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Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES Martín Valencia empezó con la elaboración de las gafas de madera junto a su compañero de universidad Jonathan Bermeo. El grupo se amplió.

La marca fue lanzada en noviembre del 2015. Desde ahí no han parado de producir este tipo de gafas, que tienen un tinte tradicional y ecuatoriano. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

La madera da el toque a estas gafas y lentes 

6 de septiembre de 2016 08:36

Una madera fina de color café recubre el lente rojo de unas gafas. Se denominan Fuya Fuya y son parte de la colección Andes, de Inti Eyewear.

María Fernanda García, Amira Andrade, Jonathan Bermeo y Martín Valencia son los cuatro jóvenes que levantaron este negocio dedicado a la producción artesanal de gafas y lentes con marcos de madera.

La iniciativa nació hace tres años en las aulas de clase de la Universidad Católica. Martín y Jonathan, ambos diseñadores industriales, presentaron el producto para un trabajo universitario. Con el tiempo la idea se convertiría en su negocio.

Martín, quien es el gerente de Producción de Inti, relata que la idea de elaborar lentes y gafas de madera tuvo una buena acogida entre sus compañeros y, ahora, en el mercado.

Uno de los clientes es Fernando Aguilera, quien compró unas gafas el mes anterior. Para este hombre de 40 años, la idea es innovadora y diferente. “Me gustaron porque puedo apoyar a artesanos ecuatorianos y son muy bellas”.

La marca fue lanzada en noviembre del 2015. Desde ahí no han parado de producir este tipo de gafas, que tienen un tinte tradicional y ecuatoriano.

Pero, ¿por qué escogieron la madera? Martín comentó que este material es noble y bello. “Tenemos una gran variedad de madera y nos pareció valioso rescatarlas”.

Las maderas son certificadas por el Ministerio del Ambiente y son de bosques renovables. “Tenemos una filosofía corporativa basada en la conservación del ambiente”. Además, destacan los materiales ecoamigables y artesanales.

La materia prima viene desde la Amazonía ecuatoriana. Ellos se abastecen de este material cada mes y piden cuatro tablones. “Tratamos de optimizar al máximo el material para no desperdiciar”.

La elaboración de gafas representa un trabajo minucioso. El corte inicial se realiza en una fresadora, con ayuda de un software. Luego se hace el proceso de curvatura de la madera para realizar las patas y el cuerpo de los lentes o gafas. Finalmente es el proceso del lijado y pulido para que el trabajo sea de calidad.

Un par de gafas se elabora en alrededor de cuatro horas y hoy en día se producen 15 pares a la semana. Los valores oscilan entre USD 89 y 130. Y la facturación alcanza los USD 3 700 al mes.

Las gafas se distribuyen en Quito, Guayaquil y Cuenca. Se pueden adquirir vía online y en tiendas como Olga Fish.

Fernanda García, quien es gerente Comercial y de Marketing, se unió a la iniciativa para incentivar el uso de productos propios de los artesanos quiteños. “Somos un equipo multidisciplinario, que le apuesta rescatar lo nuestro”.

Otro de los servicios que tienen estos jóvenes emprendedores es la producción de gafas por pedido. Es decir, los clientes solicitan modelos específicos. “Podemos adaptar un diseño externo a la madera. Tenemos la capacidad de hacerlo”. Los costos de estas gafas representan unos USD 30 o 50 adicionales y su elaboración toma más tiempo.

Inti además realiza envíos a escala nacional. Trabajan con empresas ‘courier’ para que el producto llegue a su lugar de destino.

Otra de las novedades de estas gafas es la colocación de apliques de plata con siluetas andinas como la serpiente, el colibrí, el perfil de la cordillera, llamas y demás. Este tipo de gafas se exhiben en una boutique en París (Francia). “Hace unos meses, una diseñadora abrió una tienda en este país y enviamos para que sean comercializadas”, explica Valencia.
Su meta es que el negocio crezca aún más y que las gafas y lentes recorren los diferentes países.