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Foto: Archivo particular de Juan Carlos Idrobo
Sebastián Angulo (I) Redacción Quito / LÍDERES
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Juan Carlos Idrobo en la física busca nueva tecnología

Es como que hay una cámara fotográfica y tomo fotos de átomos. Esta es la manera más sencilla que tiene Juan Carlos Idrobo para explicar su trabajo.

Este ecuatoriano de 38 años incursiona en la división de materiales bidimensionales, uno de los ámbitos más complejos y especializados de la física.

Con estas investigaciones se busca descubrir materiales nuevos, como grafeno, para conseguir superficies flexibles que podrían ser utilizadas en dispositivos electrónicos, como celulares o tabletas, por ejemplo. La aplicación de estos estudios será realidad en unos 15 años.

Gracias a ello Idrobo recibió una mención, el mes pasado, de la Corporación de Reconocimiento a los Logros Técnicos de Ingenieros Hispanos. Este galardón está asociado con Grandes Mentes en STEM, una organización sin fines de lucro que impulsa las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas para la comunidad hispana.

Todo su trabajo lo ha desarrollado en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL, por sus siglas en inglés), en Tennessee, gestionado por el Departamento de Energía de EE.UU., donde trabaja como investigador desde el 2010.

Su pasión por la física se remonta a sus años de secundaria. Luego de obtener su bachillerato en el Colegio Max Planck, de Quito, decidió estudiar Física, a pesar de que compañeros y profesores le decían "¿de qué vas a vivir?".

César Moreano conoce a Idrobo desde que tenía 7 años de edad. Él, quien actualmente es gerente de Sistemas en Liberty Seguros, asegura que Idrobo es una persona centrada, muy enfocada en los estudios.

"Nunca estuvo de acuerdo con los profesores, siempre les cuestionaba cuando se equivocaban en alguna calificación", rememora Moreano.

En el colegio, dice su amigo, practicaba andinismo y siempre tuvo una atracción por la naturaleza. Una de las anécdotas que recuerda Moreano es cuando rescataron un perro que cayó en una quebrada cercana a la avenida Simón Bolívar (oriente de Quito). "Se demoró una hora en ir a buscar unas cuerdas en su casa, al otro lado de la ciudad, para rescatar al animal".

Pero su carrera por el mundo de las fórmulas y los átomos no tuvo el mejor de los comienzos. En 1993, cuando ingresó a la Facultad de Física de la Escuela Politécnica Nacional (EPN), reprobó todas las ma­terias, menos educación física.

A la par de sus estudios, Idrobo trabajaba en Samalpa, una compañía de diseño industrial; luego de terminar su jornada académica en la universidad acudía a su trabajo a las 23:00, para realizar diseños en el programa Autocad.

Xavier Samaniego, gerente de Samalpa, recuerda que Idrobo era muy "responsable, con un deseo de aprender y con una inteligencia que llamaba la atención". Samaniego le enseñó a diseñar plantas de procesamiento de alimentos, cocinas y lavanderías.

"Yo siempre le dije que dé prioridad a sus estudios, porque también pasé por su misma situación cuando estaba en la universidad", comenta el empresario.

Tras cursar cinco años en la EPN, viajó a Colombia debido al trabajo de su madre, Haydée Tapia, quien se incorporó a una empresa de ese país. Idrobo concluyó sus estudios de Física en la Universidad de los Andes, en el 2000.

Ese mismo año viajó a EE.UU. para cursar una maestría en Física de Materiales en la Universidad de Illinois, en Chicago. Su director de tesis, Nigel Browing, le ofreció trabajo en el Laboratorio Nacional de Berklee, en el Centro Nacional de Microscopía Electrónica.

Al mismo tiempo, Idrobo estudiaba su doctorado en Microscopía Electrónica y Espectroscopía Electrónica, en la Universidad de California, en Davis, que concluyó en el 2004.

Luego realizó un posdoctorado en la Universidad de Illinois, en Física Teórica y Computacional para hacer cálculos en supercomputadoras. En el 2010 se unió al equipo del Centro de Investigación de Ciencias de Nanoescala. Cuenta con unas 80 publicaciones en revistas internacionales indexadas, entre las que incluyen Science, Nature Nanotechnology, Nature Materials, Physical Review Letters, Nano Letters, Applied Physics Letters, entre otras.

Stephen Pennycook, antiguo líder del grupo de científicos del laboratorio, conoce a Idrobo desde hace cinco años. Él, a través de correo electrónico, lo describe como "dinámico, siempre con mucha energía y con buen sentido del humor".

De hecho, Pennycook afirma que una de las cosas que ha aprendido de su colega ecuatoriano es trabajar "siempre con entusiasmo y dinamismo". Sin embargo, considera que Idrobo a veces "trabaja ­demasiado".

Ahora, Idrobo, cuando no está sumergido en el mundo de la ciencia, juega fútbol, corre o camina, viaja o va al cine. Escucha Led Zeppelin, Pink Floyd, Julio Jaramillo, Beethoven, Schubert. Entre sus escritores preferidos están Benedetti, Vargas Llosa, García Márquez, etc.

Su experiencia y galardones

2010. Profesor adjunto e investigador de la Universidad de Vanderbilt.

2005. Ganó el Premio de Oro de la Sociedad de Investigación de Materiales.

2005. Profesor asistente de Investigación de la U. de Illinois.

2004. Investigación posdoctoral para la Universidad de Illinois.