Los laboratorios de  la carrera de medicina recibieron a los primeros estudiantes de esta especialidad, que aprenden con tecnología de punta. Fotos: Francisco Espinoza para/ LÍDERES

Los laboratorios de la carrera de medicina recibieron a los primeros estudiantes de esta especialidad, que aprenden con tecnología de punta. Fotos: Francisco Espinoza para/ LÍDERES

Redacción Sierra Norte  (I)
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Un nuevo campus para la investigación

5 de junio de 2017 17:50


Fortalecer la investigación. Ese es el objetivo de la Universidad Técnica del Norte (UTN), en Ibarra. Para lograr esa meta, el 22 de mayo pasado, se inauguró el Campus Universitario San Vicente de Paúl, en donde se instalaron 22 modernos laboratorios de diferentes especialidades, además de aulas y oficinas.

En este inmueble patrimonial, en donde funcionó el primer hospital de Ibarra, del cual adoptó el nombre, se desarrollan varios estudios que se enmarcan en las 10 líneas de investigación, que fueron actualizadas por el Consejo Universitario, en el 2016.

En la lista figuran: producción industrial y tecnología sostenible; desarrollo agropecuario y forestal sostenible; biotecnología, energía y recursos naturales renovables; soberanía, seguridad e inocuidad alimentaria sustentable.

También, están salud y bienestar integral; gestión, calidad de la educación, procesos pedagógicos e idiomas; desarrollo artístico, diseño y publicidad; desarrollo social y del comportamiento humano; gestión, producción, productividad, innovación y desarrollo socioeconómico; y desarrollo, aplicación de software y seguridad cibernértica.

Quizá uno de los proyectos más novedosos es el que desarrolla investigaciones de cepas que fueron traídas de la Antártida, por un equipo integrado por las docentes investigadoras Tania Oña y Elizabeth Velarde, desde el 2014.

Según Bolívar Batallas, decano de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Ambientales (Ficaya), la idea es adaptar bacterias para recuperar zonas afectadas por derrames de petróleo. Este es uno de los proyectos más ambiciosos del campus más grande de la Sierra norte, que posee 8 000 estudiantes de pregrado.

La Ficaya también tiene laboratorios de análisis físico y químico y de investigaciones ambientales.

El costo del equipamiento de los laboratorios sobrepasa los USD 5 millones. En la rehabilitación de la edificación, cuya construcción original finalizó en 1895, se invirtieron USD 2,5 millones. Así explica Miguel Naranjo, que se de-sempeñaba como rector, durante la inauguración.

“El objetivo es propiciar una educación integral, por un lado; y, por otro, que responda a los requerimientos de desarrollo de la zona norte y del país”.

Por ello, a más de las propuestas de investigación que se generan en las diferentes carreras que oferta la UTN, aseguró que también se buscará dar respuesta a necesidades del ambiente social.

En el inmueble de dos plantas, que ocupa una hectárea de la parte antigua de la ciudad, se han instalado además laboratorios de medicina, terapia física, gastronomía, nutrición, enfermería y de ingeniería en ciencias aplicadas.

Esta última cuenta con recintos de autotrónica, termodinámica, seguridad e higiene industrial y procesos de simulación.

Estos desarrollan un estudio, trabajando en conjunto, sobre la producción de biodiésel. Se trata de un combustible ecológico que se obtiene a partir de la planta de higuerilla, explica Milton Gavilanes, decano de la FICA. “Tiene las mismas prestaciones del diésel común, pero se reduce las emisiones de gases”.

El proyecto está en la última fase. Se han realizado pruebas en laboratorios de la Universidad Central del Ecuador y de la Escuela Politécnica Nacional, en Quito. El decano asegura que han obtenido resultados prometedores.

El Campus San Vicente de Paúl también albergará a las investigaciones de las carreras de enfermería, nutrición y medicina. Esta última es de reciente creación.

Marcelo Cevallos, flamante rector de la UTN, señala que se planea implementar en este sitio el hospital o clínica universitaria.

Naranjo, quien ocupa ahora el Vicerrectorado Administrativo, estima que el centro recibirá cada día entre 300 y 400 estudiantes y de 50 a 100 catedráticos, al día.

En el sitio se puede acceder a una biblioteca virtual que posee 1,2 millones de fuentes bibliográficas y documentales que permitan sustentar los estudios y análisis de catedráticos y estudiantes.

En la segunda planta también se contemplan áreas destinadas para seminarios y talleres de capacitación. Las autoridades universitarias esperan que el Campus se convierta en un polo de desarrollo de la ‘Ciudad Blanca’.