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Ingeniero Industrial graduado en la Universidad del Ruhr Bochum en Alemania, especializado en Energía y con un Master en Energía Renovable de la misma universidad. Foto: Diego Pallero / LÍDERES

Ingeniero Industrial graduado en la Universidad del Ruhr Bochum en Alemania, especializado en Energía y con un Master en Energía Renovable de la misma universidad. Foto: Diego Pallero / LÍDERES

La energía renovable, sin reglas claras

20 de marzo de 2017 15:07

Eduardo Rosero, experto en energías renovables evalúa la política de incentivos para la generación fotovoltaica, eólica y otras no convencionales en el país. Considera que estas energías ya pueden competir con otras que no son renovables como la térmica.

¿Cuando hablamos de energías alternativas de qué estamos hablando?

Dentro del argot internacional la energía alternativa es la energía renovable. La hidroelectricidad es un tipo de energía renovable. En el país hay una clasificación que establece que los proyectos de 0 a 50 megavatios (MW) son de energía renovable no convencional.

¿Para qué se hizo esa distinción de concepto?

Para, a través de incentivos estatales, promoverla. En Ecuador se emitió la regulación 0411 en el 2011, que fijó precios preferenciales para ese tipo de energías. La norma fijaba una tarifa preferencial, por ejemplo, de USD 0,40 por kilovatio/hora (kWh) para generación de energía fotovoltaica (solar) y proyectos que se firmen hasta diciembre del 2012.

¿Cuán atractiva eran esas tarifas preferenciales?

En realidad antes del 2011 había un incentivo mayor de USD 0,52 por kWh. Si bien la regulación del 2011 bajó la tarifa a USD 0,40 centavos fijó incentivos en las condiciones de pago. Hasta ese año no se habían fijado las condiciones de pago para proyectos privados de generación, lo que obligaba a las empresas a negociar con la distribuidora eléctrica. Eso causaba bastantes inconvenientes porque las distribuidoras no ofrecían una seguridad en el pago de la energía porque tenían problemas económicos muy fuertes; es decir, podían aceptar la energía, pero no había certeza de que tenían una capacidad de pago.

¿Qué garantías introdujo la resolución 0411?

La regulación estableció una prelación de pago del sector eléctrico hacia la energía renovable no convencional con cargo al Gobierno. Con ello, surgió el interés de privados en invertir en estas energías. Básicamente se garantizaba estas condiciones, con una tarifa regulada durante 15 años, a partir de la suscripción. Eso estimulaba a que los proyectos se ejecuten en el menor tiempo posible. Por ejemplo, si el proyecto tardaba en iniciar su generación cinco años el inversionista perdía esa tarifa privilegiada los primeros cinco años. Con ello, era tarea de la empresa instalar lo más rápido el proyecto para aprovechar la subvención.

¿Cómo evalúa esta política?

El balance es negativo. En el 2011 se fijaron las condiciones óptimas para que haya una importante inversión en esta generación. Se proyectaron USD 800 millones de inversión, pero de eso solo se concretó una mínima parte. De todos los proyectos que fueron aprobados hasta enero del 2013, que son alrededor de 355 MW en energía renovable no convencional hasta la fecha se han instalado alrededor de 30 MW. Es un balance desalentador para el sector.

¿Por qué ocurrió esto si las tarifas y las condiciones eran atractivas?

La mayoría de los proyectos propuestos fueron dentro de la regulación 0411 fueron fotovoltaicos, pero no llegaron a ejecutarse debido a imposibilidades de carácter administrativo. Las mismas autoridades del sector eléctrico no fueron lo suficientemente oportunas para emitir algunas condiciones básicas como por ejemplo puntos de conexión, autorizaciones ambientales y algunas otras de carácter técnico.

¿Los incentivos siguen en marcha?

Solo para los proyectos instalados. La tarifa fue sustituida a partir del 2013 por una nueva regulación. Desde entonces los proyectos fotovoltaicos nuevos ya no tienen una tarifa regulada. Para otras energías se mantuvieron las regulaciones a las tarifas, pero con algunas restricciones.

Con esos cambios ¿cuál es el futuro de las energías no convencionales en el país?

El futuro tiene mucho que ver con la política energética que tome el Ecuador. Hay que pensar en una transición energética donde no solo la política pública sea la generadora de las decisiones con respecto a la integración de la energía renovable. Necesitamos, además, analizar las perspectivas a futuro de la demanda de energía y diversificar la matriz para no solo depender de una sola fuente de energía como es la hidroeléctrica. Otro tipo de fuentes no convencionales pueden ofrecer una cobertura interesante.

¿Cuáles son las principales barreras para estas energías?

Además de barreras burocráticas, esta la falta de una regulación vigente. El sector privado no tiene las reglas claras de juego de cara a una posible inversión en energías renovables no convencional. Se necesita una norma que estipule tarifas que posibiliten una inversión a 15 o 20 años.

¿Subsidios?

No necesariamente. Lo que se necesita una tarifa que por lo menos cubra los costos de generación y un margen de utilidad razonable. La energía no convencional puede ya competir con la energía generada con centrales térmicas, que no son renovables y usan combustibles. Se puede pensar en una sustitución de esa energía térmica con energía renovable y limpia.

¿Cuánto cuesta la generación térmica?

Es difícil decir porque en el país se subsidia a los combustibles. Podemos hablar de USD 0,14 y 0,17 kW hora, incluidos los subsidios.

¿Y cuáles son los precios de las no convencionales?

Los precios dentro de la región han bajado, sobre todo los precios de generación. Estas tarifas de generación responden sobre todo a los costos que tienen los equipos y estos han tenido un desarrollo positivo frente a los años anteriores por lo cual los costos han sido reducidos de manera importante. Ahora podríamos estar hablando, por ejemplo, en energías fotovoltaicas de entre USD 0,18 a 0,20, y es una energía limpia.

¿A qué obedece esa reducción de precios, considerando que en el 2011 estaba a USD 0,40 por kilovatio hora?

A la eficiencia en la generación de sistemas y a que el costo del silicio, un componente de estos sistemas, bajó de precio.

¿La inversión en energías renovables está parada?

Las empresas privadas dejaron de proponer proyectos de energía renovable no convencional en el país a partir del 2013 cuando ya no había una política de incentivos.

Cómo está América Latina en el tema de energías renovables? ¿Qué datos tiene?


Existen algunos países que han demostrado su efectividad tanto en el marco regulatorio como en la implementación y ejecución de proyectos de energía renovable, especialmente en el ámbito eólico y solar. Aún es mínimo en Colombia porque lo hace a través de subastas de energía. En Chile es mucho más significativo porque sus autoridades emprendieron con incentivos a proyectos solares desde el 2009 y a la fecha ya se tiene cientos de megavatios instalados.

¿Cuál es el peso de las energías renovables en la matriz energética de la región?

La energía renovable no convencional puede estar en un 3% o 4% del total. Y el peso de la renovable es mayor porque contemplan todos los proyectos mayores a 50 megavatios como hidroeléctricas.

¿Cuáles son las energías más competitivas?

Para países como el nuestro, son las energías hidroeléctricas. Y en materia no convencional, la eólica y fotovoltaica.