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Stephany Sevilla, Reinaldo Espinoza y André Cueva están a cargo del diseño de estos juguetes didácticos. Foto: Alfredo Lagla / LÍDERES

Stephany Sevilla, Reinaldo Espinoza y André Cueva están a cargo del diseño de estos juguetes didácticos. Foto: Alfredo Lagla / LÍDERES

Juguetes para estimular la creatividad

29 de julio de 2017 12:36

Lo aprendido en las aulas de la universidad se concretó con el emprendimiento Ku, en el 2015. Tras culminar sus estudios de Diseño Industrial, en la Universidad Católica, Stephany Sevilla, Reinaldo Espinoza y André Cueva se aliaron para formar su empresa.

Para decidir qué hacer, este grupo de jóvenes fusionó sus aptitudes adicionales. Cada uno, por separado, tenía conocimientos en Pedagogía, Carpintería e Ilustración Infantil. Así surgió Ku, una empresa que diseña juguetes didácticos para niños de 2 a 10 años.

En su catálogo tienen carpas para exteriores, piezas de construcción de varios materiales, carros de madera, helicópteros, pizarras, rompecabezas en forma de cubos. Estos productos, aparte de entretener a los más pequeños, ayudan a desarrollar sus destrezas. Con estos se fomenta la motricidad, el lenguaje, el razonamiento, la creatividad, la memoria.

“Nuestra marca ayuda a potenciar las habilidades y destrezas de los niños para que tengan un desarrollo integral”, precisa Sevilla.

Para lograr este objetivo, en el diseño de los juguetes de Ku se cuida cada detalle. Incluso, en su proceso de elaboración los socios de esta empresa toman en cuenta los gustos de sus clientes.

Antes de producir, los prototipos de juguetes son probados con niños, madres de familia y docentes para conocer las necesidades de sus clientes. En este proceso, los socios de Ku cuentan con el apoyo de ConQuito.

Actualmente, en esta etapa de prueba se encuentran un juego de construcción elaborado con madera y acrílico de colores. Y también otro hecho con tela y esponja.

Una vez que se procesen las observaciones de las pruebas, en la producción de estos participarán artesanos en costura y en carpintería que son quienes plasman las ideas de estos tres jóvenes. Así se ayuda también a la economía popular, resalta Espinosa.

En este proceso, por ejemplo, trabaja Verónica Ramírez, propietaria del taller Rey Ram. Ella es costurera y se encarga de confeccionar la carpa, las piezas para los juegos de construcción, los bolsos donde se empacan los juguetes.

Para esto se emplea lonas, telas resistentes al agua y otros materiales. Las entregas se realizan de acuerdo a los pedidos. Al mes, se confeccionan mínimo 20 carpas en diversos colores. “Me fascina participar en este proyecto. Es algo muy creativo y educa a los niños”, comenta Ramírez.

Cuando los juguetes están listos estos se entregan en la juguetería Giro Didáctico ubicada en Paseo San Francisco, en Cumbayá; en la librería Gua y Miau, en Guayaquil; y en instituciones educativas como la Academia Cotopaxi. Además, el catálogo está disponible en Facebook.com/juegaku o mediante Whatsapp o llamadas telefónicas al 099 642 3056.
Hasta ahora el producto que tiene más acogida es la carpa que funciona para el interior o exterior de la casa. Esta viene en diversos colores, es fácil de armar e incluye una alfombra para que los niños se sienten a jugar o leer.

Los costos de los productos de Ku oscilan desde USD 3,99 hasta 165. Esto les ha permitido facturar 3 000 al año, inicialmente.

Adriana Santos, profesora parvularia y madre de Juliana de tres años, considera que los juguetes de Ku están pensados totalmente en los niños. Ella, por ejemplo, compró hace tres semanas una pizarra portátil para su pequeña. Esta incluye tiza, borrador con un imán y soporte para las hojas.

En esta pizarra, Juliana dibuja empleando diversos materiales. Incluso, lleva su juguete nuevo al parque, porque es fácil de transportar. Tiene una manija. “Me encantó el diseño. Además, este producto permite que los niños desarrollen su creatividad”.

Aparte de promover el desarrollo integral de los niños, en el diseño de estos juguetes se cuida los acabados y materiales. Espinoza explica que los productos de madera no tienen elementos tóxicos ni representan un riesgo. Los juguetes de madera son suaves al tacto y las puntas son redondas para evitar posibles accidentes.

Ku se preocupa también del ambiente. Para promocionar sus productos no emplean hojas. Ellos utilizan catálogos virtuales y el 80% de los materiales que emplean son biodegradables.