Papel higiénico

En la planta de Inpaecsa, que está ubicada en Babahoyo (Los Ríos), actualmente se producen 40 toneladas de papel tisú al día; la meta es llegar a 14 000 toneladas al año. Archivo: Mario Faustos / LÍDERES

Redacción Quito (I)
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Las empresas locales aportan con más papel

25 de enero de 2015 16:13

La industria de papel higiénico no es tan simple como parece. Este mercado cuenta con diferentes segmentos y productos a la hora de llegar a sus clientes. Por ejemplo, papel higiénico perfumado o simple, manufacturado con material reciclado, hasta rollos de papel higiénico premium.

Gracias a esa diversidad de nichos y ofertas, nuevas compañías buscan ingresar a este segmento competitivo. Por ejemplo, en julio del año pasado ingresó al mercado ecuatoriano la marca Hada, que es producida por la empresa Industrial Papelera Ecuatoriana (Inpaecsa).

Alberto Sánchez, gerente de Operaciones de esta compañía, señala que esta firma se especializa en la fabricación de papel tisú; es decir, papel higiénico, servilletas y toallas de cocina.

Sánchez explica que esta planta, ubicada en Babahoyo (Los Ríos), es “una fábrica integral”, que posee un molino y que produce el papel a partir de materia prima reciclada.
En total, esta firma invirtió unos USD 35 millones, con dinero privado y un crédito de la Corporación Financiera Nacional (CFN).

En la empresa, donde actualmente laboran 145 personas en tres turnos, se producen 40 toneladas de papel diariamente; su meta para una segunda fase es llegar a las 60 toneladas. En total, Inpaecsa posee una capacidad instalada de 14 000 toneladas al año.

Hada es multitarget y busca llegar a un público diverso. Para ello, cuenta con dos presentaciones: Premium y el Hada Clásico, más económico.

Sánchez sostiene que la demanda del papel higiénico en el país es de unas 45 000 toneladas anuales. De esta cantidad, el 45% se produce en Ecuador y el 55% restante se importa. Según el Censo Nacional Económico del 2010, en el país existen 11 establecimientos que se dedican a la elaboración de estos productos.

Pero el mercado local también está conformado por las empresas que ya cuentan con más años de permanencia en el Ecuador, que procesan bobinas de papel importadas. Por ejemplo, Kimberly-Clark, que inició sus operaciones en Ecuador en 1995.

Durante los tres primeros años, esta firma importó sus productos. El 2001 adquirió dos fábricas de elaboración de papel para el cuidado personal. Una de ellas fue La Reforma, ubicada en Babahoyo.

Leonardo Mora, jefe de marca de Kimberly-Clark, cuenta que la firma posee tres marcas de papel higiénico que abarcan diferentes nichos: Flor, Scott y Cottonelle, su marca premium que se fabrica con pulpa virgen de papel en su planta en Mapasingue (Guayaquil). El año pasado cerró con una facturación de USD 152 millones.

Mora sostiene que en el país existen “tres firmas fuertes”: Protisa, Familia Sancela y Kimberly-Clark. Sin embargo, reconoce que en el mercado local también se han desarrollado y crecido “empresas pequeñas” que buscan cautivar al consumidor.

Protisa Ecuador fabrica la marca Élite. Esta compañía tiene presencia en el país desde el 2003. Actualmente, la empresa cuenta con una oficina comercial en Quito y una planta de conversión en Guayaquil, donde laboran unas 170 personas.

Mientras que Familia Sancela cuenta con una planta propia en Ecuador, en el sector de Lasso (Cotopaxi), además de cuatro plantas en Colombia, según datos de su portal web.

A finales del año pasado, el Gobierno publicó en el Registro Oficial dos regulaciones que restringen la importación de varios productos y buscan flexibilizar las compras provenientes de la Unión Europea (UE).

En una resolución sin número emitida por el Ministerio de Comercio Exterior y el Comex, se establecen requisitos para importar productos de 23 subpartidas arancelarias.

Entre esos productos se encuentran papel higiénico, pañuelos, toallitas desmaquillantes, toallas higiénicas, tampones, entre otros.

Para Roberto Aspiazu, presidente del Comité Empresarial, este tipo de medidas beneficiarán a los productores locales de estos artículos. Sin embargo, el ejecutivo también reconoce que en algún momento se puede incrementar el riesgo de contrabando en este tipo de productos.