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Un taller sobre etiquetado de productos alimenticios elaborados con ingredientes derivados de la ingeniería genética, se realizó en Quito. Foto: Julio Estrella/ LÍDERES

Un taller sobre etiquetado de productos alimenticios elaborados con ingredientes derivados de la ingeniería genética, se realizó en Quito. Foto: Julio Estrella/ LÍDERES

El etiquetado de alimentos transgénicos, bajo revisión

1 de octubre de 2015 11:51

Empresarios, catedráticos y expertos en seguridad alimentaria analizaron la normativa para etiquetar los alimentos transgénicos en el país. El taller realizado del 28 al 30 de septiembre en Guayaquil, Cuenca y Quito respectivamente fue organizado por la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (Anfab), con el apoyo del Departamento de Agricultura y el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Las primeras inquietudes que surgieron de la normativa sobre etiquetado de productos alimenticios -elaborados con ingredientes derivados de la Ingeniería Genética (IG) de agosto del 2013-, determinan que el documento no tiene bases científicas y es inaplicable, porque se habla de material transgénico y no de origen, mencionó Christian Whali, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (Anfab).

El Reglamento Técnico del Servicio Ecuatoriano de Normalización (INEN) 022 sobre el Rotulado de Productos Alimenticios Procesados, establece que en las etiquetas se deberá colocar “contiene transgénicos”, si es que el contenido de la modificación genética supere el 0,9%. Si el porcentaje es menor, no es necesario el rotulado.

Pero este ítem es otra de las preocupaciones en el sector. María Victoria Córdova, abogada y especialista en legislación alimentaria, explicó que en la práctica se encontró que la trazabilidad de si el material genético tiene el ADN que supere el 0,9% la tiene que hacer el proveedor de la materia prima o ingrediente, para que así las empresas puedan proceder con el etiquetado de ser el caso.

Además se verificó que aunque el laboratorio de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol) realice estos análisis, en el país todavía no hay avances en infraestructura para lograr las certificaciones internacionales correspondientes. Por eso, esperan tener un acercamiento con las autoridades para hacer cambios en la normativa.

En el tema de sanciones, la experta sostuvo que el consumidor que considere que hay publicidad engañosa en el etiquetado de los alimentos transgénicos o se compruebe competencia desleal, las denuncias se amparan bajo artículo 151 de la Ley Orgánica de la Salud, con sanciones de 20 remuneraciones básicas, el decomiso del producto o cierre temporal o definitivo de la planta.

Marco Sánchez, profesor asociado de la Universidad Tecnológica de Texas en Estados Unidos, dijo que a escala mundial todavía no hay pruebas o estudios a largo plazo que refuten o demuestren que los alimentos transgénicos son nocivos para la salud.

El principal inconveniente del etiquetado de esta categoría en el país, es que el porcentaje 0,9% es un valor arbitrario. Lo que puede ocasionar confusión en los consumidores.

Otros países a nivel regional también mantienen un sistema de etiquetado para alimentos que tengan componentes modificados genéticamente.

Adriana Castaño, asesora nacional e internacional en temas de bioseguridad y regulación en Colombia, detalló que en su país la normativa no responde a la cantidad de porcentaje transgénico en los productos o las cargas de alimentos o materia prima que llegan a sus puertos.

Más bien, se rotula el cambio o lo nuevo que se presenta a raíz de la modificación genética, en función de cuatro escenarios: cambios en la composición nutricional a raíz de la modificación genética, presencia de alérgeno que no se esperaba, cambios oligogénicos en comparación al no modificado, y cambios en cocción, producción o almacenamiento.

Por su parte, el etiquetado la Superintendencia de Control del Poder del Mercado también regula este sistema, para evitar competencia desleal y como una manera de transparentar los ingredientes de los alimentos que consumen los ecuatorianos.