Redacción Cuenca
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Máchica, mashua y trucha, en la receta ganadora

Locro de mashua (una especie de tubérculo), cebiche de trucha y brownie de máchica. Los tres platos conformaron el menú con el que tres estudiantes del Instituto Superior San Isidro, en Cuenca, ganaron el primer lugar, en la categoría senior, del Primer Festival de Cocina Ecuatoriana que se realizó, en marzo , en la sede de la Escuela Politécnica del Ejército (Espe), en Latacunga.

Carlos Molina, María Eugenia Molina y Alicia Peláez, estudiantes de sexto ciclo de Gastronomía, tardaron un mes para idear este menú que presentaron en el certamen. Su motivación fue usar ingredientes poco usuales para diversificar la cultura gastronómica del país, señala Molina.

Geovanny Acosta, director de la carrera de Ingeniería en Administración Turística y Hotelera de la Espe, señala que la participación de los jóvenes fue profesional y por eso obtuvieron el reconocimiento.

Algo similar opina el director de Proyectos del Instituto Superior San Isidro, Juan Diego Villavicencio. Él cree que el desempeño de los tres estudiantes en el concurso, que albergó a unos 70 participantes, fue importante, porque demostraron la formación que reciben en San Isidro en cuanto a la valorización de los ingredientes ecuatorianos, la creatividad para preparar las recetas, la presentación de los platos, etc.

Para Villavicencio, la formación de la academia se conjuga con la actitud de los estudiantes. En este caso, los integrantes del equipo ganador son proactivos y curiosos. “Buscan aprender nuevas formas de hacer gastronomía”.

Para el gerente del catering Eventos y Bodas (Cuenca), Daniel Carrión, el trabajo de estos jóvenes fue estupendo, porque con ingredientes nacionales crearon platos que podrían servirse y posicionarse en cualquier restaurante de otro país.

Carrión cuenta que su empresa de catering ha contratado a estudiantes egresados del Instituto San Isidro. De ellos destaca su proactividad y el conocimiento adquirido en las aulas.

Para Molina, la experiencia que ha obtenido en la institución es clave, porque ha aprendido a sembrar y cultivar vegetales y frutas para utilizar en sus recetas. También conoció términos de cocción, tácticas reposteras, marketing y administración de restaurantes y hoteles.

El pénsum de Gastronomía en San Isidro incluye clases prácticas donde aprenden a cocinar en horno de leña, estufa de gas o eléctrica, indica Villavicencio.

Esa versatilidad en la enseñanza es clave para que los estudiantes, una vez graduados, tengan la capacidad de desempeñarse en restaurantes, hoteles, lodges ecológicos... asegura el director de proyectos.