Redacción Guayaquil
Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si 0
No 0

La naturalidad es el soporte para desarrollar la campaña

Transmitir pureza y naturalidad fue el camino creativo de la campaña ‘Tan natural como los niños, Pulp’, de la firma Ajecuador. Esta empresa de bebidas promociona su jugo néctar Pulp.

La campaña consiste en la difusión de comerciales, en donde los niños beben el producto e interactúan con la actriz y presentadora de televisión Úrsula Strenge.

Marcos Pérez, jefe de Marketing de Ajecuador, afirma que la idea de la campaña es transmitir la espontaneidad de los niños y lo natural de la bebida. Strenge fue la escogida para ser la interlocutora. “Es identificada en el medio como una madre de familia que transmite confianza y responsabilidad a las audiencias”.

Uno de los puntos más críticos, según Pérez, fue la selección de los niños. En el casting se presentaron 300, durante tres semanas y se escogió finalmente a 15. En la grabación del comercial participaron niños de entre 2 y 10 años.

El ejecutivo de Ajecuador comenta que la grabación se realizó en el estudio Alberto Borges de Ecuavisa, en un área donde los niños no podían ver las nueve cámaras que captaron las imágenes. “Lo hicimos para que los niños no se sintieran cohibidos y obtener su naturalidad”.

Las grabaciones fueron entre el 27 y 28 de febrero y el lanzamiento se hizo luego de tres semanas de la posproducción. La campaña fue lanzada el 29 de marzo.

Pérez dice que la inversión en la producción llega a los USD 150 000 y se complementa con estrategias de comunicación sobre todo en TV, radio, Internet.

La agencia Panda se encargó de desarrollar la estrategia de comunicación. Diana Núñez, directora creativa de la agencia, comenta que el compromiso fue trasladar a través de una campaña los valores de la marca. Dice que los niños no se aprendieron guiones y las conversaciones fueron improvisadas. “No queríamos actores pero buscábamos espontaneidad”.

Nicolás Smolij fue el director de fotografía en la producción y dice que uno de los principales retos técnicos fue ocultar la cámaras de los niños.”La idea era que no se sientan ofuscados y que los diálogos sean naturales. La iluminación adecuada y la sincronización de cámaras fue vital”.