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Jalil es economista de la Universidad del Valle (Colombia) con doctorado en Economía de la Universidad de California. Academia. Foto: cortesía Citi

Jalil es economista de la Universidad del Valle (Colombia) con doctorado en Economía de la Universidad de California. Academia. Foto: cortesía Citi

Munir Jalil: '2017 es un año de decisiones’ importantes'

30 de enero de 2017 12:01

El director de Investigaciones Económicas de Citi para la región
andina habla sobre cuáles son las previsiones económicas para Ecuador en el 2017 y los retos que deberá afrontar el siguiente gobierno debido a los factores económicos internos y externos.

¿Por qué Citi considera que la economía ecuatoriana crecerá 0,3% en el 2017? El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé -2,7% y el Banco Central del Ecuador calcula un crecimiento de 1,4%.

Está tocando los dos extremos más perfectos, que son la visión del Gobierno –en ninguna parte del mundo le pagan al Gobierno para ser negativo- y por otro lado tenemos los pronósticos de los organismos multilaterales. Tanto el FMI como el Banco Mundial esperaban que en el 2016 el decrecimiento iba a ser -4,5%. Ecuador tuvo una recesión complicada pero el FMI tenía expectativas de un deterioro de las condiciones económicas mucho peores que lo que ocurrió. Con nuestro crecimiento del 0,3% para el 2017 lo que estamos diciendo es que en términos de PIB es prácticamente el mismo que el del 2016. Tampoco estamos diciendo que en el 2017 vamos a tener un repunte, una recuperación bien importante.

¿Cuáles son los retos para Ecuador en el 2017?

Cuando miramos la dinámica trimestral creemos que efectivamente desde el cuarto trimestre del 2016 vamos a ver los efectos de las inversiones que se están haciendo con el objetivo de reconstruir la zona afectada de Manabí y Esmeraldas por el terremoto y que eso nos durará hasta el segundo semestre del 2017.

¿Qué retos tendrá que afrontar el nuevo gobierno?

Para el segundo semestre del 2017, la nueva administración tiene que llegar a solucionar dos problemas estructurales importantes: el primero es las salvaguardias que se vencen en julio de este año. Las salvaguardias son una herramienta que han sido de extremada utilidad para lograr que las cuentas externas de Ecuador se mantengan equilibradas. El problema que tiene Ecuador y el nuevo gobierno es después de julio, qué.

¿Qué pasaría si no se mantienen las salvaguardias?

Vamos a suponer que se acaban las salvaguardias y el país no hace nada. Lo que vamos a tener ahí es una situación bien particular, dado que es una economía dolarizada; las importaciones se van a ver muy baratas para el ecuatoriano y eso significaría un incremento de las importaciones. Eso significaría una salida de dólares de la circulación de la economía ecuatoriana. Esa salida de dólares sería bastante dañina para la economía en este momento. Por eso es que se necesita un reemplazo para esas salvaguardias. Si se da esa salida de dinero, a tal punto de que todos empiecen a importar, Ecuador podría tener nuevos problemas en el segundo semestre del año. Es bien importante el mecanismo que se decida para mantener esa restricción a las importaciones.

¿Cuál es el segundo reto que tendría que enfrentar el nuevo gobierno?

La dolarización, efectivamente, impone una disciplina fiscal. Como yo no tengo la capacidad de imprimir mi propio dinero yo solo puedo gastar lo que hay, no tengo más opciones. De alguna forma, esa disciplina fiscal en el caso de Ecuador significa lo siguiente para este año: el 2016 tuvimos un presupuesto y ese presupuesto implicó que el Gobierno tenga necesidades de financiamiento importantes que finalmente las consiguió. Eso está muy bien y para eso están las opciones de financiación. Ahora, el problema es que en el 2017 estoy teniendo el mismo presupuesto de 2016 y en ese año ya no me alcanzaron los ingresos. Por eso tuve que adquirir nuevos niveles de deuda. Entonces el segundo reto es saber qué va a hacer el gobierno ecuatoriano con el balance de ingresos y gastos que tiene el Fisco.

Es decir, recurrir a más financiamiento...

Si lo hago una vez está bien, si lo hago dos veces también, pero si se vuelve un tema recurrente significa que estoy gastando mucho más de la capacidad que yo tengo. Dependiendo del éxito en los dos objetivos mencionados podremos hablar de una posible tendencia de crecimiento para el Ecuador en los siguientes años. 2017 es un año de transición y muy importante en cuanto a decisiones, tanto en lo fiscal como en lo externo.

¿Cuáles serán las necesidades de financiamiento para el próximo año?

Nosotros hemos hecho cálculos de las necesidades de financiamiento del país para este año y las calculamos en USD 6 100 millones. El Gobierno tiene opciones para buscar ese financiamiento. Una de esas opciones son bonos, la otra es organismos multilaterales, otra de esas opciones es préstamos bilaterales como lo ha hecho con China. Ya el hecho de que esto se usó de forma activa en el 2016 da para pensar de que tienen que seguir buscando esas mismas alternativas. La cifra de los USD 6 100 millones la obtuvimos manteniendo la misma estructura de gasto del 2016. Si hay recortes presupuestarios por el lado de la nueva administración tal vez las necesidades de financiamiento disminuyan.

¿Cree usted que se podrá conseguir todo el financiamiento para este año?

Las necesidades de financiamiento en el 2016 se han conseguido. Este año, bajo una perspectiva de mejora en los precios del petróleo que se puede traducir en una mejora en los ingresos, podrá significar mayor acceso a los mercados internacionales. Ecuador y su equipo económico tienen que tomar las mejores decisiones.

¿La economía ecuatoriana necesitará un ajuste en el 2017?

Esta pregunta hay que pensarla en dos connotaciones. En el corto plazo y en el mediano plazo. Yo creo que sí es necesario un ajuste fiscal en el Ecuador, echarle una mirada y hacer una revisión de lo fiscal pensando en el mediano plazo, más que en ese corto plazo por algo sencillo: Ecuador estaba acostumbrado a tener unos ingresos que se han caído de forma muy importante y esa caída de esos ingresos es permanente; el precio del petróleo no va a volver a estar en USD 100. Eso me lleva a la discusión de cuál es el tamaño ideal del Estado con un barril de petróleo a USD 65 o 60. Esta discusión hay que hacerla y puede tener como resultado pensar en un Estado más pequeño. Incluso esa pregunta hay que hacérsela en casa: ¿Si mis ingresos caen a la mitad puedo seguir manteniendo mi estilo de vida?

El Gobierno ha argumentado que el crecimiento de 1,4% del Producto Interno Bruto será gracias a las exportaciones por el acuerdo comercial con la Unión Europea, ¿puede ser eso posible?

Nosotros creemos que es positivo el acuerdo comercial. Buena parte de los productos ecuatorianos tenían preferencias arancelarias, entonces para esos rubros no va a haber cambios. Hubo un cambio de algo que se vencía por algo que se volvió permanente. Es bueno tener las reglas del juego claras para ciertos sectores. No obstante, pese a que la demanda de los productos ecuatorianos puede crecer, la desventaja puede venir por una posible apreciación del dólar. Creemos que el acuerdo en algo ayuda, pero van a haber muchos factores particulares que no permitirían ver qué tan positivo es el impacto neto.

¿En cuánto estiman el precio del petróleo para este año?

En el 2017 estimamos que el Brent estará unos USD 57 y el barril de crudo WTI estará en USD 55 como promedio.