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Javier Porta es el propietario de la naciente compañía que fabrica sus zapatos en Quito y Ambato. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

Javier Porta es el propietario de la naciente compañía que fabrica sus zapatos en Quito y Ambato. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

La innovación y el diseño se lucen en sus zapatos

20 de febrero de 2017 16:24

En el alto costo de las zapatillas deportivas en el país, debido a impuestos y cargas arancelarias, Javier Porta vio una oportunidad para emprender.

Este español, que lleva dos años radicado en el país, decidió en el 2016 apostar por la industria del calzado ‘sport’, debido a que su negocio original de importación de maquinaria textil no atravesaba un buen momento económico.

“Este proyecto viene un poco por la crisis. En época de crisis hay que reinventarse”, dice Porta.

Este ingeniero textil vendía tejedoras en la región andina y gracias a su anterior negocio pudo apalancar su nuevo proyecto.

Para conseguirlo, hace un año, investigó materiales, modelos y nuevas tendencias en el mercado. Para ello viajó a Europa y Asia. Así, el emprendedor se inclinó por el zapato tejido que actualmente lo fabrican multinacionales como Nike, Adidas o Zara.

Para iniciar, invirtió cerca de USD 80 000 que los destinó a la compra de materiales, maquinaria, mano de obra y marketing.

Durante el proceso inicial de creación de su empresa, cuenta el español, le colaboró en logística la familia quiteña Romero Granja. Así, a inicios del año pasado, nació Looop, marca de zapatillas deportivas tejidas.

Actualmente, Looop importa materiales como suelas de EVA (etileno vinilo acetato, muy ligero de peso y además duradero), que emplean marcas internacionales, hilo de Pakistán y otros insumos. Con todos estos materiales, el calzado se arma en el país, en plantas de Quito y Ambato.

Porta sostiene que en la industria de calzado nacional encontró calidad y la mano de obra con experiencia. No obstante, considera que al productor local todavía le falta innovar y que para ello hace falta “pequeños impulsos” para crear nuevos productos.

El costo de un par de Looop está entre USD 60 y 70. Los canales de venta son a través de tiendas o de su sitio web: www.looop.rocks

Porta define a los zapatos como una mezcla entre casual y ‘sport’. “Están preparadas para un ‘running’, no uno profesional de 20 kilómetros, pero sí para correr en La Carolina (...) puedes utilizarlos para caminar, para ir al trabajo, etc.”, dice el gerente.

Al mes, Looop fabrica entre 600 y 700 pares de zapatos, lo que representa en ventas que van desde los USD 15 000 hasta 20 000.

Otra de las estrategias para dar a conocer la marca es comercializar el calzado en un ‘truck’ al que lo ha denominado el Loooptruck, que tiene el mismo diseño que un camión que vende comida.

“Hace nueve meses comenzaron a ponerse de moda los ‘foodtrucks’ en Quito y me dije: ¿Por qué no se venden otros productos así?”, comenta Porta.

Ahora, el Loooptruck circula por Quito y busca, además de vender su producto, expandir la naciente marca.

Pilar Pullas, diseñadora de modas, compró un par de zapatos la semana pasada. Ella comenta que conoció la marca gracias a un ‘flyer’. Ella dice que le gustaron por los colores y la comodidad del calzado. “Se adaptan bastante bien al pie”, añadió.

Andrea Villacís, gerenta de Servicios de Netlife, encontró a Looop en diciembre del año pasado en una feria. Ella cuenta que le llamó la atención el estilo, los diseños, los colores y el tejido.

“Me parece que es algo que tiene muchos estándares de calidad, eso se ve en los detalles del calzado”, sostiene Villacís.