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Andrés Del Hierro es el propietario de Le Bouquet, un negocio dedicado a la decoración de eventos y a los arreglos florales personalizados. Foto: Juan Pérez / LÍDERES

Andrés Del Hierro es el propietario de Le Bouquet, un negocio dedicado a la decoración de eventos y a los arreglos florales personalizados. Foto: Juan Pérez / LÍDERES

Del negocio de las flores a decorar eventos masivos

3 de mayo de 2018 10:25

Los esposos Andrés Del Hierro y Sara Valencia se dedican desde hace 18 años a la decoración de eventos, en Santo Domingo.Ellos iniciaron en una pequeña floristería, administrada por la familia Del Hierro, desde hace alrededor de 30 años. Ahí, la madre de Andrés, María Antonieta, hacía manualidades y arreglos florales.

Andrés recuerda que antes de graduarse en la carrera de Hotelería y Turismo, junto con su esposa, empezaron a idear un negocio que les permitiera desenvolverse con los conocimientos que habían aprendido en la universidad.

Se les ocurrió ampliar los servicios de la floristería y con USD 400 compraron manteles para su primera decoración. Se trataba de una boda, que coincidía con el día de la incorporación de Andrés y Sara. “Terminamos de decorar un evento para 400 personas y corrimos a nuestra graduación”.

Los primeros tres años fueron de aprendizaje. Ellos debieron capacitarse sobre las tendencias y nuevas técnicas de decoración, atención al cliente, entre otras. Luego de esos tres años, el negocio empezó a crecer. Ya no atendían a uno o dos clientes al mes, sino a cuatro o cinco. También tuvieron que conseguir un local más grande para atender a los clientes y almacenar los materiales decorativos.

Del Hierro afirma que el éxito de su negocio, llamado Le Bouquet, se debe a las recomendaciones que los clientes les han hecho con sus amistades y familias. En 18 años, han conservado 150 clientes fijos entre la decoración de eventos y la floristería.

Según Del Hierro, los clientes a los que se les ha decorado sus bodas, luego lo llaman para el bautizo y fiestas infantiles de sus hijos. Eso se debe al vínculo que la pareja crea con sus clientes. “En una boda nada debe salir mal”.

Las decoraciones de Le Bouquet varían según las tendencias de la moda y del gusto de los clientes, a quienes se los asesora con anticipación. Foto: Juan Pérez / LÌDERES

Las decoraciones de Le Bouquet varían según las tendencias de la moda y del gusto de los clientes, a quienes se los asesora con anticipación. Foto: Juan Pérez / LÌDERES

La pareja señala que una de las estrategias para que el negocio funcione es ser cómplice de sus clientes y buscar soluciones donde ellos no las ven. Del Hierro recuerda que en una boda que realizaron en Esmeraldas, el pastel era un obsequio de la madre de la novia y lo traían desde Guayaquil. Pero desde el viernes hubo un paro de transportistas y se cerraron las vías.

La novia estaba desesperada, pero a Del Hierro se le ocurrió alquilar una ambulancia para traer a la madre de la novia y la torta. “La cara de felicidad de la clienta al ver a su mamá no tuvo precio”.

Del Hierro ha debido también disfrazarse de payaso o animar las fiestas cuando los encargados no han llegado. “Hay clientes que no contratan todos los servicios y luego tienen inconvenientes. Pero nosotros les ayudamos a solucionar esos problemas”.

Juan Pozo fue uno de los primeros clientes de Le Bouquet y en la actualidad sigue buscando la asesoría de Del Hierro para las fiestas familiares. Ya le han organizado unos cuatro eventos, con diferentes temáticas. Una de las razones por las que continúa contratando sus servicios es por la puntualidad y porque cuidan cada detalle.

En la actualidad, el negocio cuenta con dos sucursales. Una en Santo Domingo, que es administrada por Del Hierro, y otra en Esmeraldas, que es dirigida por Zulema Yépez, tía de Andrés.

En esos dos negocios trabajan 10 personas. Ellos se dedican a ayudar con la decoración de eventos, que se realiza a nivel nacional, al igual que el envío de flores. “A la única provincia que aún no llegamos por temas logísticos es a Galápagos”, señala.

Para cubrir la demanda de los clientes, la pareja debió invertir USD 50 000 en materiales para decoración, como estructuras metálicas, lámparas, mesas, manteles, telas, entre otros. Del Hierro señala que es imposible dejar de invertir porque hay que seguir renovando los materiales decorativos según las tendencias de cada temporada.

Además, hay clientes que ya tienen una idea de la decoración, que quieren para su evento. Ahí utilizan los materiales que ya tienen o los alquilan o los compran.Para eso cuentan con 30 proveedores de alimentos, carpas, insumos de fiestas, entre otros.

Valencia asegura que entre más se expande Le Bouquet, los proveedores también lo hacen. “Las personas que nos alquilan las carpas han tenido que invertir porque a veces tenemos eventos de más de 400 personas”.