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El empresario quiteño, a sus 34 años, está a la cabeza de la empresa chocolatera Bios; también desarrolla otros emprendimientos. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

El empresario quiteño, a sus 34 años, está a la cabeza de la empresa chocolatera Bios; también desarrolla otros emprendimientos. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Fabricar chocolate conlleva una visión de vida

21 de agosto de 2017 15:38

El chocolate no es solo uno de los dulces favoritos de David Olgieser, sino también el producto que marcó su vida. La familia Olgieser, proveniente de Europa, ha estado por cuatro generaciones al mando de la tradicional marca de chocolates Bios.

Desde sus bisabuelos, los familiares de Olgieser han estado rodeados de una larga tradición chocolatera. Sin embargo, cuando la empresa llegó a manos de este joven empresario, las cosas tuvieron un gran cambio.

Después del fallecimiento de su padre en el 2012, David Olgieser no pudo evitar entrar de lleno al mundo que había heredado. Como destacan quienes lo conocen, Olgieser es una persona muy apasionada por sus trabajos y por los proyectos que inicia y emprende.

Su primer encuentro con la producción de chocolate fue en el 2000, cuando entró a trabajar en la fábrica Bios para poder ganar dinero extra, mientras cursaba sus estudios superiores en la Universidad San Francisco de Quito.

Olgieser comenta que desde un principio se interesó profundamente por cada momento y etapa de la producción. “Este es un negocio lindísimo; en primer lugar, porque se trabaja con chocolate, luego se imagina todo el potencial que se tiene y genera al vivir en el país con la mayor producción de cacao de fino aroma”.

Así, no contento con el conocimiento que había heredado de su padre y su abuela, David Olgieser decidió profundizar y especializarse lo más posible. Primero, realizó una especialización en chocolate en la Escuela Técnica de la Industria Confitera Alemana (ZDS), en ese país europeo.

No obstante, pensó que todavía le faltaba conocer sobre los procesos de cultivo y materia prima; por este motivo, decidió complementar sus conocimientos realizando el Chocolate Expert que ofrece la Universidad San Francisco.

Al finalizar sus estudios, Olgieser decidió que era hora de que Bios se renueve. Por esta razón, se propuso investigar nuevas maneras de hacer chocolate para lanzar productos innovadores que tengan sabores y características claramente diferentes.

De este proceso de investigación, nació la primera línea de chocolates Bios “sugarfree”.
Según Olgieser, esta es una de las líneas de chocolate con más potencial de la empresa y en la que más esfuerzo ha invertido para poder ofrecer a los clientes un producto sano y de calidad.

Sin embargo, la empresa de chocolates Bios no es el único ámbito donde él ha demostrado su pasión y dedicación. El empresario cuenta que desde sus primeros empleos, como el de salvavidas en un parque acuático de los Estados Unidos, donde llegó a convertirse en administrador, siempre ha sido un “workaholic” con las particular de que está dispuesto a renovarse a sí mismo. Además, aparte de su vida empresarial, Olgieser no ha olvidado sus grandes pasiones, el baile y los deportes extremos. Estas actividades lo han llevado a concretar otros proyectos y momentos de su vida.

Él comenta que durante algunos años fue profesor de baile en diferentes instituciones. De esta actividad, conoció a sus amigos Diego Vega y Jorge Sánchez, con quienes decidió emprender un negocio de comida rápida diferente, Top-Ten.

Apasionado por la cocina y los sabores, se dedicó a desarrollar las fórmulas y recetas para los productos que ofrece esta propuesta de hamburguesería, que hoy en día cuenta con dos locales en el norte de la ciudad de Quito.

Olgieser comenta, también, que durante toda su vida estuvo interesado en los deportes extremos y de aventura. Esto le ha llevado a escalar la cima de casi todas las montañas del Ecuador, faltandole únicamente la del volcán El Altar.

Además, este empresario cuenta que esta actividad ha sido muy importante en su vida, ya que gracias al montañismo conoció a su esposa Gabriela Villagómez. Su esposa y también su hija, Victoria, representan sus verdaderas ganancias y las facetas más importante de éxito.

Para David Olgieser, encontrar el tiempo y balance para realizar todas su actividades preferidas, más el manejo de dos empresas en proceso de crecimiento no ha sido sencillo. “A las 05:30 ya estoy en la fábrica. Trato de desocuparme en la tarde y, después, si no estoy en una reunión de Top-Ten, estoy cuidando a mi hija, que es lo máximo de mi día. Eso me reconforta”, dice Olgieser.

Para sus colaboradores, como Miriam Rojas, contadora general de Bios, trabajar con David Olgieser representa un verdadero placer, ya que conoce y participa de cada uno de los procesos de la fábrica. “David es una persona sencilla pero apasionada, que nos motiva y apoya a todos para dar más”, comenta Rojas.


Su crecimiento incluye la exportación

Redacción quito (I)

La tradicional empresa de chocolates Bios se ha mantenido en el mercado ecuatoriano por más de 70 años. Sin embargo, desde que el empresario David Olgieser se convirtió en uno de sus administradores, la compañía ha seguido un proceso de innovación y crecimiento.

Olgieser se ha dedicado a la producción de una línea de chocolates “sugarfree”; es decir, chocolates que no contengan azúcar. Esto ha sido importante para la empresa, puesto que representa un producto sano que permite a las personas con problemas de salud, como diabetes, disfrutar de estas golosinas.

Olgieser comenta que su interés por esta línea nació debido a que varios miembros de su familia habían sufrido de diabetes. “Mi padre sufrió trabajando en una fábrica de chocolates sin poder comer uno”.

Además, la empresa se encuentra elaborando productos y proyectos de exportación. En el 2016, Olgieser viajó a Bolivia para presentar los productos Bios ante la industria de Hoteles, Restaurantes y Cafeterías (Horeca); por esta razón, ha conseguido la exportación de semielaborados como polvos y bloques de chocolate.

Bios, también, ha hecho importantes acuerdos comerciales con la cadena de hoteles Hard Rock Hotel, para quienes la fábrica está elaborando chocolates en forma de labios que se pueden encontrar en las habitaciones que tiene esta cadena hotelera en Centroamérica.

En los últimos meses, Bios ha hecho convenios con artesanos sordos para construir proyectos de responsabilidad social. La empresa elabora, en conjunto con estos artesanos, cajas de madera para los chocolates.