PVC Ambato

Juan Pilataxi controla que las mezclas de los materiales sean óptimas para que la materia prima sea de calidad. Esta es parte de la maquinaria que tiene Millpolímeros. Foto: Glenda Giacometti/ LÍDERES

Modesto Moreta (I) 
mmoreta@elcomercio.com
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Un proveedor de PVC en Ambato

21 de June de 2015 16:23

La empresa Millpolímeros Sociedad Anónima tiene un ganado prestigio en la fabricación de compuestos de PVC. La investigación en sus laboratorios para la elaboración de sus productos y el asesoramiento técnico gratuito a sus clientes son el valor agregado para el crecimiento de esta firma.

Estos servicios permitieron a la compañía ambateña elevar sus ventas y abastecer con su producto al 30% del mercado nacional. El año pasado comercializó 1 630 toneladas de compuesto de PVC y facturó USD 3 535 000.

Sus principales clientes están en Ambato, Quito, Guayaquil, Cuenca y otras ciudades donde se levantan las fábricas dedicadas a la producción de calzado plástico, envases, perfiles, mangueras, cables, entre otros artículos.

Millpolímeros inició sus operaciones en el 2012. Victoria Navas, subgerenta, cuenta que la inversión inicial fue de USD 400 000. Los recursos se invirtieron en la adquisición de la maquinaria a través de un crédito con Euler Hermes de Alemania. Sin embargo, el proyecto e idea de negocio arrancó desde el 2010 ante la necesidad de proveer de la materia prima a las empresas del Grupo Mil, como son Milplast y Milboots.

La eficiencia del proceso productivo y la calidad de sus compuestos le permitieron expandirse a otras provincias del país, especialmente a empresas fabricantes de productos plásticos. “Nuestro crecimiento se debe a la calidad del producto. Estamos ingresando a los mercados que anteriormente eran ocupados por otras marcas”, cuenta Navas.

Cuando empezó, solo elaboraba compuestos de PVC para calzado, actualmente la firma ofrece una amplia gama de compuestos para la fabricación de perfiles, cables, mangueras y más.

“Es un emprendimiento familiar que comenzó con 4 colaboradores, en la actualidad tenemos 24 y producimos alrededor de 250 toneladas al mes, desde inicios de este año”, asegura Navas.

El 70% de la producción anual se comercializa en la Sierra centro y el 30% restante en las ciudades de Guayaquil, Cuenca, Quito y otras.

A comienzos de este año, Millpolímeros a través de un crédito de USD 500 000 otorgado por el Gobierno italiano, por medio del fondo denominado Sace, adquirió maquinaria para contar con una nueva línea de mezclado. La idea es incrementar la producción para abastecer al mercado local y ampliar su cartera de clientes.

Una de las facilidades que Millpolímeros ofrece a sus compradores es que estos puedan adquirir desde una tonelada en adelante. El objetivo es que el cliente se ahorre el 5% de la salida de divisas, no incurra en costos logísticos de manejo e importación. En la actualidad el tiempo de entrega es de 48 a 72 horas, en promedio.

Uno de sus clientes más importantes es la fábrica de Calzado Bunky de Quito. Esta empresa trabaja con Millpolímeros hace cuatro años. Sonia Carranco, jefa de Logística de esta firma, cuenta que el producto es de calidad y carta aparte es el asesoramiento técnico que da a las empresas sobre los materiales. “Se identifica con los clientes; este es un valor agregado que no se entrega en otras industrias”.

Menciona que cuando planifican la nueva producción, les ayudan con el asesoramiento técnico y la tecnología con que cuenta el laboratorio de pruebas. Luego de varios estudios se llega a la formulación adecuada que necesita para cumplir los parámetros de calidad de su calzado.

La firma adquiere 20 toneladas mensuales. “Antes, importábamos el PVC de Colombia, pero nuestro objetivo es trabajar con producto nacional, y al conocer esta fábrica trabajamos con ellos. Por eso Bunky mantiene su prestigio de calidad en el mercado”.

Asimismo, a finales del 2014 Millpolímeros inició el proceso para la implementación de un sistema de gestión de calidad, con miras a obtener la certificación ISO. La idea es exportar sus productos.

Juan Pablo López, encargado del sistema de mezclado del compuesto de PVC, asegura que un paso importante es que los sistemas de elaboración son automatizados, “eso permite una mezcla homogénea y exacta”. Además, que garantiza la calidad del producto para los clientes.

Subgerenta Victoria Navas


Uno de los puntales para el crecimiento de la empresa Millpolímeros es la inversión en el desarrollo de la investigación. Tenemos un laboratorio equipado con tecnología de punta. Ahí los ingenieros químicos y mecánicos realizan el análisis de la materia prima y los ensayos de laboratorio del producto terminado, para conocer su resistencia y calidad. El objetivo es contar con un compuesto de PVC óptimo y de calidad, superior a los que elabora la competencia.