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Las flores de verano son uno de los productos que se afectarán si Ecuador pierde los beneficios del Sistema General de Preferencias.  Unos 300 ítems gozan ahora de esta protección. Foto: Archivo / LÍDERES

Las flores de verano son uno de los productos que se afectarán si Ecuador pierde los beneficios del Sistema General de Preferencias. Unos 300 ítems gozan ahora de esta protección. Foto: Archivo / LÍDERES

7 obstáculos que alejan al país de mantener los beneficios del SGP

24 de noviembre de 2017 21:20

Al menos siete aspectos tiene en contra Ecuador para permanecer en el Sistema General del Preferencias (SGP), que otorga unilateralmente los EE.UU.

Ese mecanismo permite que aproximadamente 300 productos ecuatorianos ingresen sin aranceles al mercado estadounidense. Sin embargo, solo estará vigente hasta el 31 de diciembre.

La renovación es incierta tanto para el país como para otros 127 que se encuentran en la lista de beneficiarios debido a que el pedido de extensión no se ha incluido dentro de ningún proyecto de ley económica en el Legislativo de EE.UU., por ahora.Pero, eso no es suficiente.

Nathalie Cely, exembajadora de Ecuador en Washington, explicó que, anualmente, la Oficina de Comercio de los EE.UU. (USTR, por sus siglas en inglés) hace una revisión del cumplimiento de los criterios de elegibilidad que establece la norma que regula el Sistema. Estos constan en el texto denominado Sistema de Preferencias Generalizadas: Resumen y aspectos para el Congreso.

Allí constan nueve prohibiciones para otorgar el mecanismo, dos criterios de elegibilidad mandatorios y siete discrecionales.

Al final se establece que la normativa que regula el Sistema autoriza al Presidente, “con base en los factores requeridos y discrecionales, a retirar, suspender o limitar el trato SGP para cualquier país en desarrollo beneficiario a en cualquier momento”.

Esto lo confirma Christian Espinosa, analista y extitular de la Cámara de Comercio Ecuatoriana Americana (Amcham). Él explicó que Argentina ya enfrentó esa situación y demoró cuatro años para aplicar, nuevamente, al mecanismo estadounidense.

“Si se incumple con las reglas en diferentes áreas, por ejemplo, propiedad intelectual, licencias de importación, comercio, etc., se puede perder el beneficio”, dijo.

Cely explicó que uno de los irritantes para la ampliación del SGP está vinculado al cumplimiento de las obligaciones arbitrales del país con Chevron y Merck. Asimismo, consta la eliminación del tratado bilateral de inversión (TBI); el no cumplimiento de convenios a nivel de patentes; la aplicación de la tasa de USD 0,10 para las importaciones y el anuncio de una posible aplicación de aranceles mixtos a 375 partidas.

Henry Kronfle, legislador de la Comisión de Régimen Económico y Tributario de la Asamblea Nacional, explicó que también impacta el hecho de que la información de las deudas de un ciudadano, que ahora está en manos de la Dirección Nacional de Registros de Datos Públicos y de la multinacional norteamericana denominada Equifax, pasen a la Superintendencia de Bancos.

Con ello, explicó, se estarían violando regulaciones internacionales sobre propiedad intelectual e incumpliendo uno de los criterios de elegibilidad.

Cely agregó, por otro lado, que la presencia de Julián Assange en la Embajada de Ecuador en Reino Unido podría incomodar a EE.UU. “en el contexto de las investigaciones del Congreso sobre la influencia de Wikileaks y el Gobierno ruso en elecciones previas”. Ella señaló que la situación abre “muchos frentes con el Partido Demócrata y con ciertas alas del propio Partido Repúblicano”.

Eduardo Egas, presidente de Corpei y exministro de Industrias, explicó que hay incertidumbre entre los empresarios. Según la Federación Ecuatoriana de Exportadores, en los tres primeros años sin SGP se prevé una baja de las ventas a los EE.UU. de USD 269 millones (USD 39 millones el primero) por el encarecimiento de la oferta local que incluye frutas, madera, vegetales, etc.

Agregó que las gestiones del país están retardadas debido a que el país no tiene embajador en Washington e, incluso, por el incendio que afectó la sede diplomática nacional en la capital del EE.UU. “El ministro de Comercio Exterior, Pablo Campana, ha hecho sus gestiones, pero se necesita una gestión de país”.

Pago del CAT y ‘drawback’ preocupan

El panorama para el sector exportador ecuatoriano no es alentador. La incertidumbre por la renovación o no del Sistema General de Preferencias (SGP) con EE.UU. y el anuncio del Gobierno nacional de no reconocer los valores adeudados por compensaciones como el Certificado de Abono Tributario (CAT) y el ‘drawback’ están entre sus preocupaciones.

EE.UU. es el mercado más importante para productos como la madera prensada, prendas de vestir, textiles, elaborados de banano, productos mineros, flores, entre otros. “Estamos con serias complicaciones para hacer buenos negocios en ese país”, dijo el presidente ejecutivo de Expoflores, Alejandro Martínez.

Según él, la falta de incentivos y el no pago de las compensaciones inciden en la competitividad. “No hemos bajado exportaciones este año. Pero se vende más volumen a un precio menor (...) y el negocio empieza a no ser sustentable”.

Si bien Martínez aspira a que el SGP se renueve en los primeros meses del 2018, le preocupa que Ecuador sea excluido de ese beneficio, porque el Gobierno aplica medidas como la tasa aduanera “e incurre en un problema de distorsión al comercio y eso -en términos técnicos- puede significar que EE.UU. puede quitar a Ecuador de la lista de beneficiarios del SGP”. En ese caso, el ganador será Colombia, añadió.

En el caso del CAT, Martínez recordó que fue una medida compensatoria entregada por el expresidente Rafael Correa, quien renunció y luego perdió las preferencias arancelarias del Atpdea, que otorgaba EE.UU. al país. “Ahora estamos en un punto crítico, porque los CAT generaban liquidez al sector”, manifestó.

Ese criterio lo comparte Rafael Gómez de la Torre, director de la Asociación de Productores Ecuatorianos de Frutas y Legumbres (Aprofel). Según él, esas compensaciones son vitales para mantener, en algo, la competitividad del sector exportador nacional.

Los productores de brócoli, manifestó, recibían el CAT como compensación por el pago del 14,9% de arancel para ingresar a EE.UU. “Desde junio del 2016 se frenó. Hubo constantes ofrecimientos, que creímos verdaderos, por lo que seguimos exportando con la esperanza de recibir esos recursos y ahora dicen que no habrá esa compensación”.

Él aseguró que ese porcentaje, en la mayoría de los casos, es mayor que el margen de utilidad que genera esta actividad. Los ganadores serán los nuevos proyectos exportadores instalados en Colombia y Perú, que tienen un TLC con EE.UU., y antiguos competidores como México y Guatemala.

El presidente del Directorio de la Federación Ecuatoriana de Exportadores, Iván Ontaneda, estimó que todas las trabas que enfrenta su sector incidirán en una disminución de las ventas al exterior. Calculó que las exportaciones descenderían un 10%.

Ricardo Herrera es director de la Cámara de Industriales y Procesadores Atuneros. Para él, la actividad industrial de la pesca enfrenta una sobrecarga de costos, por lo que se encareció frente a los competidores asiáticos en mercados como el de EE.UU.

El atún nacional se envía a ese mercado en bolsas de aluminio, que paga un arancel del 12%. “El Gobierno decidió asumir ese pago a través de los CAT. Si no nos reconocen, perdemos dinero que deberá ser asumido por las empresas”, señaló.

Herrera manifestó que existen transnacionales que solo exportan en bolsas de aluminio a EE.UU. y “de continuar estas medidas saldrían del Ecuador a otros países, para seguir en el negocio” de la exportación de atún.