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Alfredo Hoyos, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Plásticos (Aseplas), habló sobre la experiencia industrial con la universidad.

Alfredo Hoyos, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Plásticos (Aseplas), habló sobre la experiencia industrial con la universidad.

Industriales y academia interrelacionaron en Cuenca

28 de junio de 2017 15:27

La aceptación que ha tenido la formación dual con el apoyo universitario y empresarial puso a Cuenca en la mira de Alemania, que busca exportar este sistema de educación teórica y práctica para mitigar el desempleo juvenil, aseguró el presidente de la Cámara de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca, Jorge Roca.

Él formó parte del panel Experiencias ecuatorianas de transferencia de tecnología y rol de la universidad y la empresa, que se realizó el jueves pasado en la Universidad de Cuenca. Este espacio fue parte del foro ‘Alianzas Universidad-Empresa por la productividad y la innovación’, que fue organizado por el Centro de Competitividad e Innovación y este centro de estudios.

En su intervención, Roca destacó la carrera de Formación Dual en Ingeniería Empresarial de la Universidad de Cuenca, que surgió hace 10 años con el auspicio de la Cámara de Comercio e Industrias Ecuatoriana Alemana.

Hay 136 graduados y 29 empresas grandes, medianas y pequeñas son parte de esta iniciativa. También dijo que han montado otros programas de educación dual en mecánica industrial y electricidad en la Politécnica Salesiana, con el apoyo de 12 empresas azuayas.

Además, empezaron con Tecnología de Alimentos en la Universidad del Azuay. “Tenemos tres o cuatro carreras que están en carpeta y que saldrán próximamente. No solo es un mérito de las universidades que impulsan estos programas, sino también de los empresarios que acogen a los estudiantes y no los ven como un gasto sino como una inversión”.

Con ello, Roca quiso destacar la relevancia que se puede lograr con el apoyo empresarial y académico. En este panel participaron Pablo Vanegas, rector de la Universidad de Cuenca; Alfredo Peña, gerente del Grupo Industrial Graiman; y Alfredo Hoyos, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Plásticos.

Además, Xavier Ordeñana, de la Espae de la Escuela Politécnica del Litoral y David Chang, responsable de la Estrategia de transferencia tecnológica y gestión de innovación de la misma Politécnica.

Peña dijo que es fundamental la interrelación de la academia, la industria y el Gobierno porque el emprendimiento surge de la diversidad de criterios. Según él, desde hace 20 años la Universidad de Cuenca tuvo un acercamiento y han surgido iniciativas importantes como el Centro de Servicios y Análisis de Minerales Metálicos y no Metálicos. Es un laboratorio que certifica la calidad de la cerámica nacional.

Según el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Cuenca, Rodrigo Mendieta, el objetivo de este evento fue poner en la agenda de discusión la necesidad de profundizar la interrelación con el sector empresarial.

Mendieta señaló que hace falta dialogar, intercambiar ideas, analizar los problemas y plantear soluciones aprovechando la potencialidad universitaria. “Hay ocasiones que no sabemos para qué sirve lo que estamos haciendo ni el sector privado conoce nuestras fortalezas”.

En la intervención, Vanegas destacó la patente certificada internacionalmente que logró este centro de estudios con la investigación sobre los principios activos del aceite de la cúrcuma, que pueden ser usados en el tratamiento de la epilepsia. La intención es que pueda ser explotada por la industria farmacéutica.

En este foro también hubo dos charlas magistrales. La primera de Roberto Dos Reis Álvarez, director de Global Federation of Competitiveness Councils. Él habló sobre la era de la disrupción y la necesidad de un nuevo marco para el aprovechamiento de las nuevas tecnológicas.

La segunda charla fue sobre la experiencia de Tecnopuc para la articulación exitosa entre la universidad y la empresa. Estuvo a cargo del profesor Rafael Prikladnicki, quien es el CEO del Parque Tecnológico de Porto Alegre.

Luego de escuchar las presentaciones, Mendieta señaló que la principal conclusión es la necesidad de tener un acercamiento con el sector empresarial en una época de transformaciones. “Los procesos productivos cambiaron, la información llega en tiempo real y hay que cambiar la visión”.

Como universidad, señaló Mendieta, deben generar cambios e innovación, pero sus investigaciones deben generar valor. “Pueden existir los mejores trabajos, pero si no se transforman en un aporte concreto no tienen sentido”.