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El Índice Global de Paz identificó a los países con mayor violencia en América Latina y el mundo. Foto: Pixabay

El Índice Global de Paz identificó a los países con mayor violencia en América Latina y el mundo. Foto: Pixabay

Informe detalla los países a los que más le cuesta la violencia

17 de June de 2015 14:57
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Colombia es el noveno país del mundo al que más le cuesta la violencia, según el informe el Índice Global de Paz (IGP), que elabora el Instituto para la Economía y la Paz fundado por el empresario y filántropo australiano Steve Killelea.

El informe señala que al país, la violencia le pesa 18% del PIB y al que más que más le resta es a Siria, con el 42%.

La lista de los países a los que más le cuesta la violencia tomó en cuenta el porcentaje sobre el PIB ( suma de todo lo que producen los distintos sectores de la economía).
Los primeros 10 lugares los ocupan: 1. Siria 42% ; 2. Afganistán 31%; 3. Irak 30%; 4. Corea del Norte 26%; 5. Zimbabwe 22%; 6. Somalia 22%; 7. Honduras 21%; 8. República Centroafricana 19,0%; 9. Colombia 18%; 10. El Salvador 17%.

Los más tranquilos

Así mismo, según el reporte, el país más tranquilo del mundo es Islandia. En el otro extremo, en el puesto 163, se encuentra 163. En ese escalafón, Colombia ocupa el puesto 146.

El país suramericano más pacífico es Chile, en el puesto 29 de una lista de 162 territorios, seguido de Uruguay (44), que pierde terreno al caer su indicador referente a las fuerzas de seguridad, de acuerdo con el informe de 124 páginas.

Argentina se sitúa en el número 60, justo por delante de Grecia en la Unión Europea (UE) y por detrás de Sierra Leona en África, y Ecuador le sigue en el 84, tras mejorar posiciones respecto al año pasado por la reducción de los conflictos internos.

Paraguay (89), Bolivia (90) y Guyana (92) preceden a Perú, que es el país suramericano que más escalones ha subido gracias a su mejora en el indicador de muertes por conflicto interno, explica el estudio patrocinado por Killelea.

Los países más violentos de Suramérica son, según el IPG, Brasil (103), donde ha aumentado la corrupción y la agitación civil, Venezuela (142), donde hay manifestaciones violentas y el país está construyendo un arsenal militar, y Colombia, como se dijo en el lugar 146, por la cantidad de refugiados resultado del conflicto con las FARC.

Entre Venezuela y Colombia está México (144), en Norteamérica, mientras que en la región centroamericana y el Caribe figura como país más violento El Salvador, en el número 123 de la lista global.

Le preceden Guatemala (118), Honduras (116), la República Dominicana (100), Cuba (82), Nicaragua (74) y Panamá (64), siendo el Estado más pacífico de América Central y el Caribe Costa Rica, en el puesto 34.

Killelea señaló que uno de los indicadores que hunden a Latinoamérica como región en la lista mundial es el alto número de homicidios, superior a cualquier otro lugar del mundo, así como el nivel de corrupción y la inestabilidad y conflictos internos.

Si desde 2008 la paz mundial ha disminuido un 2,4%, en América Latina se ha reducido un 3%, lo que, según el empresario, podría corregirse impulsando los factores que posibilitan la paz.

Estos factores, que capacitan a los países para hacer frente a circunstancias adversas, son, entre otros, un buen entorno para los negocios, bajos niveles de corrupción, buen nivel educativo, prensa libre, distribución equitativa de los recursos y tolerancia hacia los demás, precisa.

Los Estados donde estos mecanismos están más consolidados, como por ejemplo las democracias europeas, disfrutan de mayores niveles de paz incluso si sufren fuertes impactos externos, sean de tipo económico o desastres naturales.

El Índice Global de Paz, que se elabora anualmente en base a 23 indicadores, entre ellos la seguridad interna, la participación en conflictos y el grado de militarización, coloca este año como país más pacífico del mundo a Islandia, seguido de Dinamarca y Austria.

Como país más violento del planeta, Siria está precedido de Irak y Afganistán, afectados por conflictos internos y un auge del terrorismo.