Economía verde

Paúl Moreno y Estuardo Quispillo pertenecen a Ecosur. Ellos promueven la producción de materiales ecológicos para la construcción. Foto: Glenda Giacometti / LÍDERES

Cristina Márquez (I)
Redacción Sierra Centro
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Los materiales ecológicos tienen acogida en el mercado

15 de February de 2015 16:58

Pensar en una batería sanitaria que no requiere conectarse al sistema de alcantarillado y que tampoco requiere agua potable, puede sonar incómodo y antihigiénico, pero esto no es así. Los inodoros secos que distribuye la fundación EcoSur no generan malos olores y se pueden instalar incluso en viviendas urbanas.

Estos baños funcionan con una bóveda subterránea, en donde se recogen los desechos en un tubo metálico que con el sol se calienta y ayuda en la rápida descomposición de las heces fecales y la orina; además dispone de una taza con división para líquidos y sólidos. EcoSur es una organización internacional que busca reducir el déficit habitacional que existe en los países del sur, especialmente a la gran mayoría de personas que no tienen vivienda adecuada.

La entidad cuenta con una filial en Riobamba. Sus miembros se dedican a promover la construcción ecológica, el ahorro de recursos como agua, energía eléctrica, gas… y también a generar emprendimientos productivos, que solventen nuevos proyectos sociales.

La fundación comercializa paredes prefabricadas y ladrillos que no requieren hornearse, y economizan energía eléctrica y combustibles en el proceso de fabricación. También distribuye calentadores solares para el agua elaborados con materiales reciclados, cocinas ecológicas que no utilizan gas, filtros para aguas grises, entre otros materiales.

Pero su producto estrella y el que tiene más demanda en la región es la teja de concreto. Este material es mucho más liviano que una teja convencional pero igual de resistente e impermeable.

De hecho, estos productos fueron aprobados por los técnicos el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, para que sean utilizados en la restauración de inmuebles patrimoniales del país.

Estas tejas son ideales para las cubiertas de viviendas urbanas, donde se utilizan estructuras metálicas para el soporte, pero también se han instalado en el campo donde se usan maderos. “Estas tejas no requieren arcillas ni barro y se secan con el calor del sol.

Además, como son más livianas la estructura que se requiere para soportarlas es más sencilla, en el campo su usan menos maderas. “De esta manera, ahorramos agua, electricidad y recursos naturales”, explica Paúl Moreno, presidente de la Fundación.

El encargado de la fabricación de todos los materiales de construcción ecológicos es Ángel Llerena. Antes de la llegada de la Fundación en el 2006, él subsistía de la fabricación de materiales convencionales como adoquines, bloques de cemento, elementos decorativos para jardines… Pero los ingresos que obtenía eran limitados e insuficientes para la manutención de su familia.

Ese año, él se asoció con la Fundación y así empezó una nueva etapa en su negocio. Los técnicos le capacitaron sobre la economía de los recursos naturales y las nuevas tecnologías de construcción. También recibió máquinas que vibran para obtener tejas lisas y sin burbujas de aire, entre otros implementos para su negocio.

La nueva sociedad impulsó el crecimiento de su microempresa, se incrementaron sus ingresos y mejoró su calidad de vida. “En un inicio la gente no confiaba en estos materiales por ser ecológicos, diferentes a los que ellos están acostumbrados a ver. Pero con el tiempo la mentalidad va cambiando y cada vez hay más pedidos”, cuenta ‘Don Ángel’.

EcoSur ha distribuido sus productos en Guayaquil, Cuenca y Riobamba, pero pueden enviarse a cualquier ciudad del país. Los compradores pueden contactarles por correo electrónico [email protected], o en su oficina situada en la ciudadela La Georgina, en el norte de Riobamba.

Ellos también se encargan de elaborar estudios técnicos para mejorar las condiciones de las viviendas y volverlas más ecológicas. Este año trabajarán en el mejoramiento de cerca de 100 viviendas de Riobamba y Guano que han sido afectadas por el clima invernal.

“Nosotros estudiamos las condiciones climáticas antes de hacer una intervención. En las comunidades de la serranía, por ejemplo, no podemos instalar las paredes prefabricadas de cemento, pues sería similar a un refrigerador. Pero buscamos las formas de volverlas ecológicas”, cuenta Estuardo Quispillo, otro técnico de EcoSur.