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Marta Alicia Espinosa, asesora de Nikken (derecha.), explica a la cliente, Patricia Morales  las bondades de los productos de descanso y relajación. Foto Patricio Terán / LÍDERES

Marta Alicia Espinosa, asesora de Nikken (derecha.), explica a la cliente, Patricia Morales las bondades de los productos de descanso y relajación. Foto Patricio Terán / LÍDERES

Una forma de ingresos e independencia laboral

21 de junio de 2017 15:29

Las empresas de venta directa, que comercializan sus productos por ca­tálogos o demostraciones personalizadas, son una opción de ingresos adicionales para muchas personas, mientras que otras lo ven como un negocio que además de generarle buenas ganancias les permite dedicar más tiempo a sus familias.

Wendy Galán decidió dejar su empleo en bienes raíces, hace cinco años, para tener más tiempo para sus hijos. En ese entonces, uno de sus hijos era adolescente y pasaba tiempo solo en casa.

Galán conocía de cerca el modelo de negocio gracias a que su madre se ha dedicado a la venta directa por años, con la empresa Oriflame Cosmetics. Uno de los factores que motivó a Wendy para comenzar a trabajar como vendedora de productos Oriflame fue el anuncio de un viaje de incentivo si se cumplían ciertas metas.

Hoy Galán alcanza ingresos por USD 1 000 al mes. Las comisiones van del 3% al 21% por la venta de sus productos y los que comercializan las personas que integran su red comercial.
A los seis meses de comenzar en el negocio, Galán ganó un viaje a Perú. Al año, viajó a Francia y a España y, posteriormente, a EE.UU.

“He logrado realización profesional, he generado ingresos y he podido viajar. Pero, lo más importante, es que he criado a mis hijos”, comenta esta mujer al hablar sobre las ventajas de su trabajo.

No obstante, reconoce que hay personas que le “pierden fe” al negocio porque existen empresas que terminan estafándolas.

Para el año 2015, cerca de 850 000 personas se dedicaban a la venta directa en el país, según datos de la Asociación Ecuatoriana de Venta Directa (AEVD), que agrupa a 22 empresas. Ese mismo año las compañías de venta directa facturaron USD 810 millones.

María Fernanda León, directora ejecutiva de la AEVD, explica que en los dos últimos años el sector sufrió una contracción, como con­secuencia de las salvaguardias a los productos importados y a la situación económica del país.

Los vendedores de los productos, que usualmente se promocionan a través de catálogos, trabajan de forma independiente.

Los ingresos se obtienen a través de varias modalidades. Una es la venta directa del producto y otra muy importante es a través de las redes de mercadeo multinivel, que le permite al distribuidor generar ganancias a través de las ventas de otras personas a las que haya afiliado a la red.

El haber multiplicado redes de mercadeo en todo el país y en el extranjero, le ha permitido a ­Sandra Espíndola y a su esposo alcanzar ingresos mensuales de USD 10 000 como vendedores de productos OmniLife, desde hace más de 14 años. Esta empresa comercializa suplementos nutricionales y cosméticos.

Nikken, otra empresa de venta directa especializada en productos para el bienestar, logra llevar sus artículos a todo el país, gracias a una fuerza comercial de 3 000 asesores independientes.

Esta empresa comercializa a través de la venta directa sistemas purificadores de agua y aire, suplementos nutricionales, almohadas y edredones con sistemas que favorecen la relajación, entre otros productos.

Esteban Cruz, gerente comercial de Nikken, explica que los asesores deben firmar un contrato de compra y venta de sus productos. “Al firmar tienen el derecho de tener capacitaciones continuas de la compañía en conocimiento de los productos y capacidades en venta y comunicación efectiva”.

Cruz subraya que el resultado de cada persona es directamente proporcional al tiempo que dedique al negocio. Por comercialización del producto, obtienen el 25% de rentabilidad sobre el precio al que lo adquirieron; por incorporar a más personas a la red de un 10 a un 20%;y un 6% adicional si la red de asociados cumple con un volumen de ventas.

Wilson Mariño, consultor financiero, considera que este tipo de empresas son una buena base para emprendimientos personales y, además, una forma de ingreso para aquellas personas que perdieron su empleo formal.

Como desventaja, indica que en algunos casos los niveles de comisiones son difíciles de alcanzar.

David López, jefe económico de la Cámara de Comercio de Quito, subraya que esto representa una oportunidad de independencia laboral para las personas, especialmente para madres jóvenes.

Recomienda a los emprendedores apoyarse con capacitaciones en ventas y mercadeo y en herramientas tecnológicas que le permitan expandir su red de contactos y canales de venta.