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Imagen referencial. Se calcula que un tercio de la producción total para el consumo humano se desperdician al año en el mundo. Foto: Francisco Flores / EL COMERCIO

Imagen referencial. Un tercio de la producción de alimentos para el consumo humano se desperdician al año. Foto: Francisco Flores / EL COMERCIO

Expertos llaman a definir mejor los desperdicios de alimentos para reducirlos

4 de mayo de 2016 10:40

Una definición más clara de los desperdicios y las pérdidas de alimentos ayudará a medirlos con el fin de reducirlos, explicó hoy a Efe una experta del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI).

La especialista Simla Tokgoz afirmó que están elaborando una nueva metodología en varias regiones del mundo para medir los desperdicios y las pérdidas "potenciales" a lo largo de toda la cadena de valor en productos básicos como el maíz, las judías, el arroz, las patatas y la yuca.

"Falta trabajo por hacer para llegar a una definición científica en todos los aspectos", afirmó Tokgoz tras participar en un acto paralelo a la Conferencia para Europa de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que se celebra en Turquía.

Según la FAO, las pérdidas se refieren a la disminución de alimentos comestibles en las etapas de producción, cosecha y procesamiento de su cadena de suministro, mientras que los desperdicios ocurren al final del proceso, principalmente en su venta y consumo.

Sin embargo, según un reciente informe del IFPRI, persisten muchas diferencias sobre la forma de emplear esa terminología, lo que dificulta el análisis de la cuestión.

De este modo, las definiciones más comunes no incluyen pérdidas anteriores a la cosecha como las originadas por las pestes, ni los cultivos que no se recogen cuando su precio baja rápidamente, puesto no son rentables.

Tampoco se toman en cuenta los cultivos que no producen alimentos por la falta de bienes agrícolas o tecnología, como explica ese centro de investigación con sede en Washington.
Además, sostiene que los datos agregados de países y grandes empresas a lo largo de toda la cadena pueden ser efectivos, pero no proporcionan datos de calidad y representativos en casos de países de ingresos medios y bajos, o en determinadas etapas del proceso.

Por el contrario, un análisis al detalle aporta información más específica, pero es más costoso y difícil de comparar, apunta el IFPRI, que añade que las estimaciones sobre pérdidas y desperdicios varían del 27 % al 32 % de los alimentos producidos a nivel global.

La agenda de desarrollo de la ONU para 2030 incluye la necesidad de reducir a la mitad los desperdicios de alimentos per cápita a nivel mundial, así como disminuir las pérdidas durante la producción y la cadena de suministro, incluidas aquellas posteriores a la cosecha.

Se calcula que 1.300 millones de toneladas de alimentos se pierden o se desperdician al año en el mundo, lo que supone un tercio de la producción total para el consumo humano.

A instancias de los países del G20, la FAO y el IFPRI presentaron el año pasado una plataforma en internet para mejorar la cooperación en la medición y reducción de las pérdidas y los desperdicios de alimentos, contribuyendo así a la seguridad alimentaria.