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Una imagen del campus de la Universidad Nacional de Loja. 10 562 alumnos tiene este centro superior. Foto: Lilia Arias / líderes

El estudiante plantea un problema y busca una solución

En los procesos de aprendizaje de la Universidad Nacional de Loja (UNL) se observan los problemas cotidianos y a partir de ellos los estudiantes plantean soluciones.

Así, el aporte a la agricultura ha marcado los niveles de conocimiento de los estudiantes de esta área de la UNL. Uno de los últimos aportes es la sustitución de la urea (colocación de nitrógeno a la planta de forma química) en los sembríos. Según un estudio, existen bacterias que aportan con nitrógeno natural sin necesidad de colocar una sustancia química que mata los microorganismos. Este aporte natural permite que la planta no sea atacada por plagas y que la producción de frutos se multiplique.

Esta práctica de conocimiento aplicado se registra en las 35 carreras que oferta la UNL. Los ensayos semestrales preparan a los 10 562 alumnos para el ejercicio profesional, explica Martha Reyes, vicerrectora de la UNL.

Nancy Arias, abogada titulada en el 2008, comenta que su experiencia preprofesional la preparó para enfrentar retos. Trabaja en la embajada de Ecuador en España y antes colaboró estrechamente con los migrantes en ese país, a quienes les brindó asesoría jurídica.

En Medicina cada estudiante tiene que cumplir determinadas horas al servicio de comunidad, en pueblos fronterizos principalmente; en el área de investigación los estudiantes se vinculan a la búsqueda del conocimiento. Esta experiencia también se enlaza con instituciones extranjeras. Según Teresa Ordóñez, de la Oficina de Cooperación Internacional, la vinculación con universidades de otros países permite el fortalecimiento de los futuros profesionales. Bajo este modelo, 102 estudiantes se especializan en Cuba en el área de Medicina Familiar.

48 tesistas son parte de las investigaciones que se desarrollan este año.