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En una premiación a periodistas. Con Jorge Gutiérrez, de Sonesta Hotel Guayaquil, Álex Córdova y Román Aponte, gerente regional de Tarjetas de Crédito Banco del Austro. Foto: Archivo

Bernardo Polo Andrade es un emprendedor en el sector turístico Foto:Líderes

El éxito lo moldeó al aprender de sus errores

1 de noviembre de 2015 18:47

El fiambre que llevaba a diario a la escuela Federico Proaño, en Cuenca, era un pan con nata y un guineo. En lugar de comerlos, porque se cansó, prefería venderlos. Cuando Bernardo Polo Andrade llegó a segundo grado cambió su oferta por los cromos y canicas.

Eso le generó problemas con los profesores y su padre Alfredo intervino, pero no frenó el espíritu emprendedor sino lo incentivó. En vacaciones Polo, quien ahora tiene 46 años, elaboraba cometas y las vendía en una heladería que su familia tenía en Chaullabamba, en la antigua vía a Azogues.

En el colegio, su mercadería cambió a trompos, helados, papas fritas y accesorios de bicicletas. “Mis compañeros de colegio no iban a irse al mercado a comprar trompos... yo no tenía problemas y ganaba dinero”, recuerda Polo, mientras recorre las oficinas de su empresa Visita Ecuador, que el 2014 facturó USD 4,2 millones.

Según Polo, “el emprendedor siempre busca las formas de salir adelante... y no se puede culparlo por cambiar de actividad”. Cuando se graduó viajaba a la ‘Bahía’ de Guayaquil para comprar ropa y venderla en la capital azuaya. Posteriormente, optó por los materiales de construcción.

Pero surgieron problemas. A los 21 años, con la ayuda de su padre, gestionó un crédito bancario para pagar las deudas en las que incurrió por importar televisiones, un negocio que no fue rentable.

Su respuesta fue fabricar pizarrones para tiza líquida. En dos años colocó 7 000 unidades en escuelas, colegios y universidades, dice Polo. “Hice pizarrones tan buenos que no necesitaban ser reemplazados y no crecí más. Aprendí que todo producto debe tener un ciclo de vida, para que su reposición sustente el negocio”.

Y los negocios continuaron por pisos de madera, fórmica, granito, carritos para trasladar cilindros de gas… hasta la crisis bancaria de 1999, cuando sus clientes no le pagaban y tuvo problemas de liquidez. Se sobrepuso, pero esta ocasión fue más complicado y allí empezó su nueva historia, que él prefiere llamarla: “la de hoy”.

Uno de sus pizarrones aún lo conserva en su oficina en la que también tiene un computador cuya imagen se proyecta en dos grandes televisiones LED. Desde allí controla el desempeño de la matriz de Visita Ecuador en Cuenca y de las sucursales en el país, en Armenia (Colombia), Ciudad de Panamá y Nueva York.

Con su amigo Gustavo Morejón incursionaron en el diseño de sitios web, porque tenían interés y conocimientos. En el 2000 lanzaron el portal ecuaventura.com, que fue reconocido por el Ministerio de Turismo.

Pero su negocio tuvo una limitante importante: el poco acceso a la red en el país. Su problema era cómo vender algo que la gente no consumía, porque no navegaba en Internet. Cuatro años después su patrimonio se iba perdiendo por aportar a la iniciativa, aunque ya elaboraron casi 1 000 páginas web. “Éramos muy costosos”.

Durante siete meses, en el 2006, ingresó a laborar en Omnilife y aprendió sobre redes de mercadeo, ventas y “que un buen producto se puede vender en volúmenes”. No dejó de elaborar sitios web para hoteles e identificó que estos mantenían una importante desocupación durante los fines de semana, pero seguían generando costos en empleados y comida.

Allí, aprovechó su experiencia en desarrollo web y el resultado fue crear una plataforma para arrancar con el club de viajes visitaecuador.com, en el 2006. Al principio fue complicado porque no todos creían. El diseñador gráfico Fabián Nivelo, quien labora desde hace 15 años con él, recuerda esa época. “Se atrasó cuatro meses en los sueldos y seguíamos motivados. Siempre transmite que la fe es lo más importante y a cada empleado pregunta cuál es su sueño y motiva a cumplirlo”.

Para invertir en Visita Ecuador, Polo vendió el último terreno que le quedaba en USD 25 000. Su madre le prestó una moto, que aún la conserva. En ese entonces le servía para transportar a su familia y ahora se usa para la mensajería.

El pizarrón que está en su oficina, en cambio, lo utiliza para explicar de forma apasionada el éxito de Visita Ecuador. Su propuesta es ofrecer paquetes turísticos a costos menores para que los turistas lleguen a mejores hoteles y que los empresarios generen ingresos al tener más visitantes en los espacios que estaban desocupados.

El gerente del Hotel Crespo, Hernán Jaramillo, destaca la tenacidad de Polo para emprender y que su negocio ha favorecido al turismo del país. Ahora, Polo impulsa su nuevo emprendimiento: una hospedería, que se inaugurará en enero del 2016 en Chaullabamba, en la hacienda de su abuelo, donde en su niñez vendía las cometas y helados.

Bernardo Polo 

El emprendimiento es la constante en la vida del Gerente de la empresa turística Visita Ecuador, que el año pasado facturó USD 4,2 millones.

Su perfil

​Nació en 1969 en Cuenca

Los estudios

Tiene estudios en Ingeniería Comercial y una especialización de Gerencia de Mercado.

Los reconocimientos

Su labor turística fue reconocida por el Gobierno Provincial del Guayas y los municipios de Chordeleg e Ibarra.

Un premio

Por su trayectoria fue galardonado con el premio empresarial The Biz Aeard en el 2007 y 2008.