En Fruconsa el control de calidad es clave y va desde la recepción de la fruta hasta la entrega.
Mónica Orozco (I) Redacción Quito / LÍDERES
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Fruconsa, la mano de obra femenina es su mayor fortaleza

Iván Mora, un zarumeño de 49 años, se sumergió hace 20 años en el negocio de la venta y entrega de frutas al por mayor. Pero en el 2006 decidió que era hora de darle valor agregado al producto y abrió Fruconsa, una empresa que procesa pulpa de fruta.

La idea nació para aprovechar la fruta que no calificaba para los supermercados y que se quedaba en las bodegas de Morvie, una empresa también de propiedad de Mora y que ya lleva 17 años en el mercado. "Es buena fruta, pero no califica por el tamaño o porque tienen un pequeño rasguño o deformación".

En el mercado local, esta fruta se paga con un castigo del 30%, explica Mora, por lo que pensó en industrializarla con miras a generar una mayor ganancia.

Fruconsa operaba como una unidad de negocio de Morvie, pero gracias a la acogida de la pulpa se independizó en el 2006. "El espacio quedó corto y compramos este local en Conocoto (Pichincha)", recuerda este emprendedor.

La empresa empezó con una camioneta para el transporte, ocho empleados, tres máquinas y un cuarto de congelación, que le permitía obtener pulpas naturales. Luego, la firma adquirió más maquinaria y se amplió. Hasta la fecha se ha realizado una inversión de más de USD 500 000.

Además, cuenta con 35 empleados; de ellos, el 65% son mujeres. "La mujer es muy delicada para manejar la fruta. Tienen mejor visión para la fruta en el momento de clasificarla y es muy responsable", explica Mora.

Inicialmente, el producto se vendía al granel a otras fábricas. Pero a partir del 2006 lanzaron su propia marca: Frutasi. Con imagen propia, la pulpa pudo entregarse en restaurantes, hoteles y servicio de catering (como Catering Premier). Fruconsa también coloca su producto en las perchas de grandes cadenas de supermercados, como Supermaxi, Tia, Magda y, de restaurantes, como KFC.

La firma empezó con cuatro sabores (naranjilla, mora, guanábana y tomate). Actualmente, oferta más de 20 ítems, entre sabores originales y mezclas.

Hace 7 años, Mora incursionó en los cultivos de papaya, maracuyá, naranja y guanábana, que se cultivan actualmente en 30 hectáreas. "En ciertas épocas dependíamos de fruta que venía de afuera. Vi que no había necesidad de traerla de afuera, porque la podíamos producir localmente", puntualiza el empresario.

El resto se compra a diversos proveedores. Grupo Quirola es uno de ellos. La compañía cultiva mango, guanábana y otros productos en una finca ubicada en la isla Puná (Guayas). Fruconsa es su cliente principal, al cual vende unas 150 000 kilos al año. "Les proveemos, porque se han mantenido, nos compran todo lo que les ofrecemos y no tenemos que estar buscando clientes. Es un cliente cumplido y serio", dice Jersey Cevallos, gerente administrativo de Iccsa, empresa que es dueña de la finca y pertenece a Grupo Quirola.

Mora empezó en el negocio de la fruta entregando este producto para terceros, pero siempre quiso tener una negocio propio. Su empresa aún no exporta, pues por ahora el objetivo es consolidarse en el mercado local.

Jaime Zapata es un consumidor frecuente de la marca Frutasi. Adquiere entre dos y tres paquetes de frutas, especialmente de mora y guanábana."Compro la fruta cada semana. Me gusta, porque el sabor es natural y, además, viene listo para preparar. Me ahorro mucho tiempo", comenta.

La oferta

Producción. La firma procesa sobre las 5 toneladas diarias de fruta.

Productos más demandados. Mora, con ventas de 12 toneladas al mes. En segundo lugar están frutas como guanábana, frutilla, naranjilla. Luego están tomate de árbol, maracuyá y otras.