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Byron Lozada, propietario de Alequip, ofrece en el local comercial de la empresa equipos de acero inoxidable. También hay otros productos. Foto: Patricio Terán /Líderes
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Con sus equipos, los restaurantes se lucen

En 1994 Byron Lozada cambió la venta de hamburguesas, papas fritas, entre otras comidas rápidas, por la producción de equipos industriales para hoteles y restaurantes.

"Tenía una cadena de locales en Ambato que creció bastante. De hecho, esa fue la década en la que se desarrollaron esta clase de sitios. A mí me tocaba comprar los equipos y me di cuenta que todo era importado y caro. Ahí me percaté que había una oportunidad de negocio en la producción local", explicó.

Fue entonces que nació Alequip. Con una inversión de 1 millón de sucres arrancó, junto a un socio que ya no está, la fabricación de licuadoras industriales y peladoras de papas. Luego incursionaron en cocinas industriales, freidoras...

La idea era que las empresas de hotelería, catering y alimentación den una oportunidad a los productos nacionales, de mejor calidad y resistencia que los importados. Y, en efecto, lo consiguieron rápidamente.

La empresa incrementó su línea de producción y, actualmente, elabora equipos de cocción (hornos, máquinas de grill, cocinas eléctricas y a gas, etc.), equipos de refrigeración, muebles de acero inoxidable, equipos para catering, sartenes, entre otros artículos.

Estos productos se fabrican en un terreno de 14 000 metros cuadrados, ubicado en Carcelén Industrial. Al inicio eran apenas tres trabajadores; ahora, 22.

Uno de ellos es Wilter Túqueres, quien es uno de los empleados más antiguos de la firma. Él destaca el trabajo que se realiza en la empresa, que hasta hace dos años vendía sus productos a diferentes compañías distribuidoras.

En ese tiempo, Alequip abrió un local de comercialización directa en el sector de la Rumiñahui, en el norte de Quito. Allí, además, vende artículos que no producen para restaurantes y hoteles.

"Nuestro objetivo es satisfacer todas las necesidades de los clientes. Nosotros también les asesoramos para que puedan instalar sus restaurantes. Ellos vienen con una idea y nosotros les ayudamos a organizarse. Esto es importante porque en el mercado nacional se arriendan locales que no necesariamente estaban destinados a ser restaurantes. Con todo esto los negocios tienen éxito".

Esto lo ha conseguido, por ejemplo, el local de comidas rápidas Papi Gallo. Esteban Báez, propietario de dicho local, destaca el servicio que brinda Alequip y la comodidad que ofrece en precios.

Por ejemplo, una marmita importada puede llegar a costar USD 15 000, mientras que una de Alequip vale USD 5 000. Lo propio sucede con otros equipos.

La explicación que Lozada da a esto es que han logrado desarrollar encadenamientos productivos que les permiten generar productos de calidad, cuyo precio se acomode a los consumidores.

Cuentan, por ejemplo, con un proveedor nacional de partes y piezas, así como otro de acero inoxidable de calidad (evitan los componentes mixtos). Los motores son de fabricación brasileña.

De hecho, los productos terminados en la línea de hotelería y restaurantes, competencia de Alequip, se importan de ese país, así como de EE.UU. y China.

El reconocimiento de la empresa entre sus clientes le ha permitido expandirse hacia mercados extranjeros. Desde hace 10 años han equipado restaurantes en Pasto e Ipiales, en Colombia.

Les gustaría expandir su producción, sin embargo, aseguran que es importante reforzar las líneas de financiamiento para este tipo de emprendimientos.

La facturación

Las ventas.  Alequip factura USD 1 millón al año. Byron Lozada, propietario de la compañía, asegura que le gustaría expandirse a otras provincias.

El mercado.  La firma tiene clientes en todo el país. Su tarea es impulsar la cultura para el uso de equipos industriales.