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Durante el lanzamiento de Brava Investments. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Durante el lanzamiento de Brava Investments. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Nathalie Molina apoya a la mujer que hace empresa en EE.UU.

30 de diciembre de 2017 11:48

El otoño de 2016 fue especial para Nathalie Molina Niño, una empresaria de raíces ecuatorianas, que nació en Los Ángeles (EE.UU.). Su trayectoria como ejecutiva tecnológica, ingeniera y activista pro derechos de la mujer se plasmó en un gran proyecto, que se lanzó en la Casa Blanca, en Washington.

Ese octubre lanzó Brava Investments, una compañía que invierte en empresas lideradas por hombres o mujeres cuyo objetivo sea impulsar bienes, servicios o iniciativas para el desarrollo femenino.

Su modelo, como lo describe Nathalie, se sustenta en el aplicado por Warren Buffet. Este consistía en colocar capital en empresas con potencial para que el dinero crezca, se obtengan rendimientos y se mantenga la inversión.

La idea de la empresaria surgió cuando se dio cuenta de que las mujeres, especialmente latinas y afroamericanas, necesitaban de financiamiento para impulsar sus diferentes emprendimientos.

Para llegar a este punto, esta mujer recorrió un largo camino que inició con la emigración de sus padres a los EE.UU. Él, ecuatoriano, y ella, colombiana, trabajaron duro para que Nathalie se educara. El resultado fue exitoso.

A los 16 años, mucho antes que otros jóvenes de su edad, postuló para ingresar en la universidad y la aceptaron. Su primer paso fue por Notre Damme, en Indiana, donde se graduó de ingeniera ambiental; luego arrancó una maestría en cartografía en Boulder, en Colorado, que no terminó. La vida le tenía preparado otro destino.

Todos los años esta empresaria viajaba en la temporada de Navidad y fin de año a Cuenca, la ciudad de sus amores y en la que vive su familia paterna. En diciembre de 1996, sin embargo, fue a Bogotá y tuvo un accidente en moto que cambió toda su vida para siempre.

Regresó a EE.UU. donde tuvo que vender su moto y comprar un jeep. Como el dinero que recibió no le alcanzó para pagar por su auto le propuso al dueño del pequeño patio de vehículos desarrollarle una página web completa.

El resultado fue tan bueno que él la recomendó a un amigo y, a su vez, otras empresas conocieron del trabajo. Al terminar 1997 su primera empresa, Web Meridians, tenía 20 empleados y desarrollaba web para firmas en EE.UU. como Weather Channel.

Fue el primer paso en su estrategia empresarial que se centra en el concepto de “globalización de la tecnología”. Tras ello desarrolló otras empresas que dieron diferentes servicios tecnológicos a compañías como Microsoft, Mattel, Disney, Nintendo, etc.

Jovanaka Ciares, productora, conferencista, autora de libros sobre bienestar en EE.UU. y mejor amiga de Nathalie, asegura que todo esto lo ha logrado gracias a que es una “súper connector”, es decir, una mujer capaz de lograr alianzas entre personas y empresas.

Sin embargo, su otra fortaleza es “su capacidad de impactar positivamente en el futuro de las mujeres y mejorar su calidad de vida”.

Desde muy joven Nathalie defendió los derechos de las mujeres y su capacidad para decidir su vida, su salud reproductiva y más. Por ejemplo, supo que no quería casarse ni ser madre, que el uso de anticonceptivos es básico para que las mujeres mejoren sus condiciones, se eduquen, trabajen, emprendan sus negocios, etc.

En el 2011 dejó una de sus empresas, en las que usualmente trabajaba un tiempo para luego venderlas, cerrarlas por partes o dejarlas totalmente operativas y salir, porque su salud se deterioró. Decidió tomar el segundo año sabático de su vida -el primero lo hizo en Cuenca- pero, como es una trabajadora a tiempo completo, regresó a la universidad.

Cuando era joven quiso ser actriz pero su familia no le permitió. Así que ya adulta cumplió su sueño e ingresó a Columbia para estudiar teatro, como escritora.

Todas sus obras se centraban en temas de mujer y poder, lo que le llevó a relacionarse con otras mujeres en la Universidad vinculadas a aquello. El trabajo conjunto les permitió la creación de un centro para mujeres emprendedoras.

La cubana americana Nely Galán, ex presidenta de Telemundo y escritora del libro Self Made (Hecha a mí mismo) sobre mujeres empresarias, destaca el accionar de Nathalie para el empoderamiento y emprendedurismo de las mujeres. Mientras que la ecuatoriana Nina Vaca, CEO de Pinnacle Group, considera clave el trabajo que hace para impulsar a mujeres en el campo de la tecnología.

Con esta última empresaria, además, reunió USD 100 000 para ayudar tras el terremoto en Ecuador, de abril del año pasado.

Precisamente, fue con mujeres empresarias que participó en el lanzamiento de Brava Investments. “Sus esfuerzos ayudan a las mujeres talentosas. Nathalie sirve como ejemplo y modelo para las latinas”, dice Vaca.

Invertir en firmas con potencial es clave

A Brava Investmets la describen en EE.UU. como el Berkshire Hathaway para mujeres, es decir, una firma que compra acciones de otras con alto potencial de éxito.

Sin embargo, la particularidad de la inversora es que se centra en negocios dedicados a potenciar a la mujer. Actualmente, ha colocado capital en dos compañías consideradas clave.
La primera es una firma vinculada a la salud reproductiva femenina y la segunda sobre software para evitar que mujeres, latinas y afroamericanas, principalmente, salgan de las empresas. La idea es que rompan el denominado techo de cristal y ocupen más cargos de tipo ejecutivo.

“Yo no me enfoco en si la dueña es o no mujer, sino que las potencie. La empresa debe tener un impacto grande a escala mundial, que se pueda medir de forma clara y estructurada. No es caridad, tienen que ser empresas que les vaya bien, tengan ingresos, tengan impacto, cosas que se pueda medir”, explica la empresaria.

Ella quiere crecer con la empresa. La intención es llegar a manejar un billón de dólares y luego llevarla al mercado público Nasdaq, en Nueva York.

“Si va al Nasdaq cualquier persona puede acceder a la compañía. No vendemos armas, no dañamos el ambiente. Es una empresa que democratiza el acceso a la inversión, ayuda a la mujer y tiene acceso quien sea”, explica.

Fuera de Brava Investments, Nathalie Molina hace muy poco. Incluso, hay semanas que trabaja siete días. Para impulsar la empresa vive en Nueva York en un departamento, con su perro. Disfruta de la libertad que tiene.