placeholder
Javier Vaca dice que el pequeño empresario puede adaptarse mejor a las crisis, lo que no quiere decir que siempre le va a ir bien”. Foto: LÍDERES

Javier Vaca dice que el pequeño empresario puede adaptarse mejor a las crisis, lo que no quiere decir que siempre le va a ir bien”. Foto: LÍDERES

Javier Vaca: El microempresario es más dinámico

19 de septiembre de 2016 09:12

Javier Vaca es el director ejecutivo de la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo habla sobre la capacidad que tiene el pequeño empresario para adaptarse a la contracción de la economía. Este y otros temas financieros se abordarán en un foro que se cumplirá en Manta.

¿Cómo se mira a la situación económica del país desde el sector de microfinanzas?
Si nos remontamos hace un año atrás, las instituciones del sector empezaban a sentir una disminución de la liquidez con la caída del precio del petróleo, los atrasos a proveedores, rumores sobre la dolarización, etc. Sin embargo, este momento se vive un fenómeno contradictorio porque las captaciones se han recuperado y en ciertas cooperativas se ha visto que han regresado algunos de sus depositantes. El problema ahora se centra en que la morosidad ha subido; esto puede ser porque en años anteriores, con mucha liquidez, algunas entidades de pronto flexibilizaron algunas metodologías en la concesión de crédito.

¿En qué nivel está la morosidad?
Lo habitual en microfinanzas es manejar índices del 2% al 5%. Hoy estamos en un promedio del 8%.

¿Esto se siente recién este año o desde el 2015?
Desde el segundo semestre del año anterior se vio ya una tendencia al alza, pero en este año ya encontramos instituciones en las que el índice de morosidad ha sobrepasado el 10%. Esto difiere del tipo de institución, es decir que algunas especializadas y con mejores metodologías todavía logran controlar la morosidad, pero aún así se ve que el indicador ha pasado de 4% a 8%. Otras entidades más débiles, con metodologías menores, superan el 10% y llegan al 14% de morosidad. A eso se suma una baja en la demanda de crédito que puede ser por la incertidumbre ante el período electoral, sumado a todo lo que se dice sobre la desaceleración o el decrecimiento de la economía. Entonces la expectativa del microempresario es no invertir en este momento.

¿El microempresario prefiere no endeudarse en este momento?
Existe la percepción de que bajó el volumen de ventas. Entonces el microempresario, si antes vendía más, solicitaba crédito para invertir, pero ahora la gente está comprando menos y es por este círculo de liquidez de la economía.

¿Pero es una percepción o un hecho?
Es un hecho, pero diría que en otras épocas de contracción se veía que era temporal y se invertía igual. Ahora se nota mucho escepticismo, se vienen las elecciones, hay muchos rumores y las personas prefieren ahorrar y no gastar. Por eso suben los depósitos y no se invierte.

La economía popular y solidaria siempre ha estado más cerca del microempresario que la banca tradicional. ¿Esto ha variado en la actual situación?
En épocas de desaceleración aumenta el número de micro-empresarios y esto es parte de lo que hoy se llama subempleo. Esto pasa porque la gente que queda en el desempleo se dedica a una actividad de subsistencia, un emprendimiento o un negocio propio. En cambio, en época de expansión, cuando hay contrataciones, disminuye el subempleo. Esto es parte de la estructura de los países en desarrollo en los que el subempleo llega a niveles de un 60% o más, mientras que en economías desarrolladas los valores son menores, con un 10% o 20%. Esto pasa porque en esos países el sector privado y el Estado logran generar el empleo.

¿Entonces en una contracción crece el número de microempresarios?
Sí. Esto se da mientras dure el ciclo económico. Estamos atravesando una curva baja del ciclo y el Gobierno dice que ya mismo empezamos a subir, pero hay reportes internacionales que señalan que el ciclo se va a prolongar unos tres o cuatro años. Entonces, los expertos interpretan lo que el microempresario dice y coinciden en que las ventas no se están recuperando y que no vale invertir por ahora. Antes un microempresario trabajaba con créditos escalonados y las instituciones financieras ayudaban a que crezca el negocio. Pero ahora el pequeño empresario se endeuda en lo mínimo, solo para mantenerse.

¿Y por cuánto tiempo puede una persona desempleada desempeñarse como microempresario?
Seguirá siendo microempresario hasta que el sector privado o el sector público demanden ese empleo. Si hay sectores comprimidos, se despide gente y no se contrata hasta que se recupere tal o cual sector, salvo que llegue más inversión extranjera y se contrate mano de obra. En el caso del empleo en el sector público vemos que la capacidad de invertir del Estado se ha limitado. Existen políticas anticíclicas, pero eso llega hasta cierto nivel. Si no llega inversión privada que revitalice al sector privado no habrá generación de empleo. Estamos a merced del sector privado y es allí donde el Gobierno debe atraer inversión extranjera.

Pero el sector privado es crítico de las regulaciones y ahora el Estado le pide más protagonismo...
Incluso hay inversión ecuatoriana que se ha ido a otros países. El tema tiene que ver con reformas para que el país sea más atractivo. Si se ponen limitantes, los inversionistas decidirán en ese ámbito. A esto se suma que los países vecinos están creciendo por los flujos de inversión que tienen. Ecuador es un país pequeño y la inversión llega según las ventajas que ofrece un entorno. El tema es hacerle competitivo al país.

¿Y esto cómo se ve desde el punto de vista del microempresario?
El microempresario es más dinámico, puede adaptarse a las crisis, lo que no quiere decir que siempre le va a ir bien. Tiene una capacidad más grande de ver oportunidades; si en un negocio las ventas disminuyen un pequeño empresario puede recuperar su inversión y dedicarse a otra actividad, lo que no puede hacer una mediana empresa. El microempresario puede recuperar capital y buscar otro crédito.

¿Tiene una ventaja?
Es más adaptable. Lo que pasa es que el microempresario está, en su mayoría, en la escala de subsistencia. Si le va mal en un negocio pasa a otro, investiga rápido y busca oportunidades. De hecho hay microempresas dinámicas que según la época del año piden créditos para actividades específicas y temporales, como puede ser el inicio de clases o la Navidad.

Bajo este contexto la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo organiza un foro de microfinanzas el 23, 24 y 25 de septiembre en Manta. ¿Qué temas se tratarán?
Se abordará el actual ciclo económico, así como la madurez del sector de microfinanzas. Hay segmentos para expandirse como el de las asociaciones, los encadenamientos productivos o el enfoque de mercado internacional que es a donde creo que deben orientarse las instituciones. En el país existe una oferta de crédito y una institucionalidad interesante con más de 700 cooperativas de ahorro y crédito, bancos especializados. Además, vamos a analizar las nuevas tendencias del sector y no solo pensar en el ahorro y crédito tradicional, sino servicios que lleguen al cliente. Se abordará sobre los servicios en línea y tecnologías que ahorren costos.

Hoja de vida
Formación Se graduó de economista en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Especializaciones Tiene un MBA que lo obtuvo en Cambridge International University. Además, cuenta con estudios de liderazgo estratégico en microfinanzas y finanzas, en Harvard Business School.

Cargos Fue asesor del Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio, gerente financiero de Codesarrollo; desde el 2000 es director ejecutivo de Red de Instituciones Financieras de Desarrollo.