Bolívar Vásquez/EL COMERCIO Patricia Maldonado es la dueña de la firma enfocada en publicidad textil.
Redacción Quito
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Las empresas prefieren sus bolsos ecológicos

A finales del 2010, Patricia Maldonado contaba con una máquina de coser, creatividad y las ganas de iniciar su propia empresa. Su reciente embarazo requería de cuidados especiales por lo que pasaba la mayoría del tiempo en casa. Desde ahí, decidió arriesgarse y entrar en el mundo de los negocios.

"Decidí inscribirme en un curso de bisutería y otro para confeccionar bolsos", cuenta la microempresaria.

En un espacio de su casa, Maldonado comenzó a elaborar bolsos de mujer diseñados por ella, los vendía a un precio de USD 15 y 18 cada uno, según los materiales y la complejidad del trabajo.

La acogida que recibió este producto la motivó en febrero del 2011 a constituir legalmente su microempresa: Zabal Corporación y Diseños.

"Luego de una grave crisis familiar y económica, estando en los últimos meses de mi embarazo, elaboré 30 bolsos. Mi hermana me ayudó a terminarlos en cuatro días y aunque fueron los primeros tuvieron gran acogida".

Antes de crear Zabal, Maldonado ya había elaborado cerca de 800 bolsos. Entonces solo recibía pedidos de familiares y amigos. Estas ventas le permitieron ahorrar para hacer una primera inversión de USD 800 y comprar una máquina de coser industrial.

En marzo del 2011, el negocio dio un giro inesperado, cuando la empresa Ésika le solicitó 600 bolsos de material ecológico.

Maldonado contrató una persona para hacer los cortes de tela, lo cual le dio tiempo para dedicarse a las ventas. Así consiguió contratos con otras empresas como Makiatto, Hotel Radisson, Nokia, Black Berry, DKEC Tendencias y otros.

Para el 2012, Zabal tuvo que buscar un taller más grande en el valle de Los Chillos. Ese año, facturó USD 12 000. Ello le permitió contratar tres personas más e invertir cerca de USD 6 000 en maquinaria de coser y estampado.

Asimismo, la red de peluquerías Tijera Loca ordenó chalecos, otras firmas le solicitaron toallas con su logotipo. Así, Zabal se abrió mercado en la confección de publicidad textil promocional.

Paulina Anda, de Makiatto, asegura que cada venta de esta empresa se entrega en un empaque de Zabal. "Entregar los pedidos en bolsas ecológicas es un detalle que el cliente disfruta porque puede volverlas a utilizar".

En el centro educativo Little Baly también son apreciados estos productos. "En Zabal se fabrican los uniformes de los niños, fundas de basura promocionales con el logo de la escuela y mochilas ecológicas, así les enseñamos a los niños cuidar el medioambiente", explica Doris Espinosa, directora de la institución.

En el 2011, Zabal producía 2 200 unidades por mes; en el 2013 la cifra subió a 3 000 unidades por mes.


LA CIFRA:
USD 800 fue la inversión inicial