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Jenny Ainaguano, con ayuda de su madre, administra Boutique Jenny, en el centro de Ambato, hace 12 años. Foto: Glenda Giacometti / LÍDERES

Jenny Ainaguano, con ayuda de su madre, administra Boutique Jenny, en el centro de Ambato, hace 12 años. Foto: Glenda Giacometti / LÍDERES

El traje estilizado indígena es su oferta

12 de julio de 2017 17:21

Una boutique impone la moda en la vestimenta de las jóvenes en los pueblos Salasaka, Tomabela, Quisapinchas y Pilahuín, en Tungurahua; Puruhá, en Chimborazo; Saraguro, en Loja; y Otavalo, en Imbabura.

Los diseños estilizados con toques juveniles, manteniendo la esencia andina, son un atractivo de los ejecutivos que trabajan en las empresas, instituciones públicas y las cooperativas de ahorro y crédito de esas localidades. La idea es que los chicos vistan algo moderno, elegante y a la moda.

Un dato importante que destacar es que en Boutique Jenny los ‘taitas’ y las ‘mamas’ también tienen su espacio. En el local, fundado por Jenny Ainaguano, se comercializan los trajes autóctonos de cada uno de los pueblos.

Este emprendimiento familiar alzó vuelo hace 12 años, con la idea de que la gente indígena tenga un sitio donde se vendiera cada una de las prendas que identifican a su comunidad. “Antes no había un lugar donde los indígenas pudiesen encontrar su vestimenta original y estilizada, lo que hizo es darles su propia boutique donde la atención sea en el idioma kichwa y no haya discriminación”, explica Jenny Ainaguano.

El negocio arrancó con USD  2 000. Con el dinero se adquirieron vitrinas, maniquíes y la mercadería se comenzó a comprar a las artesanas de Chibuleo, ubicado en la vía Ambato-Guaranda.

Boutique Jenny está en el centro de Ambato. En el momento, 30 mujeres trabajan en la elaboración de los bordados de las blusas con contenidos interculturales.

Según Ainaguano, la finalidad de abrir un local fue darle importancia que se merece el pueblo indígena. “Son prendas hechas a mano y únicas, no ofrecemos nada en serie, por eso es especial. Eso permitió que tengamos demanda de nuestros productos”.

En el local, en un inicio se comercializaban prendas de los cuatro pueblos de Tungurahua: Salasaka, Tomabela, Quisapincha y Pilahuín. En la actualidad se incrementaron: el Puruhá, de Chimborazo, Saraguro, de Loja. Otavalo, de Imbabura y también, de Cayambe.

“La mayoría de la vestimenta de los pueblos es estilizada y para todos los gustos, pero que no pierden sus características autóctonas de cada comunidad, como los colores. Hay colores que identifican a cada comuna y los mantenemos. Hay gente que también requiere algo tradicional y sin cambios”, explica Ainaguano.

A pesar de la crisis económica que vivió el país el año pasado, la emprendedora pensó que era una oportunidad para crecer con un local más grande. Decidió invertir USD 20 000 que consiguió con fondos propios y un crédito a una institución financiera. Con el dinero compró más mercadería, maniquíes, vitrinas e incrementó nuevos diseños en prendas.

A esto se suma la sección shigras (bolsos) tejidas con cabuya o lana. Estas prendas hacen juego con los trajes. En los próximos días abrirá en su local la venta de artesanías elaboradas en cada una de las comunidades de Tungurahua, Bolívar y Chimborazo.

Ainaguano dice que lo interesante es que no solo se benefician los propietarios de la boutique, sino también los hombres y las mujeres que tejen y bordan en las comunidades, al pagarles el precio justo, es decir, un comercio justo, por sus artesanías. “Valoramos la labor de la gente con el objetivo de que su trabajo no sea explotado y que este legado continúa vigente en las comunas”.

Las ventas mensuales bordean USD 10 000. En su almacén oferta a más de la ropa típica estilizada, sombreros, fajas, anacos, blusas, alpargatas, collares, aretes...
María Sisa es una de los clientes frecuentes de Boutique Jenny. Ella arribó del pueblo Pilahuín. Buscaba las fajas o chumbis para ajustar su anaco. Está alegre porque pudo encontrar estas prendas en diversos colores, contenidos gráficos y tamaños “Es importante que tengamos un almacén donde encontremos nuestra vestimenta, podemos acceder a una serie de alternativas el momento de buscar ropa de nuestra comunidad”.