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Ana María Varea comparte la biblioteca de su casa con su pareja. Foto: Diego Pallero / LÍDERES

Ana María Varea comparte la biblioteca de su casa con su pareja. Foto: Diego Pallero / LÍDERES

Obras escritas por mujeres son sus preferidas

12 de octubre de 2017 15:23

En la biblioteca de Ana María Varea hay dos ediciones de ‘El país de las mujeres’, una novela publicada por Gioconda Belli, en el 2010. Uno de los libros -en el que aparece en la portada un par de tacones rojos- tiene las correcciones que la autora nicaragüense hizo para la última edición.

El libro, que reposa en la sección de narrativa de la biblioteca que tiene en su casa, fue un regalo que su pareja le dio al regreso de un viaje. “Él y Gioconda son amigos y ella tuvo la gentileza de autografiarlo y regalárselo”, cuenta.

En esta novela Belli da el protagonismo a las mujeres, sobre todo, en la toma de decisiones del país. Eso fue lo que enganchó a Varea con el libro. Además -dice- ‘la autora cuenta la historia de una manera muy amena y cargada de sentido del humor’.

Varea, bióloga y coordinadora nacional del Programa de Pequeñas Donaciones, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ha estado vinculada al mundo de los libros desde pequeña. Hace algunos años, su gusto por la lectura se encaminó hacia las obras escritas por mujeres.

En el velador de su cuarto reposa ‘Leonora’, de la mexicana Elena Poniatowska, un libro que llegó a sus manos gracias a la recomendación de su madre. Antes, en ese mueble estuvieron libros de la escritora colombiana Laura Restrepo y de la española Rosa Montero. “La literatura de las mujeres latinoamericanas -dice- tiene una enorme sensibilidad y al mismo tiempo la capacidad de sintonizar con nuestra realidad”.

A Varea le gusta visitar las librerías locales y dejar “que la vida le siga contando sus historias”. Sin ninguna recomendación previa y sin haber leído nada del autor un día se encontró con la literatura del escritor estadounidense Paul Auster, autor de obras como ‘El palacio de la luna’, ‘La noche del oráculo’ y ‘Un hombre en la oscuridad’, la obra con que conoció a este autor. De la misma forma se encontró con la literatura del español Arturo Pérez Reverte.

Antes de estas lecturas Varea se interesó por la narrativa de Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique. Uno de los libros que más recuerda de este autor peruano es ‘Un mundo para Julius’, que se publicó por primera vez en 1970.

La biblioteca de Varea, que es la misma que la de su pareja (Alberto Acosta) es un especie de recorrido por los intereses que los dos han compartido a lo largo de su vida: educación ambiental, arte, islas Galápagos, economía, política, manejo de conflictos, economía,, narrativa y biología.

Cuando era estudiante de biología en la Universidad Católica de Quito leyó muchos libros sobre Charles Darwin y la Teoría de la Evolución y también libros de sociobiología y de filosofía que aparecían como contrapunto a la idea de que el animal más fuerte era el que siempre sobrevivía.

De niña sentía mucho afecto por los cuentos que le leían sus padres. Al velador de su infancia y juventud llegaron lecturas como las de ‘Mujercitas’, de Louisa Alcott y de ‘Mi planta de Naranja Lima’, de José Mauro de Vasconselos. Regalos literarios de los que nunca faltan en su casa.