Pablo Chambers (camiseta azul) fue uno de los anfitriones como gerente general de la consultora Futurio.
Xavier Montero. Redacción Guayaquil / LÍDERES
Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si 3
No 0

El golf, un juego ideal para los negocios

Una de las creencias empresariales más arraigadas es que los mejores negocios se cierran en los campos de las canchas de golf y en los pasillos de los hoteles. Ambos escenarios, alejados de oficinas herméticas o salas de reuniones, son los ideales para tomar decisiones, indican los consultados.

Durante el torneo de golf Futurio- Amcham 2013, desarrollado a finales del mes pasado en La Costa Country Club (ubicado a unos 30 km al oeste de Guayaquil), LÍDERES habló al respecto con varios participantes. Una mañana soleada de sábado reunió al menos a un centenar de altos ejecutivos de firmas como AJE, Deloitte Ecuador, Corporación Favorita, Club Buzzom...

Para Pablo Chambers, principal de la firma de investigación de mercados Futurio, la relación entre los negocios y el golf se basa en la ética del ejecutante. Él considera que un buen golfista no hace trampa para alcanzar altos puntajes. No importa si la pelota cae en las trampas de arena o si están a centímetros del hoyo, los contrincantes confían en que, mutuamente, no recurrirán a trucos para mejorar sus ángulos de tiro.

Existe una dinámica similar -opina Chambers- en el momento de negociar un contrato. Los ejecutivos conocen las reglas del 'juego' en las que se desenvolverán y esperan que los acuerdos tomados entre ambas partes sean equitativos en cuanto a los beneficios alcanzados. Las trampas o cláusulas que van en detrimento de lo pactado se comparan con aquellos "empujoncitos extra" que los golfistas dan a la pelota de goma, para adelantarse entre hoyo y hoyo.

"Un buen golfista tiene la capacidad de golpear la pelota con su mente en total tranquilidad. Un buen empresario tiene la habilidad de firmar un contrato con 'cabeza fría'. "En ambos casos, tanto el golfista como el ejecutivo tienen los pies bien plantados sobre la tierra", indica Diego Aguirre, principal de la firma camaronera Camanisa y jugador de golf desde hace dos décadas. Además, añade que un partido, que tiene una duración promedio de dos a tres horas, otorga a los negociadores el tiempo necesario para resolver sus inquietudes.

María Antonieta Reyes, presidenta de la Cámara Ecuatoriano-Americana de Comercio (Amcham, en inglés); indica que cada vez es más común encontrar a ejecutivos de alto rango recorriendo los campos de golf locales. En países como EE.UU., comenta Reyes, es común aquella combinación de deporte y grandes contratos, de allí que el conocimiento del cuántos palos se usan para este deporte o cuáles son las consideraciones de un tiro, podrían ser un plus para quienes buscan asegurar un negocio con empresarios internacionales. "Es un sitio para encontrar a los reales tomadores de decisiones de las empresas".

Hugo Benavides, directivo de la firma de taxis aéreos Endecots, señala que la cancha de golf es un escenario óptimo para los negocios -entre otras cosas- porque están alejados del incesante ruido de la ciudad. Él ha cerrado contratos importantes entre lagunas artificiales y prados cuidadosamente podados de este y de otros clubes de Guayaquil y Samborondón, desde hace dos años.

Según los organizadores del Torneo Futurio-Amcham, el 45% de los empresarios que asistieron logró entablar algún tipo de negociación, dar a conocer sus servicios e intercambiar experiencias de negocios. Los equipos participantes constaban de cuatro golfistas, dos de ellos debían ser amateurs. Además, se entregaba una automóvil a quien lograse hoyo en uno en el último hoyo.

El golf
El campo. Los de 18 hoyos son los profesionales. Los de nueve hoyos se llaman turísticos o para ejecutivos.Términos. El césped (green) está previsto de búnkers (trampas de arena). El swing es el golpe a la bola.La conducta.  Está mal visto lanzar los palos al aire cuando no se hace un buen golpe, así como también hacer ruido.