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Una manifestante posa junto a unos pulmones inflables durante una protesta en contra del uso del diésel frente a la Cancillería en Berlín (Alemania), el pasado 4 de septiembre. Fotos: EFE

Una manifestante posa junto a unos pulmones inflables durante una protesta en contra del uso del diésel frente a la Cancillería en Berlín (Alemania), el pasado 4 de septiembre. Fotos: EFE

La industria alemana continúa apostándole a los motores diésel

12 de septiembre de 2017 16:14

Los principales fabricantes de automóviles de Alemania insisten en mantener los motores diésel de cara al futuro, según una encuesta realizada por la agencia DPA, publicada la semana pasada.

La industria automotriz del país defiende que se siga utilizando en los próximos años, al menos como tecnología de transición, en un momento en el que la imagen del diésel atraviesa por momentos bajos, debido al escándalo de manipulación de motores en el que se vio envuelto el fabricante alemán Volkswagen.

Las grandes marcas reiteran que, pese a ser muy contaminantes, los motores diésel presentan un gran potencial para seguir evolucionando, al tiempo que afirman estar comprometidas en el desarrollo de autos eléctricos.

En el sondeo, los encuestados identifican el vehículo autónomo y los servicios relacionados con la movilidad –entre ellos el alquiler de autos en las ciudades mediante aplicaciones móviles– como los dos principales temas que ocuparán al sector automotor en el futuro.

En Alemania, desde hace meses se debate abiertamente sobre el futuro del diésel. Las voces a favor de su desaparición aumentaron a raíz del escándalo de manipulación de emisiones de Volkswagen, que estalló en 2015. Además, numerosas ciudades del país estudian prohibir la circulación de vehículos altamente contaminantes en sus centros urbanos.

El partido Los Verdes exige el fin de los automóviles diésel antes de 2030. En la actualidad, el número de automóviles diésel nuevos que se venden en el mercado alemán se ha reducido.

La automotriz Volvo ha anunciado que irá abandonando de forma gradual la fabricación de vehículos diésel. Por su parte, el director de Desarrollo de Volkswagen, Ulrich Eichhorn, considera que de cara al 2030 su empresa se decantará por una tecnología mixta que aúne motores de combustión, híbridos enchufables y vehículos totalmente eléctricos.

Un vocero de Opel Automobile GmbH señaló que en el camino hacia el futuro eléctrico van a seguir necesitándose sistemas convencionales. “La industria automovilística necesita la tecnología moderna de hoy en día para hacer las inversiones necesarias para los desarrollos futuros”, indicó.

Desde Daimler, principal fabricante de Mercedes-Benz, también apuestan por tecnologías mixtas, con la integración de los motores diésel más modernos con los motores eléctricos. En general, el sector considera que está ante un cambio profundo.

En Alemania, la contaminación es uno de los tema tratados en la campaña de las legislativas de finales de septiembre, mientras que la prohibición de circulación de vehículos diésel amenaza con imponerse en decenas de ciudades.

La canciller, Ángela Merkel, que espera obtener un cuarto mandato, inaugurará este jueves 14 de septiembre la 67ª edición del Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort, que se celebrará hasta el próximo 24 de septiembre.

Algunas empresas presentarán sus proyectos en el campo de los vehículos eléctricos, como BMW con un modelo de Mini previsto para 2019. Mientras que otras presentarán un conjunto de nuevos modelos 4x4 urbanos de motor convencional, lo que recordará el tamaño del desafío a enfrentar.

La Federación Alemana del Automóvil (VDA), organizadora del salón, prometió más de 300 innovaciones y espera unos 1 000 expositores. No obstante, grandes firmas de la industria, como Nissan, Peugeot, Fiat, Tesla y Volvo, no acudirán a la cita.

Después de dos años de haberse revelado la manipulación masiva de motores diésel en Volkswagen, en pleno salón del automóvil, Stefan Bratzel, del instituto del automóvil CAM, considera que esta edición será “moderada”.

Explicó que, por un lado, la industria automotriz vive los mejores años de su historia, en términos de ventas y beneficios; pero, por otro, se cuestiona sobre qué va a ocurrir en el futuro.
“El tema del diésel y de las emisiones contaminantes suscita mucho debate ahora, principalmente en Alemania, y ha creado un problema de imagen para la industria en su conjunto ”, subrayó.

Volkswagen, fabricante de 12 marcas (Audi, Porsche, Seat, Skoda, Lamborghini, entre otras) se ha recuperado rápidamente del escándalo del “dieselgate”, que le costó caro. Ocupa el primer lugar en ventas mundial, con ingresos de EUR 116 mil millones (USD 139,6 mil millones) en los seis primeros meses del 2017.

Las perspectivas para la industria son positivas para el resto del año, con alzas esperadas en el mercado del automóvil mundial pese al debilitamiento de Estados Unidos y un crecimiento más mitigado en China.