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Personal de la Aduana del Ecuador enseña alimentos decomisados en uno de los operativos organizados. Foto: cortesía Aduana

Personal de la Aduana del Ecuador enseña alimentos decomisados en uno de los operativos organizados. Foto: cortesía Aduana

Ocho artículos son los que más decomisa la Aduana en el país

14 de julio de 2017 18:06

Ocho son los productos que más aprehendió la Aduana en el país durante el mes pasado.
Hace dos semanas la entidad hizo una evaluación de las cifras de recaudaciones, comportamiento de importaciones y contrabando. Allí el director de la entidad, Mauro Andino, explicó que solo durante junio se aprehendió contrabando por cerca de USD 800 000.

LÍDERES pidió a la Aduana el monto de las aprehensiones en el primer semestre, sin embargo hasta el cierre de la edición no hubo respuesta. La única información que se tiene corresponde a boletines aduaneros entre enero y abril, que muestran decomisos por USD 9 millones.

Calzado, textiles, cigarrillos, electrónicos y accesorios, cosméticos, cerdos, frutas y comestibles están en el ‘top’ de los artículos que más se decomisaron. Las ciudades donde se han hecho las capturas son Esmeraldas, Tulcán, Huaquillas, Quito, Loja y El Empalme.

Se trata de productos que ingresaron ilegalmente al país. Raúl Luna, catedrático de la Universidad de las Américas, explica que dependiendo de diferentes condiciones, según lo establece el Código de la Producción, esta acción puede considerarse como defraudación o contrabando.

El analista dice que la aplicación de restricciones para la entrada de productos a los países influye para que se contrabandee. Así, por ejemplo, durante el tiempo que se fijaron salvaguardias y no había acuerdo comercial con la Unión Europea el licor fue otro de los artículos que ingresaba ilegalmente.

Esas medidas, sumadas a la apreciación del dólar frente a las monedas de los países vecinos, llevó a que cientos de ecuatorianos crucen las fronteras para traer productos desde las ciudades del sur de Colombia y el norte de Perú.

En ese tiempo hubo casos en los que se evadieron los controles de Aduana; así ingresaron productos sin la declaración de impuestos aduaneros. De ahí que la entidad reforzó la vigilancia.

La entidad también hace inspecciones a los autos en carreteras y en zonas urbanas que no son fronterizas.

Quito es uno de los distritos aduaneros en los que se ha detectado mercadería ilegal. El año pasado, según boletines de Aduana, los vigilantes realizaron 786 aprehensiones distribuidas entre los destacamentos de Yahuarcocha, Mañosca y Amazonas, con un valor de cerca de USD 8 millones.

El informe de rendición de cuentas 2016 de la Aduana revela que se cumplieron las metas dispuestas con relación a aprehensiones. En 2015 estas alcanzaron algo más de USD 36,5 millones, mientras que en 2016 fueron 37 millones.

Aduana ha desarrollado diferentes procedimientos para reforzar el control de ingreso de mercadería ilegal. En el 2015, por ejemplo, puso en marcha un plan, con incentivos económicos, para que militares, policías y vigilantes aduaneros trabajen en el combate al contrabando a través de operativos en el territorio.

En mayo pasado, Aduana indicó que tuvo reuniones con gremios y asociaciones empresariales de todo el país para analizar más mecanismos de lucha contra el contrabando. Una de las mayores preocupaciones fue la del ingreso ilegal de mercaderías por la frontera sur, que es por donde más se filtran estos productos.

Otra de las acciones que lleva a cabo la Aduana es el control de mercadería que ya se encuentran comercializándose en el país. Para ello se pide toda la documentación, como facturas, en los diferentes negocios.

Los empresarios piden más operativos
Redacción Guayaquil

Los textiles son los productos que más ingresan de manera ilegal al país, según datos de la Asociación de Industrias Textiles del Ecuador (AITE).

Javier Díaz, presidente del gremio, indica que dentro del segmento lo que más se contrabandea es ropa, textiles de hogar, telas e hilos. “No solo es producto que ingresa por pasos fronterizos o por las costas, sino hablo del contrabando técnico que entra por Aduana”.
El empresario señala que se trata de las mercaderías que se subfacturan. Por ejemplo -dice- hay gente que puede declarar el kilo de ropa por USD 5,60 cuando otros importadores lo hacen por USD 50.

Otro de los problemas que enfrentan es el ingreso de productos falsificados. “Se trata de comercio ilegal, que incluye muchas prácticas: la subfacturación, la falsificación de origen, de clasificación arancelaria, de marcas, etc. Además, habla de entrada de productos por las salas de arribo internacional que no pagan ningún impuesto.

Los afectados creen que esta situación se debe combatir a través de una política de Estado. La ejecución de esto se debe realizar a través de un Comité Interinstitucional con el apoyo de Fuerzas Armadas, que permitan luchar contra las mafias organizadas.

La AITE asegura que es difícil cuantificar el impacto monetario por el contrabando, sin embargo, Díaz explica que el año pasado la Aduana habría aprehendido más de USD 15 millones en textiles que habrían ingresado de manera ilegal.

El empresario cree que esto solo representa el 20% de lo que entra fuera de la ley.

El sector arrocero también es uno de los más afectados por el delito de contrabando. Washington Núñez, vicepresidente de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), explica que las pérdidas del sector están en alrededor de los USD 134, 9 millones al año. Este cálculo lo hace considerando que el 20% de la producción anual no logra venderse y se queda en almacenamiento porque el consumidor opta por comprar el producto que ingresa de contrabando. Según Núñez, al año se cosechan 380 000 hectáreas, de las cuáles se obtienen 50 sacas de arroz; el precio oficial de cada saca está en USD 35,50.

El arroz de contrabando ingresa por la frontera sur, evadiendo los operativos que realiza el Servicio Nacional de Aduana (Senae). El arroz peruano, explica el representante de la Corpcom, compite con el ecuatoriano porque tiene mejor “presentación” es un grano largo y cristalino y por su ­tamaño tiene más rendimiento. “Hemos pedido que se refuercen los controles en la frontera, que sean más eficientes los operativos y para ello nos hemos reu­nidos con las autoridades pertinentes”.

Los arroceros mantienen en inventario varios quintales del producto a causa de la sobreoferta, lo que genera a su vez que el precio de cada saca disminuya. Actualmente, lo están vendiendo entre USD 34 y USD 35.

Otro de los sectores que se ha visto perjudicado por el ingreso de productos de contrabando es el de licores. Carlos Ávila tiene su licorería ubicada en la zona rosa de Guayaquil y abrió su negocio hace 10 años. Inicialmente era importador de los mejores whiskys, asegura, pero con la competencia de licores de contrabando y “otras medidas restrictivas que impuso el Gobierno al sector importador tuvimos que dejar de vender licores importados porque teníamos pérdidas”.

Por citar un ejemplo, una botella de whisky de marca Something Special la vendía en USD 54, pero en la frontera sur el cliente podía conseguirla en USD 12.

“El contrabando puede destruir cualquier negocio. El cliente a la hora de comprar pone en primer lugar el precio”, según Ávila.

Penas de hasta cinco años de prisión

Las normativas son claras respecto de las sanciones por contrabando o defraudación aduanera. Así, lo explica Karen Medina, quien se desempeña en la empresa de servicios aduaneros Alaire.

Según explica, la persona que evada los controles aduaneros y cometa actos de contrabando puede ser sancionada con prisión de tres a cinco años. Además, puede recibir una multa de hasta tres veces el valor de la mercadería que es objeto del delito.

Esta y otras sanciones constan en el Código Orgánico Integral Penal (COIP). Según esta normativa, se considera contrabando cuando la evasión se realiza sobre mercaderías que estén valoradas en 10 salarios básicos unificados o más. Algunas de estas evasiones pueden ser: por ingresar o extraer clandestinamente productos del territorio aduanero; por movilizar mercadería sin la documentación que acredite su origen lícito (dentro de las 72 horas de su descubrimiento).

También por ocultar mercancías extranjeras en vehículos de transporte, de carga o aeronaves sin que sean sometidas al control aduanero; por retirar sellos, candados u otras seguridades colocadas en los medios de transporte, entre otras que constan en el COIP.

La defraudación aduanera también es sancionada en el país. La persona que cometa esta infracción puede recibir una pena de tres a cinco años de prisión y tener una multa de hasta diez veces el valor de los tributos que pretendió evadir.

Se considera defraudación cuando una persona trata de perjudicar a la administración aduanera en la recaudación de tributos y cuando el valor de la mercancía es superior a 150 salarios básicos unificados.

Algunos casos de defraudación que cita el COIP son: la importación de mercancías con documentos falsos adulterados; cuando no se declare la cantidad correcta de mercancías; cuando se oculte dentro de la mercancía declarada otras sin declarar; entre otras causas.

Según Medina, las empresas deben tomar en cuenta todos los requisitos que se exigen para importar. Las facturas y registros de importación son un respaldo de que la mercadería tiene origen lícito.