Los colaboradores de la empresa mantienen la calidad del producto que procesan. La idea es que llegue un producto de calidad a la mesa. Foto: Glenda Giacometti / LÍDERES.

Los colaboradores de la empresa mantienen la calidad del producto que procesan. La idea es que llegue un producto de calidad a la mesa. Foto: Glenda Giacometti / LÍDERES.

Modesto Moreta (I)  [email protected]
Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si 7
No 0

Productos andinos en conservas

7 de febrero de 2016 14:19

El aroma a chocolate se percibe fácilmente en las instalaciones de la empresa Inphec Agroindustrial, en Ambato, Tungurahua. Este es uno de los 30 ítems de productos estrella que fabrica esta industria ambateña, con 25 años en el mercado y en el procesamiento de frutas y vegetales.

La calidad y la frescura de su producto permitieron que las ventas se incrementaran en los últimos tres años. Anualmente, procesa alrededor de 15,83 toneladas de legumbres, hortalizas, granos, frutas y cacao de aroma, para convertirlo en el famoso ‘chocolate de Ambato’, que se comercializa en las cadenas Supermaxi, Aki, Mi Comisariato. Asimismo, en Hipermarket y Tía y otras firmas de supermercados en el país.

El 2015 facturó USD 192 000 y cuenta con nueve colaboradores fijos y 20 rotativos. A esto se suman las 50 familias que proveen de la materia prima, para el procesamiento de las legumbres.

Raúl Moreno, gerente de la empresa familiar, cuenta que sus padres Carlos Moreno y Zoila Miranda, graduados en ingeniería en alimentos, instalaron un pequeño emprendimiento en 1987. En ese año procesaban el ‘chocolate ambateño’. También, los ‘snacks’ de maní, garbanzo, habas… que se comercializan a escala nacional.

La inversión inicial fue de 3 millones de sucres. Con los recursos adquirieron pailas, un quemador industrial, envases, una selladora de fundas, etc. “Fue lo básico para arrancar”, explica Raúl Moreno.

Cuenta que visitaron mercados de Quito, Guayaquil Riobamba, Latacunga, Ibarra, Tulcán y otras ciudades, ofreciendo sus productos. En 1992 logró ingresar a pequeños supermercados de la localidad, como El Gato y el almacén Laboral. También, a los comisariatos del Ejército, de la FAE y de la Armada Nacional.

Para cubrir la demanda de los pedidos, sus progenitores decidieron alquilar la maquinaria a los pequeños artesanos del chocolate de Huachi Chico. “Hasta ese entonces, el ‘chocolate ambateño’ no era conocido a escala nacional, pero al promocionarlo en las perchas alcanzó ese prestigio”.

Raúl Moreno dice que una de las principales inversiones fue en la formación profesional de sus hijos. Ellos se graduaron como técnicos en agroindustria, administración, ingeniería, etc. “En todo este tiempo no se invirtió en más equipos, solo alquilábamos”.

En el 2012, presentaron un proyecto a la Corporación Financiera Nacional (CFN) y recibieron un crédito por USD 75 000. Con los recursos adquirieron nuevos equipos e iniciaron el procesamiento de conservas como pulpas de frutas, ajo picado, ajo en grano, conservas de vegetales, ají, uvillas, frutas en almíbar, pickles… Además, la piña, la uvilla y la fresa deshidratada.

La firma participó en ferias en China y otros países con aceptación. Pero no logró cubrir la demanda de exportación, de siete contenedores cada 15 días. “Eso impidió llegar a este país asiático”. Sin embargo, sus productos lograron ingresar con los pickles andinos a Supermaxi, a través del proyecto Emprende Ecuador.

Sideris Distribuciones comercializa el producto de Inphec, en Quito. Esteban Jiménez explica que desde el 2014 trabaja con la marca. Productos como las pulpas de fruta de mora, guanábana y frutilla tienen una gran demanda en los restaurantes de mediana y alta categoría de la capital.

“La calidad del producto hizo que las ventas se incrementen en un 300%. Se manejan con una producción fresca y por eso es apetecida”, cuenta Jiménez.