta a estudiantes de los últimos años de universidad al sector público.

El vicesecretario general de la ONU, advierte que el mundo vive una crisis de empleo y los jóvenes están sufriendo la peor parte. De acuerdo al Organismo internacional unos 73 millones de jóvenes a escala mundial buscan trabajo y tienen tres veces más posibilidades que los adultos de estar desempleados. También quienes están atrapados en condiciones laborales de explotación.