Alejandro Jáuregui, gerente general, muestra la oferta de productos germinados. Foto: Diego Pallero/LÍDERES
Redacción Quito
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Germinatu innovó el sabor y el olor de las ensaladas

La lista de negocios que Juan Jáuregui ha emprendido es extensa. Empezó con la crianza de cuyes. Más tarde incursionó en el negocio avícola, la alfalfa, las uvillas, las rosas... e incluso la venta de equipos de bombeo.

"Extraño mis fierros del agro que tenía antes de esta locura, pues siempre se reparan, sueldan, guardan, pintan y repintan. Siempre ahí. No se mueren, pudren o enferman…", comenta el empresario de 55 años que hace poco más de dos años cerró una floricultura que tuvo durante 14 años debido a problemas con sus compradores.

Jáuregui no se rindió y le apostó a las semillas germinadas y miniplantas con certificación orgánica. Con esta idea, en el 2011 inició una nueva aventura que se llama Germinatu, una pequeña empresa que dirige con Alejandro, su hijo de 23 años. Cuando piensa en todos sus negocios dice sin dudar y con una gran sonrisa: "¡Gracias a Dios ya no tengo cuyes!".

Todos los emprendimientos le dejaron aprendizajes. Jáuregui espera que Germinatu sea el último y definitivo, aunque confiesa que siempre está pensando en alternativas nuevas de trabajo.

Tras analizar el potencial del producto, la idea empezó con una producción piloto que vendían en un mercado de productos orgánicos al norte de Quito.

Hoy entre sus clientes se cuentan restaurantes exclusivos como San Telmo, Chez Jerome, Grupo Barlovento, los hoteles Swissôtel, Hilton Colón, la Universidad San Francisco, pero también cadenas como Supermaxi y otros.

Germinatu empezó vendiendo 50 cajas diarias, hoy coloca 250.

El uso de estos productos crece en la cocina gourmet y entre los amantes de los alimentos sanos. Se utiliza en ensaladas, en cremas, para decoración de platos, etc.

Así lo explica Raúl Quintana, jefe de Compras del Food Services de la Universidad San Francisco, quien destaca la capacidad de innovación de Germinatu, de la cual es cliente hace más de un año.

Los productos se utilizan en las prácticas del Colegio de Hospitalidad y Arte Culinario y en la empresa de catering Epikus de esa universidad. Y son claves para los estudiantes de último semestre, quienes tienen el desafío de crear platos nuevos. "Las plantas ofrecen colores y sabores que les permite innovar. Además,son muy nutritivos".

100 gramos de germinado de brócoli equivalen a cinco kilos de brócoli maduro, explica Jáuregui, gerente general de la empresa.

La empresa espera este año abrir una franquicia en Bogotá y otra en Lima. Con ello, aunque hoy es un producto de "nicho", esperan ampliar su consumo.


La producción
La iniciativa. Hoy emplea a tres personas, empezó con la producción de germinados de alfalfa, trébol y trigo.

Oferta. 27 ítems, que incluyen germinados de mostaza, cebolla e incluso flores comestibles de diversos vegetales.


LA CIFRA:
USD 7 000 es la facturación mensual promedio de Germinatu