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La escasez promedia el 35% en los pequeños abastos

Las fallas de productos alimenticios y de consumo masivo son más graves en las bodegas, en los abastos pequeños y en el interior del país, advirtió el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León.

Detalló que en el caso de las bodegas en los barrios y zonas populares, la escasez de productos se ubicó en enero entre 30% y 35% y en algunos establecimientos es mayor, como en Mercal, por ejemplo.

La escasez en las cadenas de supermercados está entre 5% y 6%, pero en bodegas y en Mercal es más elevada. Las fallas superan el 35% en abastos pequeños y en Mercal hay picos importantes donde no se consiguen algunos productos.

Mientras que en abastos Bicentenario el abastecimiento es bueno, porque los proveedores son privados, dijo León en entrevista al canal Globovisión. Explicó que la escasez se caracteriza por la ausencia total de un producto alimenticio en las redes de comercialización, mientras que el desabastecimiento se interpreta como las fallas de una categoría, tipo de producto y presentación.

Aseguró que en las primeras semanas de enero, el índice de desabastecimiento fue de 30% y responsabilizó a las políticas del Gobierno de restringir la movilización y producción de alimentos. Relató que una parte del problema fue operativo: a mediados de diciembre no dejaron circular los camiones de mercancía y el aumento del consumo hizo que se agotaran rápidamente los inventarios.

Otra de las fallas detectadas, agregó, es que las empresas de alimentos y procesadoras de productos de consumo están registrando hasta 200 días de retraso en la liquidación de divisas.

El Presidente de Datanálisis también analizó que a la falta de divisas se suman los trámites de guías de movilización. Reveló que para despachar a los canales de venta un millón de toneladas se tienen que solicitar y tramitar hasta 35 000 permisos en entes gubernamentales.

Al realizar un análisis del comportamiento del mercado venezolano, indicó que ante las fallas de harina precocida de maíz, el Gobierno amenazó a las empresas privadas de acaparadoras, pero es el Estado el que maneja 50% de ese sector.