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El centro Arousal, de la empresa Mindson en Cumbayá, cuenta con las instalaciones para realizar ejercicios de capacitación con cuerdas altas. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

El centro Arousal, de la empresa Mindson en Cumbayá, cuenta con las instalaciones para realizar ejercicios de capacitación con cuerdas altas. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

Las cuatro herramientas que activan la formación del talento

25 de mayo de 2015 11:11

Una de las principales características que definen a los genios es pensar fuera de lo convencional y apuntar a explotar las competencias que los hacen individuos únicos.
Hoy, estas teorías no solamente se pueden aplicar a ellos, sino también a las personas y organizaciones para desarrollar sus propias habilidades, de acuerdo con cuatro modelos de capacitación.

El primero es el aprendizaje experiencial, que consiste en la construcción, adquisición y descubrimiento de nuevos conocimientos, habilidades y valores, a través de vivencias.
Mauricio Merino, gerente general de la firma Mindson, señala que este modelo apunta al desarrollo de la memoria de largo plazo, mediante experiencias emocionales. Esto permite que el conocimiento se albergue en el cerebro y sea accesible de manera inmediata al ser considerado relevante. “Por ejemplo, si pregunto cuáles son los ríos más importantes de Europa es probable que no los recuerdes. Pero si pregunto sobre tu primera comunión, está más presente en la mente”, señala.

Este tipo de técnicas se pueden aplicar mediante ejercicios lúdicos, como las cuerdas altas. Estas consisten en motivar al individuo a alcanzar metas, trabajar en equipo, fomentar el liderazgo, etc., al salir de su zona de confort.

Luz Elena Coloma, gerenta general de Quito Turismo, cuenta que cuando realizaron estas actividades en su organización dio como resultado equipos de trabajo más consolidados. “Pasamos un examen de la contraloría de montos importantes con pocas observaciones. Esos logros revelan que hay un trabajo de seres humanos valiosos por detrás”, cuenta.

El Modelo Disney en cambio consiste en el empoderamiento del trabajador dentro de las funciones de su cargo. Esta segunda técnica permite que a partir de experiencias propias, se promuevan ideas innovadoras con énfasis en los detalles. Esto, con el fin de generar un acercamiento positivo con el cliente.

Merino señala que este método crea aspectos diferenciadores dentro de la empresa, que la destacan de la competencia. “Esta metodología incluso se convierte en un modelo de vida”, señala.

Para Richard Almeida, gerente de Talento Humano de Ideal Alambrec, esta metodología ha permitido un clima laboral más amigable y abierto a la innovación. “El colaborador se siente más a gusto de expresar sus ideas y objetivos”, señala.

La intervención apreciativa es el tercer modelo y consiste en tomar en cuenta al ser humano de manera integral, rescatando sus fortalezas personales.

Lorena Merino, psicóloga clínica del Hospital de los Valles y especialista en este modelo, señala que tratar de llenar las brechas del colaborador, muestra deficiencias, lo que genera frustración. El modelo apreciativo busca mejorar lo que se hace bien.

Javier Carrera, director de Posgrados de la Universidad los Hemisferios, señala que esta metodología les ha permitido potenciar el desarrollo de los profesionales. “Un abogado tendrá todos los conocimientos, pero a su vez podrá destacarse por su trabajo en equipo y liderazgo. Esto lo hará más competitivo”, señala.

Finalmente, el modelo del coaching de equipos es un proceso de acompañamiento a un grupo de personas para conseguir sus objetivos a través de acciones que fomentan la cooperación entre sus miembros.

Mauricio Merino señala que esta alternativa genera grupos de trabajo más consolidados, lo que permite cumplir con las estrategias de las organizaciones.