Xavier Basantes Editor del Semanario LÍDERES
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Innovación y emprendimiento son 'temas país' para Chile

Entrevista con Conrad Von Igel, exdirector Ejecutivo de InnovaChile de Corfo.

La innovación y el desarrollo del emprendimiento son retos que no solo generan atención en Ecuador sino que se trata de un ámbito en el que otros países de la región también se preocupan. Uno de ellos es Chile. Conrad Von Igel comparte la experiencia en ese país. Él tiene previsto participar mañana en la Primera Cumbre de Educación, Tecnología, Innovación, Emprendimiento y Talento Humano organizado por la firma Seminarium.

En resumen, ¿cuál es la experiencia de Chile en apoyar al emprendedor? ¿Cuáles son los resultados y cómo lo hicieron?
Chile tiene una larga tradición de apoyo al emprendimiento y la innovación, comenzando con la tarea de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), hace más de una década. Ha tenido apoyo de todos los sectores políticos y ha tomado más fuerza con el pasar de los años, destacando sobre todo los últimos cuatro años con logros muy importantes en materia regulatoria, cultural y de proyectos específicos. Chile cuenta con un ecosistema diverso y relativamente maduro, siendo un claro polo de desarrollo en esta materia.

¿Cuáles son los principales programas?
StartupChile es una iniciativa que surge en el 2010 desde el Ministerio de Economía y la Corfo, y que se posicionó como una de las iniciativas más innovadoras y audaces del ecosistema de emprendimiento mundial. Hoy un número importante de países, que incluyen a Noruega e Italia, han desarrollado programas similares. El programa busca atraer y retener a los mejores emprendedores para que desarrollen fases tempranas de sus emprendimientos desde Chile, y ayuden a generar emprendimientos exitosos desde Chile, transmitan su know-how al ecosistema local y contribuyan a fomentar una cultura pro emprendimiento.

¿Qué tipo de beneficios reciben?
Los emprendedores de StartupChile (más de 300 al año), reciben USD 40k (equity-free) y una visa de trabajo por un año, y solo deben comprometerse a desarrollar sus proyectos por mínimo seis meses en Chile, además de transmitir sus experiencias y conocimiento al ecosistema local. Un buen ejemplo de la capacidad de atraer talento emprendedor y generar oportunidades y valor agregado en la región lo constituye Miguel Torres, un emprendedor ecuatoriano, quien desarrolla sus proyectos Escapeswithyou y Shippify.

¿Cuáles programas hay en innovación?
El Centro de Innovación UC es una muestra palpable que la innovación y el emprendimiento se han convertido en temas país. Es una iniciativa que surge desde la Pontificia Universidad Católica de Chile y gracias al aporte del sector privado (Grupo Angelini) con alrededor de USD 18 millones, dando cuenta de la relevancia que adquiere la unión entre el potencial de las capacidades de investigación propias de la Universidad y el apoyo de la industria. En este contexto, el sector público también asume un rol protagónico, especialmente en términos de las condiciones que este debe generar para que la unión entre universidades y empresas se concrete en transferencia del conocimiento y se traduzca en el diseño y ejecución de iniciativas con alto impacto para el desarrollo económico y social.

¿El temor al fracaso es el primer obstáculo que los emprendedores latinoamericanos deben superar?
El temor al fracaso es, sin dudas, un importante escollo a superar por los emprendedores latinoamericanos. Nuestras culturas tienden a privilegiar los caminos 'seguros' del empleo a jornada completa y en la mayoría de los casos el emprendimiento aún se da por necesidad o para facilitar el autoempleo.

¿Hay un castigo social que influye?
Particularmente es difícil enfrentar el castigo social y muchas veces normativo a los emprendedores que fallan. Esto es contrario a lo que se observa en culturas como la anglosajona, donde existe una tendencia a valorar de manera importante la experiencia detrás de esos fallos, reconociendo que alimentan directamente las probabilidades de mayor éxito en un siguiente intento emprendedor.

¿Por qué es difícil consolidar ecosistemas emprendedores en nuestros países? ¿Quiénes son los responsables?
La verdad es que son muy pocos los lugares en el mundo en que este ecosistema emprendedor funciona realmente bien. Y no es del todo obvio cuáles son los ingredientes necesarios y cómo combinarlos. En EE.UU., por ejemplo, son lugares como Silicon Valley, New York City y San Diego, pero no Los Ángeles o Miami, los que funcionan. En Alemania, hoy Berlín está resultando muy atractivo, pero no tanto así Hamburgo o Fráncfort.

¿El Estado tiene más responsabilidad?
Muchas veces se cree que el Estado es el primer responsable, o que son las universidades las llamadas a tener un rol protagónico. Lo cierto es que no hay un solo factor determinante. Lo importante es que se generen reglas claras, simples y lo menos restrictivas posibles, para que los emprendedores puedan crear sus proyectos y empresas, y combinar eso con un ambiente diverso y creativo, en el que haya redes de apoyo, tanto técnicas como financieras. Se debe considerar también la relevancia que tienen los mercados locales o un acceso fácil a mercados externos. Es importante recordar que aunque el gobierno de un país provea todos estos ingredientes, no existe una receta que garantice resultados positivos en la elaboración del plato.

¿Cómo debieran involucrarse las universidades en la creación y apoyo hacia los nuevos emprendedores?
Las universidades pueden involucrarse de múltiples formas. La primera es contar con una cultura y entorno que inspire la innovación y emprendimiento. Lo segundo, y muy en línea, es proveer una estructura formal de incentivos para que sus académicos y alumnos se interesen en la innovación y el emprendimiento, y lo consideren una opción competitiva a la investigación pura o el empleo tradicional, en el caso de los estudiantes.

¿Silicon Valley siempre será el modelo a seguir para el emprendedor en la región? ¿Por qué no se entusiasma con otros modelos de ciudades de ciencias como Tsukuba, en Japón?
Creo que debemos extraer lo mejor de cualquier modelo y debemos recordar adaptar siempre todo a las realidades locales. Incluso me atrevería a decir que Silicon Valley ya no es necesariamente el mejor o único modelo para la región. Tanto Brasil como Chile ofrecen variantes interesantes en varios aspectos, a partir del desarrollo de un contexto que ha sido sostenible. Como mencioné, el desafío hoy es saber combinar ingredientes e ir adaptándose a los requerimientos de los emprendedores e innovadores. Así cobra sentido la capacidad de ir prototipando y pilotando iniciativas de diverso origen y otras originales, para luego quedarse con aquello que funcione mejor. A Silicon Valley, y cualquier otro polo de innovación y emprendimiento, es importante conectarse más que imitarlo o intentar alcanzarlo. Hoy, lo importante es ser parte de esa red, y cooperar más que competir. Es parte de una realidad en que el emprendimiento y la innovación están globalizados.


UN VISTAZO A SU GESTIÓN EN APOYO AL DESARROLLO

La formación. Obtuvo un Máster en Administración Pública en la Universidad de Columbia (Nueva York) y es Ingeniero Civil Industrial de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

La experiencia. Fue Jefe de la División de Innovación del Ministerio de Economía. Se desempeña como Profesor Asistente de Emprendimiento e Innovación Social; también de Políticas Públicas, en el pre y posgrado de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

LAS FRASES:

'Me atrevería a decir que Silicon Valley  ya no es necesariamente el mejor o único modelo para la región. Tanto Brasil como Chile ofrecen variantes interesantes en varios aspectos'.