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Xavier Basantes, Desde Copataza (provincia de Pastaza)
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GM apuesta por la conservación

En Los Cabos, México, el 14 de marzo, Achim Steiner, director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), lanzó una advertencia: "las empresas que no adopten acciones para mitigar los efectos del cambio climático y que no se adapten a una nueva economía de bajas emisiones de carbono estarán destinadas al fracaso".

Tres días antes de ese llamado de atención al mundo empresarial y en medio de una espesa zona selvática de la comunidad achuar de Copataza, en la provincia de Pastaza, se realizaba el simbólico corte de una cinta. Aquel acto sellaba el compromiso de entregar recursos económicos a cambio de conservar el bosque.

Cobijados por árboles de chonta, copal, cedro... y acompañados del murmullo de animales e insectos, un puñado de personas de los 180 habitantes que tiene esa comunidad -situada a una altura de 1 500 metros sobre el nivel del mar-, celebraba el 11 de marzo, la presencia de los delegados del Ministerio del Ambiente y de la firma GM OBB del Ecuador.

Ellos, tras haber cruzado el torrentoso río Copataza en ligeras embarcaciones de madera y caminar durante 25 minutos selva adentro, formalizaron un acuerdo para preservar la naturaleza. Cristian Terán, subsecretario de Patrimonio Natural del Ministerio de Ambiente; Max Lascano, gerente del Programa Socio Bosque; Esteban Vega, gerente de Mercadeo de GM OBB del Ecuador, acompañados de Julián Illanes, presidente de la comunidad achuar, dieron vida a un proyecto que se mentalizó hace dos años: el 'Chevrolet Sail Carbono Neutro'.

Con este proyecto se busca conservar más de 10 000 hectáreas de árboles del programa Socio Bosque (en las provincias de Pichincha, Sucumbíos, Manabí, Pastaza y Esmeraldas), en compensación a las emisiones de carbono correspondientes a los primeros 40 000 km de recorrido de los autos Chevrolet Sail. Este modelo de auto es emblemático para la empresa, porque es el más vendido en el mercado (más de 900 al mes) y es el que ofrece un rendimiento positivo en el consumo de gasolina: 60 km por galón.

De esas 10 000 hectáreas, 200 se encuentran en Copataza, una zona ubicada aproximadamente a 100 km de distancia, por vía aérea, desde el centro de Shell Mera. Allá solo se puede llegar en avionetas Cessna, que tienen capacidad para seis personas y que también transportan víveres y otros enseres para el poblado.

Los habitantes de esa comunidad, cuyo idioma es el achuar chicham, pero la mayoría habla kichwa y español, aspiran captar parte de los USD 230 000 anuales que entregará GM OBB al programa Socio Bosque, en los próximos cinco años. Con "esa plata", como dice uno de los dirigentes de la comunidad, Germán Vargas -luciendo una camiseta del Real Madrid de España-, esperan edificar puentes de madera, construir más aulas en la pequeña Escuela José Mejía Lequerica e intensificar los cultivos (chacras) de papa china, maíz, yuca, plátano, camote, caña de azúcar...

Precisamente eso es lo que busca el Ministerio del Ambiente: que los recursos que se obtengan de este tipo de alianzas entre el sector público y privado vayan en beneficio de las comunidades, explica el subsecretario Cristian Terán. "Esta es la primera empresa que apuesta por los temas ambientales", indicó.

El Programa Nacional de Incentivos Socio Bosque es un ambicioso proyecto del Gobierno, mediante el cual se han suscrito más de 2 340 convenios, en el área de conservación, dice Max Lascano.

Uno de los retos que tiene este programa es el financiamiento, ya que Socio Bosque suscribe acuerdos de conservación con las comunidades, por un lapso de 20 años. Entre el 2008 y el 2013, para este propósito se han destinado USD 31,5 millones, para evitar la deforestación y tala indiscriminada de árboles.

"Los fondos que se recauden, ayudarán a cuidar el bosque, para que este territorio sea único. Esta es una apuesta de General Motors por la conservación y el cuidado ambiental", comentaba Esteban Vega a los asistentes al corte de la cinta, en medio del bosque húmedo tropical.

El convenio se formalizó en Quito, la semana anterior, y lo suscribieron la ministra de Ambiente, Lorena Tapia, y el presidente ejecutivo de GM OBB del Ecuador, Fernando Agudelo.

"Reconocemos la gestión de la empresa privada en temas de responsabilidad social empresarial. Hoy, el cuidado ambiental es una forma inteligente de hacer negocios", sentenció la Ministra.

La estrategia de GM

El plan. Por cada Chevrolet Sail que salga de los concesionarios, la firma y los clientes aportarán para conservar los bosques y compensar las emisiones de los primeros 40 000 km del auto.

La cobertura. Las 10 000 hectáreas que se protegerán, equivalen a 10 000 canchas de fútbol; la cuarta parte de la ciudad de Quito o casi 150 veces la extensión del parque La Carolina.

El respaldo técnico y ambiental de GM del Ecuador.   La iniciativa cuenta con el respaldo de la organización Conservación Internacional y la garantía de cumplimiento y certificación de TUV Rheinlandcon (Alemania), con el respaldo técnico de la firma Sambito.