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En la Procesadora de Alimentos Gramolino, ubicada en Tumbaco, se selecciona los granos y luego se los empaca para distribuirlos a tiendas y supermercados del país. Foto: Galo Paguay / LÍDERES

En la Procesadora de Alimentos Gramolino, ubicada en Tumbaco, se selecciona los granos y luego se los empaca para distribuirlos a tiendas y supermercados del país. Foto: Galo Paguay / LÍDERES

Se expande con granos andinos 

10 de octubre de 2017 18:51

El afán por rescatar los alimentos andinos motivó a Nelly Moreno, gerenta de la procesadora de Alimentos Gramolino, a aliarse con comunidades indígenas del país. Esta unión, que se concretó en el 2002, le ayudó a fortalecer la presencia de la quinua, el morocho, los chochos, los fréjoles, el garbanzo, el maíz, la lenteja y -ocho años después- el amaranto, en la mesa de las personas.

Estos productos se ofrecen en granos, harinas y desde el año anterior, se cuenta con una bebida natural hecha con amaranto, uvilla y maracuyá. Esta se ofrece en envases de tetrapark.
La selección y procesamiento de los granos se realiza en la planta ubicada en Tumbaco. Ahí, los trabajadores retiran las impurezas que existen en estos cereales, los muelen, de ser el caso, y luego se coloca en empaques para ser distribuidos. La bebida, en cambio, se hace con la empresa Lechera Andina S. A. del Ecuador.

Para preparar estos productos, Gramolino se abastece de la producción de comunidades indígenas. Se trabaja con Mamamurucuna, Santa Rosa de Chalguayacu, Sumak Mikuy, Asociación de Rescate de Cultivos de Poalo, y otros productores particulares. En total son siete proveedores. Al inicio empezaron con dos.

Con estas organizaciones se aplica una modalidad de comercio justo y los agricultores son retribuidos de manera equitativa. La idea es incentivar a la gente a seguir trabajando en el campo.

Verónica Acosta, representante de Sumak Mikuy, menciona que comunidades indígenas de Cotacachi, en Imbabura, proveen anualmente 50 kilos de amaranto, 2 000 kilos de maracuyá y 1 000 kilos de uvilla.

Además de motivar a que los agricultores produzcan, Gramolino busca que las personas incluyan alimentos nutritivos en su dieta. Moreno asegura que estos son buenos para la salud.
De hecho, la experiencia que tuvo la gerente de esta empacadora le impulsó a incluir el amaranto en su línea de negocio en el 2010.

Entonces, un diagnóstico médico refirió que Moreno tenía una inflamación en el cerebro que afectó a la producción de una hormona llamada serotonina, que contribuye a aliviar el estado de ánimo. Para su recuperación, su médico le recomendó dormir, pero los cuidados que requería su hijo Pedro José y la atención que demandaba su empresa le obligaron a buscar otras alternativas.

Tras revisar información descubrió que el amaranto tiene un aminoácido que ayuda a producir serotonina, Así, este seudocereal se convirtió en el principal ingrediente de su dieta.
Su madre, Nelly Peralta, incluía amaranto en la sopa, el arroz, postres y hasta en los jugos. Este tratamiento dio resultado y a los seis meses, la gerente de Gramolino se recuperó totalmente. “Mi mamá es quien comenzó con esta idea”, comenta Nelly Moreno.

Al comprobar los resultados, Gramolino decidió incluir este seudocereal para compartir con otros las bondades del amaranto. Al igual que el resto de los granos, este se vende entero y en harina. Estos productos vienen en cajas que contienen entre 200 gramos y 250 gramos. Estos se comercializan en supermercados del país.

Una vez que el amaranto en grano y harina tuvo acogida, Gramolino decidió innovar e industrializar la bebida de amaranto que preparaba Peralta, por recomendación de José Muñiz, gerente de comercialización de Tía.

Para conseguir apoyo para este proyecto, Moreno visitó a los representantes de Tetrapark con una jarra de bebida de amaranto, uvilla y maracuyá y les convenció. La preparación y envasado se hace con Lechera Andina S. A, desde el 2016. El producto se llama Amati y viene en una presentación de 200 mililitros. Cuesta USD 1,25.

Este producto este ha tenido aceptación en cadenas como Supermaxi, Fybeca, Medicity, Punto Natural, así como en tiendas especializadas en ‘súper foods’ y en el menú de instituciones educativas. Además es ofrecida en sitios turísticos como el hotel NapoWildlife, en el Tren Ecuador, en Sachaji, y está negociación con el hotel Gran Guayaquil y aerolíneas.

Jiovany Rivadeneyra, representante de la comunidad Kichwa Añangu, menciona que Amati es parte del ‘box lunch’ de los turistas que visitan los hoteles que administra esta asociación en el parque Yasuní, desde hace un mes. Este fue elegido, porque es natural. En promedio se compran 400 bebidas cada mes. “Es muy bueno”.

Gramolino trabaja también para exportar la bebida de Amaranto e incluir nuevos productos: snacks de frutas con amaranto y arroz con amaranto.

La gerenta
Nelly Moreno

Por lo general, al inicio los emprendedores gastan mucho en maquinaría, pero hay otras empresas que a veces tienen estos equipos parados sin producir la mitad del tiempo o más. Entonces, una manera de optimizar costos y de ayudar a otro con sus costos fijos es hacer alianzas. Así hemos roto esquemas, Amati siendo un producto de una Mipymes se comercializa en un envase Tetrapark. Esta se produce en la planta de una empresa que tiene trayectoria.