placeholder
Al ser las playas los destinos preferidos por los turistas, las tarifas suelen aumentarse en el contexto de la ‘temporada alta’. Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO

Al ser las playas los destinos preferidos por los turistas, las tarifas suelen aumentarse en el contexto de la ‘temporada alta’. Foto: Mario Faustos/ EL COMERCIO

Sí es posible disfrutar del feriado sin arruinar las finanzas

31 de marzo de 2015 11:21

Antes de alistar sus maletas y salir de viaje para disfrutar del feriado de Semana Santa, realice un presupuesto para saber si es posible irse de paseo. Ese paso es determinante para que unos días de relajación y descanso no se tornen en una pesadilla en el momento de asumir los costos respectivos.

Según la Cámara de Turismo de Atacames, el feriado de Semana Santa es buena época para el turismo interno. Las playas de Tonsupa, Atacames, Súa, Same, Mompiche y Las Peñas, en Esmeraldas, son las más visitadas por turistas de la Sierra. A estos balnearios llegan unos 40 000 turistas cada año.

En ese sentido es preciso saber que al ser las playas los destinos preferidos por los turistas, las tarifas suelen aumentarse en el contexto de la ‘temporada alta’. Cuando el presupuesto es recortado, existen otras opciones como bosques, parques, piscinas, montañas e incluso pequeñas ciudades o poblados, que pueden ser más económicas.

Por tal motivo, otro punto a considerar antes de viajar son las particularidades del destino.

Con esa información clara, al afinar el presupuesto se debe saber qué cantidad se destinará para cada necesidad. Hay que establecer cuánto se gastará diariamente, ello incluye transporte, alimentación y hospedaje. Se recomienda dividir el monto total del dinero entre el número de días de vacaciones para obtener un gasto diario y contemplar un fondo para emergencias.

Anticiparse en la planificación del viaje también aporta en el ahorro de recursos. Si se coordinan las actividades con tiempo suficiente es posible organizar gastos y presupuestar, también con anticipación. En el artículo ’10 tips para ahorrar en vacaciones de Semana Santa’, publicado en Eluniversaledomex.mx, se señala que lo idóneo es planear el viaje con al menos tres meses de antelación. Dicho lapso permite recortar gastos innecesarias y generar un ahorro extra para tal fin.

Al viajar auto propio, contemple gastos para el mantenimiento en cuanto a revisión del vehículo, gasolina y pago de peajes. Si viaja en autobús, pregunte por los descuentos que aplican a niños, estudiantes, discapacitados o personas de la tercera edad.

Otra recomendación que se recoge en la publicación es elegir destinos con paquetes “todo incluido”. Esa es una estrategia para no expandir el presupuesto, ya que se evitan gastos extraordinarios al pagar un solo rubro por traslado, hospedaje, alimentación y algunas actividades recreativas. Este modelo de viaje puede presupuestarse con antelación y pagarlo de a poco.

Sea cual sea la opción elegida, es necesario leer las ‘letras pequeñas del contrato’, ya sea de la renta de auto, hoteles, tours en la zona, boletos de avión. El objetivo es no sorprenderse con comisiones, penas convencionales e impuestos. Algunas aerolíneas de bajo costo suelen limitar el equipaje a una maleta, si eso no se cumple, tiene que pagar una cuota adicional.

En el momento de pagar, no se deje tentar por las promociones que a veces las tarjetas de crédito ofrecen a los usuarios. Encienda la alerta cuando la promoción sea “viaje ahora, pague después”. Se debe deslizar la tarjeta únicamente con la certeza de que después se podrá pagar. Cabe recalcar que la tarjeta de crédito no es dinero adicional.

Cuando pague con la tarjeta, aproveche los meses sin intereses que ofrecen las aerolíneas, hoteles y agencias de viajes para no descapitalizarse. Es importante elegir un plazo que permita pagar todo antes de las próximas vacaciones.