Foto: Patricio Terán / LÍDERES

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Redacción Quito (I)
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‘Inversiones clave no se sacrificaron’

28 de febrero de 2016 15:11

La titular de la Secretaría Nacional de Planificación (Senplades), Sandra Naranjo, evalúa el desempeño de la economía y los proyectos de inversión. Asegura que este año, al igual que el anterior, no se podrá avanzar a un ritmo acelerado por el desplome del petróleo.

¿Cuánto estuvo planificado ejecutar en inversión pública el 2015 y cuánto se concretó?

La ejecución del presupuesto va muy bien y sobre todo creo que hay buenas noticias para el país, en el sentido de que existen proyectos que este año terminamos de concretar; son obras que tienen una rentabilidad del 30%, pero en lo que tiene que ver en la ejecución, esta fue del 87%. Eso equivale a 5 582 millones de dólares en el 2015 y para este año, el presupuesto es de 5 349 millones.

¿El monto para el 2016 incluye el ajuste anunciado por el Ministro Coordinador de la Política Económica, el pasado 22 de febrero?

Sí. Ha sido revisado. Algo importante es que el ajuste que se hizo en el plan anual fue sobre nuevos proyectos, referentes a cantidad. Número de unidades de milenio, por ejemplo.

¿Qué se concretó en el 2015?

El presupuesto estuvo dividido así: el 30% fue para sectores estratégicos, el 23% a la parte de empleo, producción y competitividad, aquí el rubro más importante fue el de construcción de vías. Los siguientes dos más importantes son desarrollo social con 16,3% y talento humano, con 8%, este último implica becas. En total se impulsaron 101 proyectos en diversos sectores.

¿Qué se dejó de realizar?

La forma en la que estuvo estructurado el presupuesto, siempre, desde el 2007, consideró a la inversión como una variable de ajuste. Eso significó que varios de los proyectos estratégicos ya estaban iniciados y todos los de arrastre y los que tenían financiamiento, como escuelas de milenio, con crédito chino, o carreteras con préstamos del Banco Mundial, se mantuvieron.

Las cosas esenciales no se sacrificaron. No se redujo la cobertura de los programas sociales, se mantiene la inversión en infraestructura vial, las unidades del milenio y aquellas obras que no se hicieron hace 30 años y que se reflejarán desde el siguiente. La producción petrolera no ha caído, por ejemplo, gracias a la inversión que se hizo.

¿Pero algo debió restringirse, porque hubo ajustes?

Lo que hicimos fue ajustar el presupuesto de inversión como siempre supimos que iba a pasar, pues esa era la variable de ajuste. Si comparamos con el 2014 son, prácticamente, 2 000 millones de dólares menos en el presupuesto de inversión. Pero, por dar un ejemplo de esos ajustes, si íbamos a realizar cien escuelas del milenio terminamos haciendo 30, lo mismo pasó con los centros infantiles del Buen Vivir. En definitiva, hubiéramos querido avanzar rápido, pero el problema fue la caída del precio del petróleo.

¿Qué concretarán este 2016?

Concretar varios proyectos en los sectores estratégicos claves, entre estos la culminación de la Central Coca-Codo Sinclair, que este año entrará en operación; los multipropósitos, para el control de inundaciones; el mantenimiento y construcción vial; el aporte a la construcción del Metro de Quito y el tranvía de Cuenca; infraestructura en salud; atención a personas con discapacidad y programas de desnutrición.

¿Qué proyectos están dentro de las áreas estratégicas?

El sistema de distribución eléctrica, las hidroeléctricas, el programa de cocción eficiente, alimentación escolar, el de control de inundaciones, el plan semilla y subsidio a transporte y carreteras. En talento humano habrá infraestructura educativa, becas y unos programas con crédito del Banco Interamericano de Desarrolllo (BID), para recuperar patrimonio.

En infraestructura, que ha sido el puntal de este Gobierno, ¿qué se dejó de hacer?

Queríamos avanzar con las superautopistas, que de hecho con alianzas público privadas, interesadas en hacer algunos de estos tramos, se podría concretar. Existen algunos proyectos claves que no los hará solo el Gobierno, sino en alianza público-privada.

¿En qué terminó el plan de reestructura del sector público que anunció su antecesor?

En el 2006, el Estado tenía 204 entidades, al 2015 se logró bajar a 142. Ayudó mucho agrupar a los ministerios por sectores. Al 15 de enero pasado se han eliminado 107 entidades, se han transformado otras 107 y creado 35. En el neto, el Estado tiene muchas más entidades, pero responden a una mejor funcionalidad.

¿Por qué, si desaparecieron muchas entidades, eso no se reflejó en la salida masiva de los servidores públicos?

Pasaron dos cosas: al eliminar las entidades también hubo gente valiosa, y esa se quedó; lo otro es, que fue un proceso gradual, cuyo objetivo no era despedir gente, sino buscar mayor eficiencia.

¿Cuánto personal aumentó?

El incremento ha sido de 89 800 servidores entre el 2006 y el 2015, pero la gran parte de ese personal se quedó en salud, educación, justicia, seguridad, bienestar social. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Ecuador es de los países con menos servidores públicos en la región. En el país, por dar una idea, uno de cada 10 trabajadores está en el área pública, los otros en el área privada.

¿Cómo evalúa a las empresas públicas en el año pasado?

Creo que han tenido un buen desempeño en algunos casos, en otros habido que ajustar. CNT es una de las que genera utilidad, porque cuando eran Andinatel y Pacifictel tenían pérdidas millonarias. Pero también se eliminó la empresa pública importadora, la de parques (ahora están en Inmobiliar), la pesquera. Ferrocarriles del Ecuador está generando buenos productos para promover el turismo. Si en algo hemos sido muy objetivos, es en la evaluación de las empresas.

¿Cuáles empresas están con problemas además de Tame?

Bueno, Tame salió, este... Por ejemplo, uno de los lugares donde vimos que podíamos hacer optimización fue con la empresa pública importadora.

¿Su evaluación, entonces, es positiva al cierre del 2015?

El 2015 fue un año en el que tuvimos caída de los precios del petróleo, se aprecia el dólar y al ser una economía dolarizada nos pega el doble, porque se encarecen las exportaciones y por otro se vuelve barato importar; eso nos ha pegado fuerte, y pese a eso se ha mantenido un importante programa de inversiones. Es cierto que respecto al 2014 invertimos 2 000 millones menos, nos hemos ajustado, pero aún así invertimos más de lo que se colocó en el 2006.

¿Este año se cerrará alguna empresa? ¿Petroecuador, por ejemplo? Solo por decir una.

(Sonríe) No. El análisis de empresas públicas es periódico y en función de eso, si es necesario, por términos de eficiencia tomar alguna decisión, lo haremos.

En el Gabinete analizaron el 2017. ¿Cuánto se destinará?

Ese año es particular porque como existen elecciones, la normativa determina que el presupuesto se prorrogue y una vez que el nuevo Gobierno inicie su período envíe su Presupuesto ajustado.