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Alfonso Blanco es el secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade). Foto: Diego Pallero / LÍDERES

Alfonso Blanco es el secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade). Foto: Diego Pallero / LÍDERES

Pedro Maldonado
Editor del Semanario LÍDERES
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Alfonso Blanco: ‘En energía el camino es transversal’

14 de marzo de 2018 07:14

Alfonso Blanco, secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), habla sobre tendencias globales en temas energéticos. También explica la importancia del trabajo público-privado y de la nueva visión que deben tener hoy en día las empresas.

Cada vez hay más investigación y desarrollo en temas energéticos en el planeta. ¿Qué está ocurriendo en América Latina al respecto?

América Latina y el Caribe están acompañando la tendencia global. Estamos en un proceso de transición energética, con la incorporación de nuevas tecnologías, con nuevas fuentes de energía, con base en las energías renovables. Además, el rol de los consumidores pasa a ser mucho más relevante. Todos estos temas ya se discuten en la región. Estamos hablando de movilidad eléctrica o redes inteligentes, así como de aspectos más tradicionales, como la incorporación del gas natural como recurso. Todos son grandes desafíos.

¿Cuánto tiempo puede tomar esa transición?

Si hablamos de penetración y desarrollo creo que Latinoamérica no está demasiado atrás. No olvidemos que somos la región más verde del planeta: la generación eléctrica a partir de fuentes renovables representa el 25% de toda la energía eléctrica de la región, cuando en otras geografías está por debajo del 10%.

¿Por qué ocurre eso?

Porque la penetración de la hidroelectricidad en la región es muy elevada, está por encima de la media global. En materia de renovación de energía estamos en un lugar destacado, muy comparable con casos notorios en Europa. En la región se destacan países como Costa Rica o Uruguay. Son buenos ejemplos y todo eso depende de la disponibilidad de recursos de cada país. No estamos diciendo que el modelo de un país se pueda aplicar en los demás, porque cada país tiene recursos distintos.

Usted habla de movilidad eléctrica y redes inteligentes. ¿Esas tendencias ya se han incorporado en la región?

De forma gradual. Son procesos de cambio que llevan cierto tiempo, pero ya se discuten entre los tomadores de decisiones en políticas públicas. Es un asunto de incorporar nuevas variables en el sector de energía. Pero ya estamos transitando ese sendero y la movilidad eléctrica, por ejemplo, puede tener mayor penetración en ciertos países, todo dependerá de la dotación de recursos detrás del sector eléctrico. Todos son cambios que ya se van dando en mercados abiertos, donde el sector privado tiene mayor participación. Estos cambios requieren interacción entre lo público y lo privado y ese es un gran desafío para la región, por ser un sector que -tradicionalmente- se ha basado en la inversión pública.

Precisamente eso ha pasado en Ecuador en los últimos años...

En Ecuador se observa un esfuerzo en cuanto a la inversión pública y en la nueva fase, que implica establecer mercados más dinámicos, la intervención del sector privado tiene que ser más intensiva. Tendríamos que pensar en esquemas de ese estilo, para un desarrollo posterior.

¿Hay ejemplos que se ­puedan dar con este modelo que usted menciona?

Muchos países han logrado una dinámica en el sector, en el que en primera instancia se requiere un gran empuje del sector público, ya sea en desarrollo de políticas o incentivos fiscales, y luego el mercado por sí mismo genera una dinámica de negocio. En el 2005, en Uruguay, hubo desabastecimiento de energía eléctrica; el país tenía energía hidráulica y térmica, con combustibles fósiles. Era necesario repensar al sector energético y en ese marco se estructuró un nuevo esquema, basado en la diversificación de fuentes de generación. A partir de eso, con políticas públicas orientadas e inversión en infraestructura, se generó un marco en el que la inversión privada fue fundamental para la nueva generación de energía en ese país.

¿Qué tan complicado fue lograr eso?

Había una idea general de lo que se quería y tuvimos muchos procesos en los que se adaptaron mecanismos, según el mercado y según la experiencia de ciertos pasos previos que se habían dado. Fue complejo porque primero hubo que convencer a todos los actores involucrados que el camino era el que se planteaba. Fue necesario un consenso para validar acciones.

¿Hubo oposición?

Al inicio. Pero luego se logró un acuerdo político sobre las bases de una política de Estado. Al final hubo buenos resultados. Eso es lo que tratamos de impulsar desde Olade, con una metodología y con el concepto de generar políticas de Estado y no de gobierno, que trascienda y sea un modelo de desarrollo para un país.

¿Qué se puede esperar de parte de las empresas ante las nuevas tendencias en el sector de la energía? Esto porque hay ciertos modelos de negocios anclados al pasado.


Esto lo discutimos en alto nivel y soy un convencido de este proceso de transformación en las empresas. Aquellas compañías que sepan interpretar de manera efectiva estas señales de mercado y que entiendan que el mercado de energía es más amplio y que requiere una identificación de oportunidades de negocio, van a permanecer. Aquellas que no innoven y que no tengan la capacidad de identificar oportunidades y amenazas van a verse seriamente afectadas. Por eso se empiezan a ver empresas grandes que dejan de ser petroleras, por ejemplo, para apostar por las energías renovables.

¿Tendrán que anticiparse?

Lo que se necesita es apostar a la innovación. Estamos ante un sector bastante estático y empezamos a ver que las firmas que prosperan son las innovadoras. Hoy se requiere pensar en un sector energético con flujos transversales, en el que el sector eléctrico se vincula con ‘oil and gas’ y con energías renovables.

Y el consumidor, ¿qué papel juega?

El europeo tiene más incorporados los temas ambientales, algo que no está tan desarrollado en la región. De todos modos, entiendo que por claras señales del mercado los consumidores, gradualmente, van a empezar a participar de manera más activa colocando paneles solares o aprovechando excesos de energía.

Hoja de Vida

Formación. Cursó sus estudios de grado en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República Oriental del Uruguay, donde obtuvo el título de Ingeniero Industrial Mecánico. Es MBA de la Universidad ORT Uruguay y posee estudios de posgrado en Economía.

Experiencia. Especialista del sector Energía y Medioambiente en Latinoamérica y el Caribe liderando proyectos, equipos y brindando asesoría a gobiernos en temas regulatorios, política energética, formulación y evaluación de proyectos y modelos de financiamiento para proyectos energéticos.

Cargo. En la actualidad es Secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía, período 2017-2019.