La firma cuenta ahora con cuatro offsets, dos perfiladoras automáticas y dos manuales. En la planta de American Label  (norte de Quito),  tiene tres telares. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

La firma cuenta ahora con cuatro offsets, dos perfiladoras automáticas y dos manuales. En la planta de American Label (norte de Quito), tiene tres telares. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Redacción Quito
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180 firmas llevan sus etiquetas

12 de septiembre de 2016 09:50

Tejidas, estampadas, de cuero... En la ropa, las etiquetas simplemente están, no nos cuestionamos de dónde vienen. No obstante, detrás de la elaboración de este artículo -imprescindible- para la industria textil- hay diseño, innovación y toda una línea de producción.

La familia Murray Álvarez decidió apostar por este negocio hace 20 años y no le ha ido mal. Ahora, son los principales proveedores de este ítem para firmas de moda nacionales como ETAfashion, JSN, de venta por catálogo, o de diseñadores como Adriana Cobo y Gustavo Moscoso.

En 1995, la cuencana María del Carmen Álvarez trabajaba como ejecutiva de ventas para una empresa de su ciudad natal que colocaba etiquetas. Durante cinco años, ella se encargó de abrir mercado en Quito para este compañía.

No obstante, llegó el momento de emprender. En esos años su esposo, el ingeniero civil quiteño Andrew Murray, se quedó sin empleo y esta situación motivó al matrimonio a montar su negocio.

Con una inversión equivalente a unos USD 10 000, que lo obtuvieron mediante créditos bancarios, adquirieron una imprenta offset para arrancar con su empresa: Marcas Etiquetas. La máquina, sumado al ‘know how’ de Álvarez, les permitió ingresar al mercado de la industria de la confección. En principio, en un pequeño taller, trabajaban su esposa, un ayudante de bodega -que también hacía de chofer-, una persona encargada de la prensa y Murray.

En esa época, debido a la falta de maquinaria, los servicios de troquelado, corte, guillotina, entre otros, debían contratarlos en negocios del Centro de Quito.

En el 2001, en un Ecuador ya dolarizado, la firma comenzó a registrar un crecimiento importante de la mano de la industria textil nacional que en esa época decidió apostar por sus propias marcas, como Blu Dot, Romano, Saint t Tie y otras marcas pequeñas.

Incluso, cuenta Murray, en esa época Marcas Etiquetas ayudó en el asesoramiento para la creación de marcas para firmas textiles.

En el 2003, el crecimiento obligó a la firma a implementar una planta más grande en el sector de El Inca (norte de Quito), de 560 m2. Para ello invirtieron unos USD 60 000. En ese año diversificaron su portafolio a promocionales, como fundas de cartón o papel para las tiendas o ‘shopping bags’.

Desde hace siete años ofrecen ítems tejidos como pulseras promocionales y más, a través de América Label, una empresa conformada por Murray y otros socios, en la que se invirtieron USD 300 000 para la instalación de una planta en el norte de Quito.

Actualmente, Marcas Etiquetas, con 42 empleados, atiende a su cartera de 200 clientes (180 solo de etiquetas y el resto de otros ítems), entre grandes, medianas y pequeñas empresas del país.

Debido al bajón económico en la economía nacional, la firma ha buscado innovar y diversificar su oferta. Ahora también incursiona en el etiquetado y ‘packaging’ o envolturas de alimentos.

Esta empresa familiar prepara su transición a la próxima generación. José Murray Álvarez, ingeniero comercial de 23 años de edad, es el gerente de Marketing y está aprendiendo los pormenores del negocio de sus padres.

Cornejotex, empresa textil que se especializa en la confección de ropa casual, es cliente de Marcas Etiquetas desde hace unos 10 años. Alberto Cornejo, su gerente, sostiene que la firma ofrece un buen servicio y “son cumplidos con las entregas”. Al mes, Cornejotex le compra unos USD 2 500 en etiquetas bordadas y de cartón.

Luis Iza es gerente de Fashionarte, empresa que manufactura jeans para varias cadenas nacionales. Él comenta que al mes le compran unas 15 000 etiquetas y también cierres. “Tenemos una relación comercial de 10 años (...)Son muy cumplidos y muy trabajadores”, sostiene el gerente.

El gerente
Andrew Murray

Somos muy ordenados en el tema de pagos. Nuestra filosofía es: primero se pagan sueldos, segundo es pago de la parte impositiva, tanto al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) e impuestos. Tercero son los pagos a los bancos y cuarto a proveedores, porque no somos sus únicos clientes. Sin embargo, nunca nos hemos atrasado un día con ninguno de ellos desde que nuestra empresa funciona. Somos muy cuidados con ello.