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En la primera etapa, Asisbane exportaba 12 000 cajas de banano semanal. En la actualidad, el promedio es de 250 000 cajas por semana.Fotos: Mario Faustos / LÍDERES y cortesía Asisbane

En la primera etapa, Asisbane exportaba 12 000 cajas de banano semanal. En la actualidad, el promedio es de 250 000 cajas por semana.Fotos: Mario Faustos / LÍDERES y cortesía Asisbane

100 fincas bananeras se unieron

15 de mayo de 2018 11:02

Una especie de ‘holding’ bananero. Así se puede definir a la Asociación de la Industria Bananera del Ecuador (Asisbane) que se creó en el 2006 y que en la actualidad agrupa a exportadores, productores y proveedores de insumos vinculados con la industria bananera en el país.

En su búsqueda de consolidar al sector, Asisbane trazó la estrategia de optimizar la comercialización del producto con miras a la exportación de una manera directa. Hoy, tras concretarse sus primeros objetivos, tiene 40 socios productores, distribuidos entre Guayas y Los Ríos.

El gerente comercial de la compañía, Alberto Jalil, cuenta que los primeros destinos de exportación fueron Rusia, países de la Unión Europea (UE), así como EE.UU.

Hoy en día, el mercado de Asisbane se distribuye así: 40% en Europa, 25% en el Oriente Medio y 15% en la nación norteamericana. El 20% restante se envía a Argentina, Turquía, Rusia, Japón y China.

En una primera etapa, Asisbane exportaba 12 000 cajas de banano semanal, aproximadamente. Ahora, el promedio es de 250 000 a la semana. Según Jalil, en los últimos cuatro años la compañía pasó de exportar 4,6 millones de cajas anuales a 12,6 millones, cifra que alcanzó el año pasado.

En materia de facturación, la asociación logró vender el 2017 cerca de USD 100 millones, entre los distintos mercados a los que llega. El gerente de la compañía bananera atribuye el éxito que tienen a la confianza de los clientes en la calidad de la fruta. “Hemos logrado formar un buen equipo de productores que ya tienen experiencia en el área”.

Asisbane posee, además, dos certificaciones internacionales. Cuenta con Global G.A.P. y Rainforest Alliance, que están relacionadas con las buenas prácticas agrícolas.

“Hacemos el contacto con las compañías para que realicen las auditorías en las fincas de nuestros asociados, es un proceso que toma unos dos meses. Nosotros les damos a los productores las herramientas necesarias para que se puedan certificar”, afirma Jalil.

La asociación agrupa unas 100 fincas, que se traduce en cerca de 5 000 hectáreas (ha) sembradas de banano.

Asisbane tiene un equipo de supervisión en diferentes zonas asignadas a cada proceso. “Con eso nos aseguramos de que la fruta sea empacada con todos los estándares de calidad que nos exigen nuestros clientes”, dice.

Asisbane reúne cerca de 5 000 hectáreas de siembra de la fruta, distribuidas en unas 100 fincas entre Guayas y Los Ríos.

Asisbane reúne cerca de 5 000 hectáreas de siembra de la fruta, distribuidas en unas 100 fincas entre Guayas y Los Ríos.

Son cerca de 20 supervisores en campo, además de personal externo que se contrata para complementar los procesos. En total, la compañía posee 45 trabajadores, entre las áreas administrativa, de producción y logística, que incluye la sección naviera.

Asimismo, la asociación ofrece servicios a sus productores. Entre otros se cuentan: identificación de oportunidades en diversos destinos; información sobre el comportamiento de los mercados; representación ante entidades públicas y privadas.

El productor bananero Jarol Barquet es socio de Asisbane desde hace seis años. Su hacienda Ana María tiene 15 hectáreas de cultivo, de las que extrae poco más de 60 cajas de la fruta por hectárea. Actualmente dirige su exportación a Arabia Saudita, pues el cliente demanda una presentación de caja favorable para los pequeños productores.

Barquet cuenta que desde que forma parte de la asociación, sus ventas al extranjero pasaron de 20 contenedores semanales a 200. Él decidió integrarse a Asisbane, pues le genera garantía sobre el destino de su producto. “Te da seguridad de saber dónde estás colocando la fruta y que no vaya a haber problemas con los clientes”, dice.

Jalil asegura que las principales demandas que hacen los compradores a los exportadores son calidad y certificaciones. “Cada vez el consumidor es más exigente con lo que recibe y compra en los supermercados”.

A su juicio, la competencia también se ha fortalecido. Los principales rivales son Costa Rica, Guatemala y Colombia, países que han aumentado su producción. “Con ellos nos dividimos los clientes europeos”, comenta.

Jalil cree que Ecuador está incrementando su presencia mundial gracias a los acuerdos comerciales, pero sostiene que aún es necesario apuntar a una mayor diversificación para poder competir mejor. Es por ello que confía en que la firma del Acuerdo de Asociación Económica Inclusiva con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) va a representar una oportunidad importante.