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La Central Geotérmica Ahuachapán, en el occidente de El Salvador, es una de las dos plantas geotérmicas con las que cuenta este país. Foto: Edgardo Ayala/ IPS

La Central Geotérmica Ahuachapán, en el occidente de El Salvador, es una de las dos plantas geotérmicas con las que cuenta este país. Foto: Edgardo Ayala/ IPS

Geotermia es una alternativa para la producción de energía limpia

31 de agosto de 2017 18:05

La energía proveniente de las entrañas de la tierra, la geotermia, está destinada a impulsar con más ímpetu la generación de electricidad en América Central, región del mundo con un enorme potencial en el campo.

“Los volcanes han sido siempre una amenaza para la humanidad; pero, ahora, en El Salvador son un recurso para producir energías limpias, renovables y baratas, ahora representan el futuro de nuestras naciones”, dijo el presidente de la gubernamental Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa, David López, en un taller regional sobre la geotermia.

El cónclave, celebrado el 21 y 22 de agosto en San Salvador, y un congreso regional sobre energías limpias durante los tres días siguientes, permitieron a representantes de los gobiernos de la región, expertos y académicos intercambiar experiencias y discutir sobre temas claves para impulsar a la geotermia como una de las energías renovables más limpias y baratas. “Los volcanes han sido una amenaza para la humanidad, pero ahora en El Salvador son un recurso para producir energías limpias, renovables y baratas, ahora representan el futuro de nuestras naciones”, dijo López.

América Central, con 40 millones de habitantes y un crecimiento económico de tres por ciento anual, ha mostrado en los últimos 12 años un aumento de 65 por ciento de la demanda energética. Se estima, además, que para 2020 el conjunto de sus países requerirá una inyección de siete gigavatios adicionales a la oferta actual, según un reporte publicado en julio por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, en inglés).

Adicionalmente, siete millones de personas aún no tienen, o tienen poco, acceso a electricidad, según esta organización dedicada a promover el desarrollo de una energía sostenible en el mundo.

El motor que mueve América Central ha sido empujado históricamente, en su mayor parte, por las plantas hidroeléctricas, pero las nuevas realidades energéticas, en un mundo cada vez más cambiante, ha ido permitiendo el ingreso de nuevos jugadores.

Así, poco a poco se ha abierto camino la energía geotérmica, la que produce el calor interno de la tierra y que se concentra en el subsuelo en lugares con volcanes o geiseres, conocidos como reservorios geotermales, que pueden producir energía limpia de forma indefinida. Esa energía calórica se transmite hacia la superficie y la fuerza que genera el vapor se aprovecha para impulsar una turbina capaz de mover un generador eléctrico, en plantas dentro de los campos productores o en las cercanías.

Dada la vulnerabilidad ambiental en el istmo y los impactos que ya está causando el cambio climático, con fenómenos como sequías cada vez más prolongadas, es vital que la región dependa menos de la generación hidroeléctrica y se empeñe en desarrollar otras opciones, dijo a IPS el geólogo Leonardo Solís, del estatal Instituto Costarricense de Electricidad.