35 artesanas bordan paisajes, flora, fauna y etnias. También exportan a Austria. Foto: Giovanni Astudilo/ LÍDERES.

35 artesanas bordan paisajes, flora, fauna y etnias. También exportan a Austria. Foto: Giovanni Astudilo/ LÍDERES.

Redacción Cuenca 
(F-Contenido Intercultural)
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Las etnias y el país están bordados en sus tarjetas

20 de marzo de 2016 15:34

Más de 200 motivos de tarjetas bordadas se elaboran en el Centro de Bordados Cuenca, que funciona en el Parque Industrial de la capital azuaya. Esta agrupación tiene 35 socias de los cantones Paute y Gualaceo, y de las parroquias Chiquintad y Octavio Cordero.

Son expertas en bordados y en el tejido de suéteres, bufandas y cualquier prenda de vestir, pero las tarjetas son su producto principal. Son diseños relacionados con paisajes ecuatorianos, flora, fauna, fiestas tradicionales y etnias, como los Shuar, Tsáchilas, Cañaris, Saraguros, entre otras.

De estos modelos, cuatro son los principales porque recibieron el Reconocimiento de Excelencia Unesco para la Artesanía, en octubre del 2014. La Organización especializada de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura destacó la calidad, expresión de la identidad cultural, innovación y originalidad.

Las tarjetas que fueron premiadas pertenecen a la colección ‘Ecuador ama la vida’ y evocan a los Shuar, los Huaorani en el Yasuní, al último hielero del volcán Chimborazo y al loro amazónico.

Son tejidos elaborados a mano, que son colocados en una cartulina blanca. Su precio es de USD 25 cada unidad, señala Raquel Lema, representante legal del Centro de Bordados Cuenca. Los otros modelos tienen un precio de USD 8.

El tiempo de bordado depende de la cantidad de detalles. Las más simples están listas en cuatro horas y las más complejas hasta en 15 horas. Diciembre es la época de mayor demanda y comercializan hasta 2 000 unidades. En los primeros meses, en cambio, las ventas se reducen a 50 o 60 al mes.

Hay tarjetas con diseños exclusivos que son enviadas al extranjero, concretamente a Austria, asegura Lema. En ese país tienen un contacto que hace de tres a cuatro pedidos al año. En total, se exportan 300 unidades.

Las artesanas azuayas también son expertas en el tejido con lana de alpaca, oveja, algodón y otras fibras. Según Lema, solo necesitan que los clientes escojan entre los modelos, tipo de lana y color para iniciar la producción. Incluso, pueden elaborar modelos que presenten los interesados. También bordan lencería del hogar como manteles, tapetes, entre otros artículos. Los suéteres de lana de alpaca cuestan USD 70.

Los pedidos son recibidos en el local del Centro de Bordados y una vez que son cotizados son dirigidos a cualquiera de las 35 socias. Lema dice que las artesanas se dedican a esta actividad en el tiempo que les queda libre, entre atender a su hogar y laborar en actividades agrícolas o crianza de animales. Agrega que según la cantidad de trabajo pueden tener un ingreso semanal de USD 60.

Ahora, las socias preparan una nueva colección de 10 a 12 tarjetas para presentarlas al Centro Interamericano de Artes y Artesanías Populares y participar en la Feria de la Excelencia Artesanal, que será en noviembre en Cuenca.