Ivanna Zauzich / Redacción Cuenca
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‘La fusión de cooperativas es viable, pero con transparencia’, dice Ramón Imperial

En Cuenca se realizó la III Convención Financiera Cooperativa, el 8 de noviembre. Uno de los expositores fue el Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional por América, Ramón Imperial,  que tiene 50 000 cooperativas y más de 300 millones de socios en el continente. Habló sobre los cambios y oportunidades del sector cooperativo del país, con la Ley de Economía Popular y Solidaria.

En Ecuador, en la actualidad, existe una reforma que está realizando el Gobierno para que las entidades bancarias destinen una parte de sus utilidades al Bono de Desarrollo Humano. ¿Las cooperativas podrían salir afectadas por esta medida?

Las cooperativas captan ahorros y ese dinero lo prestan a sus socios. Cuando tienen un exceso de liquidez, lo colocan en los bancos o en una caja central según el modelo que las rija. Sin embargo, no creo que esta medida afecte a las cooperativas, porque no tienen reparto de utilidades, sino que una vez que recapitalizan sus inversiones para tener reservas, destinan el excedente para apoyar a la comunidad y obra social.

¿Es necesaria la Ley de Economía Popular y Solidaria en el país?

Claro, tengo entendido que existen alrededor de 1 000 cooperativas y solo 39 estaban reguladas por la Superintendencia de Bancos. Además, esta entidad, aunque financiera, es diferente. El sector cooperativo necesita un órgano rector acorde a sus necesidades como la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria. Es importante que todas las entidades estén cubiertas por ese órgano de control y, en especial, que aporten periódicamente al fondo común, que se estipula en esa Ley, para responder ante sus socios en caso de iliquidez o cierre.

¿Cuál es el reto para las cooperativas con esta nueva legislación que rige en el país?

Para las 39 entidades financieras que estaban reguladas (por la Superintendencia de Bancos) será más sencillo, porque conocen el proceso de rendir cuentas ante un organismo. El resto tiene que aprender a vivir bajo este esquema. La regulación no es sencilla, se debe tener disciplina administrativa. En estos procesos, los que nos resistimos somos los dirigentes y empleados. Esto, porque hay que entregar informes, rendir cuentas, mejorar procesos, adherirse a la tecnología...

¿Qué recomienda a las cooperativas que ingresan en este nuevo proceso?

La capacitación de los empleados es clave. De esta forma, entenderán el paso que se está dando en el sector y que su aporte laboral ayudará a los socios y, en general, a la actividad.

¿Las cooperativas pequeñas debieran fusionarse entre sí, para incrementar sus socios y activos?

Hay un tema que no nos gusta aceptar a los involucrados en el sector. Las cooperativas ayudan a generar empleo y a distribuir de manera equitativa la riqueza. Sin embargo, para esa distribución, hay que generar riqueza, porque no podemos distribuir la pobreza. No todas las cooperativas son viables, ya que requieren un volumen mínimo de socios y de capital (de acuerdo con la ciudad y el mercado donde se desenvuelve), para funcionar. En esos casos sí es viable fusionarse y seguramente eso ocurrirá en Ecuador.

¿Cómo debe realizarse un proceso de fusión entre este tipo de entidades?

Es un tema delicado, porque no se trata de que la cooperativa más grande absorba al resto. Debe ser un proceso equitativo y transparente. Por ejemplo, en 1994, en Querétaro (México) fusionamos 65 cooperativas que en ese año sumaban 150 000 socios. Lo que hicimos fue crear una nueva cooperativa, que se llama Caja Popular Mexicana, y sacrificamos nuestros procesos internos, logotipo, imagen de cada una de las entidades que entraron en ese proceso. Hoy contamos con 1,8 millones de socios.

¿Desde qué tamaño una cooperativa no es sostenible o cómo identificarla?

En eso no hay reglas, depende de la densidad poblacional donde esté establecida. Lo importante es cumplir con sus indicadores financieros. Cuando en una ciudad hay muchas cooperativas y hay competencia entre ellas, lo mejor es que se fusionen, ya que lo más importante es ayudar y no competir con el resto. De esta forma, logran economías de escala interesantes. Es importante recordar que no todos los procesos de fusión garantizan el éxito, porque hay que entender que las cooperativas son asociaciones de personas y no de capital. Es decir, buscan aportar a la sociedad, no enriquecerse.

¿Es posible que una cooperativa de gran tamaño se transforme en banco?

Debería de ser imposible, pero en América Latína sí hay casos de cooperativas que se convierten en bancos. Eso depende de la legislación de cada país. Sin embargo, con la Ley de Economía Popular y Solidaria de Ecuador se define que el fin de una cooperativa es el compromiso con la sociedad y la ausencia del fin de lucro. Es decir, totalmente distinto al sector bancario. No es que esté en contra de los bancos, sino que en una cooperativa se crea el patrimonio por los socios y lo que no conviene es que un grupo pequeño de personas maneje ese capital, por eso no es conveniente esa transformación. No obstante, si se hace mediante un esquema de transparencia, donde todos los socios estén de acuerdo, sí es viable.

¿Cómo potenciar el desarrollo de las cooperativas de ahorro y crédito?

Existen cooperativas que se desenvuelven en varios sectores. Algunas tienen restaurantes, transporte, hotelería... ¿Esto conviene al desarrollo de la entidad financiera?

Es importante diversificar. Sin embargo, recomiendo que una cooperativa de ahorro y crédito solo funcione en ese ámbito, para asegurar a sus socios que sus recursos no están enfocándose en otro ámbito. En una fase inicial de la diversificación de la oferta puede que el capital de la entidad financiera dé un impulso, pero cuando el negocio esté consolidado debe separarse para garantizar una adecuada gestión, que no se esté subsidiando. Lo mejor es que cada cooperativa se especialice en una actividad.

¿Cuánto tiempo llevará organizar al sector cooperativo en Ecuador?

Es un proceso entre el mediano y largo plazos. Creo que entre cinco y 10 años ya se verá una organización, pero con la Ley de Economía Popular y Solidaria va por buen camino.

¿A qué se debe el crecimiento del sector?

Las crisis financieras hacen que las personas busquen otras alternativas y ven al cooperativismo como una opción en la que se sienten identificados, porque no son clientes, sino socios.

ACERCA DE RAMÓN IMPERIAL

Su trayectoria está enfocada hacia el sector cooperativo

Los estudios. Ingeniería Industrial en el Instituto Tecnológico de Querétaro (México).
Otros cargos. Presidente de la Asociación Mexicana de Sociedades de Ahorro y Préstamo.
Entre el 2004 y 2006. Presidente de la Confederación Latinoamericana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Panamá).