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Una imagen de la poscosecha en Flodecol, ubicada en Otón, en el norte de Pichincha. En el sitio, unas 150 personas deshojan y embonchan los tallos de gypsophilias. Fotos: Alfredo Lagla / LÍDERES

Una imagen de la poscosecha en Flodecol, ubicada en Otón, en el norte de Pichincha. En el sitio, unas 150 personas deshojan y embonchan los tallos de gypsophilias. Fotos: Alfredo Lagla / LÍDERES

Cinco fincas que exportan juntas

19 de febrero de 2018 06:35

“Dejamos a un lado los egos”. Esa es la frase que refleja la historia del origen de Much Flowers en Ecuador, según su director Ejecutivo, Juan José Albuja.

Se trata un holding de fincas florícolas de la Sierra Centro y Norte del país, en las que todas aportan con diferentes tipos de productos, pero exportan bajo una marca. Opera desde hace tres años.

Su origen, sin embargo, se remonta a 1994, cuando nació Flodecol, su mayor integrante. “En dos o tres hectáreas comenzó la producción y exportación de gypsophilia. En esa época era un producto nuevo en el mercado”.

Ocho años después, cuando Albuja asumió la gerencia comercial, la finca incluyó nuevos productos y se abrió a nuevos mercados como el europeo. Sin embargo, el verdadero cambio se dio en el 2012, cuando Albuja se convirtió en gerente general.

En ese momento tenían 27 hectáreas de producción que destinaron únicamente al cultivo y venta de gypsophilias. El 65% del producto iba a la Unión Europea.

“Pero llegamos a un punto en que dijimos que era necesario diversificarnos, dar valor agregado, etc. Ahí nació la idea de Much Flowers, a cargo de tres socios”.

En el 2015 se concretó este sueño de asociatividad, que lo conforman tres empresas y cinco fincas ubicadas en Cotacachi, Riobamba, Guayllabamba y Otón. Exportan gypsophilias, flores de verano, buqués, entre otras.

Un año después se consolidó el grupo y toda la operación se realizó bajo el paraguas de un solo departamento comercial.

Todas las plantaciones reúnen unas 80 hectáreas. Much Flowers no compra las flores, sino que recibe el producto de cada una para enviar a destinos en Europa, EE.UU., Asia y América del Sur.

Much Flowers envía al extranjero flores de varias fincas ecuatorianas


La calidad es clave para los clientes, por lo que se hace un control riguroso del producto en la zona de cosecha y poscosecha de las fincas. El viernes pasado se encontraba en Flodecol, en Otón (Pichincha), Maribel Pineda, quien supervisa todos los procesos para evitar daños o contaminación en las flores.

Ella asegura que en el sitio los cuidados son extremos y que gracias a ello se cumple la meta de una mayor exportación. Por ejemplo, chequea la trazabilidad, es decir, lleva una guía con el nombre de cada embonchador para, en el caso de una contaminación, saber dónde se produjo.

El manejo adecuado de estos y otros procesos ha permitido que Much Flowers gane diferentes premios, entre el que está el segundo lugar del galardón Agriflor o reconocimientos por la calidad del producto en Rusia.

Otro de los aspectos básicos dentro de este grupo de fincas es el impacto social. Cada hectárea de flores representa 12 empleados, cuando en otro tipo de cultivo apenas lo hacen dos personas.

Más del 50% de quienes laboran en las plantaciones son mujeres. Los trabajadores pertenecen a diferentes localidades urbanas y rurales de la Sierra Centro y Norte.

En la industria florícola la habilidad y delicadeza de las empleadas permite el armado de bonches y buqués. De hecho, este último producto, que genera valor agregado a las compañías que los exportan, registra un importante crecimiento en mercados como el de EE.UU., según información de Expoflores.

Estos se venden en supermercados o a través de páginas web. Los compradores de ese país son más prácticos y prefieren productos listos para colocar en floreros.

Del total de las exportaciones de Much Flowers, el 5% son buqués. Para armarlos, el holding cuenta con un diseñador.

Cada una o dos semanas se tiene un diseño nuevo de arreglo. Existen temporadas para enviar ciertos productos, o mucha producción de determinada flor, lo que obliga a que salga al mercado, etc., sin embargo, los buqués, principalmente, se componen de cuatro tipo de plantas.

Una es la tipo focal, que puede ser una rosa o gérbera; otra es verde, como el ruscus; una tercera es un filler, como las gypsophilias y unas líneas, como las verónicas.

El conglomerado busca siempre la innovación. Cuenta con un laboratorio para investigaciones pero, además, trabaja con centros de investigación en Holanda que hacen los análisis y se prueban en las zonas de plantación en el país.

La empresa busca crecer ofreciendo productos de calidad y llegando a más mercados. Albuja está convencido de que es posible a través de nuevas alianzas.

La cifras

14 variedades de flores, aproximadamente, produce y exporta Much Flowers. Entre ellas están gypsophilias, bupleurum, verónicas, solidagos, senecios, delfinium, craspedias, ruscus, rosas, rosas spray, gérberas, etc.

65 millones de tallos produjo Much Flowers en el 2017.

1 país es el principal cliente de la empresa en la Unión Europea. Se trata de Holanda, desde donde se distribuye el producto a otros destinos que se encuentran en ese continente.